Las 10 más populares del día

19 mar 2010

Háblame del mar, marinero


Intérprete: Pepa Flores
Título: Háblame del mar, marinero
Letra: Rafael Alberti
Música: Manuel Alejandro / Ana Magdalena
Disco: Háblame del mar, marinero
Año: 1976

En un corralón malagueño nació Josefa Flores González, en la calle Refino número 10. Debutó en Casarabonela interpretando la célebre pieza “María Belén Santajuana”. Su sólida formación en el cante y el baile flamenco la llevaron a ingresar en coros y grupos de danza de su ciudad natal.

En 1959, en un viaje a Madrid, fue descubierta por el productor de cine Manuel J. Goyanes. Fue entonces cuando nació Marisol, uno de los símbolos infantiles más célebres, junto a Joselito, de la España de la década de los 60.

El director Luis Lucía Mingarro la dirigió en películas como “Un rayo de luz”, “Ha llegado un ángel”, “Tómbola”, “Las cuatro bodas de Marisol” y “Solos los dos”. Comenzaba entonces el despegue del mito de una niña prodigio de cuya infancia, más tarde, se descubrirían las escenas oscuras.

Entre los triunfos destacados de su carrera se encuentra su participación en el Festival de la OTI en 1972, con la canción “Niña”, obteniendo la tercera posición. A finales de los 70, una adulta Marisol decidía cambiar su nombre artístico por el real, Pepa Flores; un acto simbólico que le serviría para romper con una infancia paradigmáticamente dolorosa y llena de triunfos.

En su discografía, que abarca desde 1960 hasta 1983, se comprueba la evolución de una inocente niña a una mujer comprometida con la realidad social. La artista de Málaga ha cantando a poetas clásicos como Federico García Lorca o Rafael Alberti, pero también a Joan Manuel Serrat, Augusto Algueró, Juan Pardo, Manuel Alejandro o Luis Eduardo Aute; nombres que pertenecen a una etapa de la copla que comienza en los años 60, y que en algunos casos, se prolongan hasta la actualidad.

Pepa Flores podría pertenecer a una generación de artistas que fusionaron la copla con los sonidos pop más frescos que entraron en el país tras el final de la dictadura de Franco y la muerte del general en 1975. Una generación a la que también pertenecerían Carmen Sevilla, Conchita Bautista o Encarnita Polo; lo que algunos han denominado copla-pop o copla-yeyé.

La copla de hoy forma parte de uno de los LPs de mayor éxito de la cantante, titulado “Háblame del mar, marinero”, editado en 1976. De Rafael Alberti son estos anhelos, a los que Manuel Alejandro y Ana Magdalena pusieron melodía a mediados de los 70. Una obra certera que trata las añoranzas de un Alberti lejos de los barcos y que declara, una vez más, su pasión por el mar.

Marisol se desenvuelve en este verso con una voz madura, aceitunada, vestida con una guitarra
española y unos arreglos sinfónicos que la solemnizan. Espléndidas versiones de esta obra las han realizado Isabel Pantoja, Raphael, Manolo Escobar o El Consorcio.

Dicen que hay toros azules
en la primavera del mar.
El sol es el caporal
y las mantillas las nueves,
que las mueve el temporal.

Dicen que hay toros azules
en la primavera del mar.

Háblame del mar, marinero.
Dime si es verdad
lo que dicen de él.
Desde mi ventana
no puedo yo verlo.
Desde mi ventana
el mar no se ve.

Háblame del mar, marinero.
Cuéntame qué sientes,
allí, junto a él.
Desde mi ventana
no puedo yo verlo.
Desde mi ventana
el mar no se ve.

Dicen que el barco navega
enamorado del mar.
Buscando sirenas va,
buscando sirenas nuevas,
que le canten al pasar.

Dicen que el barco navega
enamorado del mar.

Háblame del mar, marinero.
Dime si es verdad
lo que dicen de él.
Desde mi ventana
no puedo yo verlo.
Desde mi ventana
el mar no se ve.

Háblame del mar, marinero.
Cuéntame qué sientes,
allí, junto a él.
Desde mi ventana
no puedo yo verlo.
Desde mi ventana
el mar no se ve.

Video de Marisol cantando “Háblame del mar, marinero”

6 mar 2010

Ten cuidado


Intérprete: Elena Andújar
Título: Ten cuidado
Autor: Rafael de León / Juan Solano
Disco: Elena Andújar
Año: 2000

“Elena Andújar es una de las jóvenes figuras que se ha establecido más sólidamente en el cante”

Álvarez Caballero

Si la pureza está en la mezcla, como dice Paco de Lucía, no hay persona más pura que Elena Andújar. Nació en Sevilla. Creció en un ambiente en el que el flamenco se entendía como una forma de vida y absorbió todo su carácter. Sus primeros flirteos con el mundo del espectáculo llegaron como bailaora, colaborando con Antonio Canales en su gira por Japón en 1990, aunque pronto sería conocida como cantaora después de que Joaquín Cortés la invitara a cantar en sus espectáculos Cibayi (1993) y Pasión Gitana (1994).

Ha trabajado con su grupo de baile en salas flamencas como La Trocha (Sevilla), Café de Chinitas (Madrid), Casa Patas (Madrid), Tablao de Carmen (Barcelona), Zambra (Alicante) o Suristán (Madrid). También ha participado en películas como El abogado del Diablo, de Taylor Hackford, bailando con Al Pacino o como cantaora en el documental del director Mike Figgs; Flamenco Women (VPRO, Países Bajos y Channel 4, Reino Unido). La sevillana ha colaborado a lo largo de su trayectoria con artistas como Romero San Juan, Arrajatabla, Diego Carrasco, Dulce Venganza, Cantores de Híspalis, Niña Pastori, Familia Fernández, Antonio Reyes o Manuel Reyes.

Su incursión en la copla llegó a través de “Ten cuidado”. Elena Andújar grabó en el año 2000 esta pieza del repertorio clásico perteneciente a la sociedad musical formada por Rafael de León y Juan Solano. Este soneto se convirtió en una copla que en 1971 grabarían tanto Rocío Jurado como Marifé de Triana y cuya hegemonía atribuimos a ambas, que la defendieron con igual categoría desde sus diferentes aptitudes artísticas. Una buena versión de esta copla la realizaría también Mayte Martín, por bulerías, en el disco “Querencia” (2000). No nos olvidamos de la registrada por Clara Montes en el cedé “A manos llenas” (2009); un homenaje que la madrileña quiso hacer a Rafael de León y en el que incluyó su versión de “Ten cuidado” con arreglos de Juan Carmona El Camborio.

Esta copla narra la común historia de las advertencias en el amor. Una voz de conciencia, -posiblemente de amiga o de madre-, que llama a cordura con frases tan certeras como “después no te arriendo la tarea / de borrar de tu frente lo pasado”. A través de este tipo de frases, Rafael de León, muy inteligentemente, conjugaba los versos más selectos con las expresiones populares.

En el desarrollo del argumento encontramos estrofas tan sugestivas y exquisitas como la que dice: “Pero yo me perdí por tus jardines / dejando que ladraran los mastines / y ya bajo la zarpa de tus besos / sin miedo de morir en la aventura / me colgué de tu boca con locura / y me caló tu amor hasta los huesos”. Nuestra amiga la puñales, escribe en su blog Te doy mi copla lo siguiente al respecto de “Ten cuidado”:

“Amamos sin medidas, sin pensar en las consecuencias personales que podemos tener. Amamos sin oir al pasado que nos advierte de nuestra equivocación. Puede que el amor no sólo sea ciego, sino además sordo, y en esa sordera nos metemos en una espiral en la que nos perdemos en jardines hasta que el dolor nos muerde el corazón casi muriendo en el intento”.

Elena Andujar retrata esta pieza con unos arreglos de flamenco Chil Out que la trasladan a un terreno totalmente distinto, curioso, pero de buen resultado. Los sonidos tecno y las programaciones, hace tiempo que llegaron a nuestro defendido género. Dedico esta copla a Laura, por su cariño, apoyo y constancia siempre.

Me avisaron a tiempo: ¡Ten cuidado!
Mira que miente más que parpadea.
Mira que por su modo y su ralea
es de lo peorcito del mercado.

Que son muchos los labios que ha besado
y a lo mejor te arrastra en su marea,
y después no te arriendo la tarea
de borrar de tu frente su pasado.

¡Ten cuidado! ¡Ten cuidado!

Pero yo me perdí por tus jardines,
dejando que ladraran los mastines
y ya bajo la zarpa de tus besos,
sin miedo de morir en la aventura
me colgué de tu boca con locura
y me caló tu amor hasta los huesos.

Video de Elena Andujar cantando “Ten cuidado”

28 feb 2010

Medalla de Andalucía para Pasión Vega


“Aún me queda por cantar mi canción”

Pasión Vega

Nunca utilizó la peina ni la bata de cola para retratar la copla. Ni falta que hacía. Madrid la vio nacer. Málaga hizo de su niñez el recuerdo más dulce y hoy es Cádiz quien la protege y quien con el vaivén de su mar pule la perla en la que se ha convertido.

Su compromiso con Andalucía la llevó a iniciarse en la copla. La evolución lógica de una artista comprometida con su género, condujeron a La voz de seda a hacer una música de raíz, que al tiempo que reivindicaba una identidad, se abría a la más exquisita vanguardia. El fado, los sonidos jazzísticos, el sould, el flamenco, la bossa o la música latinoamericana, han sido influencias con las que la malagueña ha impregnado la copla; clásica o contemporánea.

Desde su ductilidad ha retratado géneros -tango, ranchera, música iberoamericana, de autor, bolero- desde un punto concéntrico en el que se desenvuelve y despliega reconocible su identidad. Es en su obra personal, donde Pasión Vega redacta estas características en toda su dimensión, con gusto, de manera magistral.

Nuestra suerte se ve favorecida con la rubia de los ojos de miel, que olvidó intencionadamente todos los clichés de este género para imprimir la copla parándola, respirándola, sitiéndola, diciéndola y meciéndola; haciéndola desde el corazón. El mejor reconocimiento desde nuestro escenario es seguir poniendo en valor su obra. Un verso de Antonio Romera recitado por Pasión en su espectáculo Gracias a la vida, me sirve para concluir sin mayores aspavientos, con los sentimientos de niñez de la rubia que le canta a Teresa.

Me gustaba asomarme al mundo
por su dorada trompeta
y respirar las brisas frescas
que traían los “Gardeles”
los “José Alfredo Jiménez”
los “Laras” y las “Violetas”.

Por sus gargantas de arena
cuesta abajo iba la rabia
cantando en los cambalaches
tardes grises y nostalgias.

Brindando con copas rotas
entre todos me enseñaron
con coplas de la otra orilla
que este mundo no es tan raro,
que por negras que las pinten
siempre queda una salida.

Y que es mejor vivir cantando;
coplas, rancheras o tangos;
dando gracias a la vida.

Antonio Romera

El Teatro de la Maestranza veía hoy, 28 de febrero de 2010, entregar la medalla de Andalucía a una de las artistas más distinguidas de la vanguardia de la copla. La Pasión de la eterna sonrisa agradecía la distinción con la elegancia y la frescura que siempre la han caracterizado.

Discografía de Pasión Vega:

- Estos detalles (1993)
- Un toque de distinción (1996)
- Con el alma en los labios (1997)
- Corona de perlas (2000)
- Pasión Vega (2001)
- Banderas de nadie (2003)
- Flaca de amor (2005)
- Pasión en el Maestranza (2005)
- La Reina del Pay-Pay (2006)
- Gracias a la vida (2009)
- Pasión en Buenos Aires (2009)


Discos recopilatorios de Pasión Vega:

- Pasión Vega. Grandes éxitos (2003)
- Pasión Inédita (2005)
- Pura Pasión (2008)


Web de Pasión Vega

Video de una entrevista a Pasión Vega en Canal Sur noticias tras recibir la Medalla de Andalucía.

27 feb 2010

Copla eterna


"Es un historia contada en tres o cuatro minutos -planteamiento, nudo y desenlace-, una suerte de “miniópera”, a decir de Placido Domingo. Nuevas voces impulsan un género que se ha librado de los prejuicios del pasado."

Javier Pérez Senz

Adjunto un artículo publicado en el periódico EL PAIS el 30/01/2010, titulado “
Copla eterna”, que trata la ascendencia del género. El periodista Javier Pérez Senz se detiene en artistas y motivos que justifican la línea creciente de una nueva generación que está poniendo en valor nuestra defendida música y analiza el éxito actual de Miguel Poveda: El cantaor de los muchos trajes.

Artículo: “Copla eterna” (Javier Pérez Senz, 30/01/2010)

19 feb 2010

3 premios de la música para "Coplas del querer"


3 PREMIOS DE LA MÚSICA
Miguel Poveda y “Coplas del querer”

Todos los periódicos se hacían eco hoy del éxito de Miguel Poveda en los Premios de la música 2010, que este año celebran su decimocuarta edición el 4 de marzo, y que dejan ver específicamente la vigencia de la copla en la música actual y de un género en auge y creciente.

El artista badalonés, con tres nominaciones por “Coplas del querer” (2009), se ha alzado con los tres triunfos en las categorías de Mejor álbum del año, Mejor álbum de canción española y Mejor arreglista.

En la Modalidad de Mejor álbum ha competido con Quique González y Fito & Fitipaldis; otro de los triunfadores de esta edición, que a pesar de sus triunfos, no ha podido superar a Poveda en esta modalidad. Como Mejor álbum de canción española ha competido con artistas del género y trabajos como “Bendita locura” (2009) de Pastora Soler, “Pasión en Buenos Aires” (2009) de Pasión Vega y “Martirio. 25 años en directo” (2009) de Martirio. A estos dos éxitos se le suma el de Mejor arreglista, obtenido por Joan Albert Amargós, productor y arreglista que junto a Chicuelo ha vestido muchas de las coplas incluidas en “Coplas del querer”.

Miguel Poveda nos sorprendía en 2009 con un disco de versiones de clásicos, implantando en ellos su particular impronta desde una visión más flamenca y al que se añadía el admirable trabajo de Joan Albert Amargós y Chicuelo. Rescataba para la ocasión títulos memorables, aunque menos populares, como “Vente tú conmigo”, “¡Ay, mi hermanita!”, “Vamos a dejarlo así”, “Sere… serenito”, “Compañera y soberana”, “Como las piedras” o “Me da miedo de la luna”. Revisaba clásicos de la talla de “Rocío”, “Ojos verdes”, “Sendas del viento” o “La bien pagá”. Todo ello contando con que se atrevería a poner voz masculina, por primera vez, a “Ni un padre nuestro”, “Mis tres puñales”, “En el último minuto”, “Tientos del cariño” o un reconvertido “Embrujao por tu querer”, realizando además, con arreglos de Alberto Iglesias para la película de Pedro Almodovar “Los abrazos rotos”, una insuperable versión de “A ciegas”.

Con "Coplas del querer" conseguiría también en 2009 una nominación a los Grammy Latinos como Mejor álbum flamenco y anunciaría para 2010 una reedición del disco con nuevos contenidos. A finales de 2009 Canal Sur emitiría su exitoso concierto en el Teatro Liceu de Barcelona con el espectáculo Coplas del querer, del que nacerían titulares como "Miguel Poveda revienta el Liceu" o "Miguel Poveda puso el Liceu al rojo vivo con sus coplas en una cita histórica".

Los vínculos entre el catalán y la copla quedaron definitivamente ligados con este trabajo. Podemos caer en la evidencia de afirmar que cuando Miguel Poveda canta poesía, la poesía sangra (así sucede cuando canta a los poetas catalanes, a Federico García Lorca o a Rafael Alberti); pero es lo cierto. Lo mismo sucede con la copla; cuando Poveda se adueña a través del prodigio de su voz de toda la capacidad literaria y musical que implantaron en esas obras autores como Quintero, León, Quiroga, Valverde, Solano, Cabello, Freire, Salazar, Gómez, Montorio, Ochaíta, Gallardo u Ortega, la copla supura por las heridas, llora amargamente y se vuelve festera e irónica cuando el guión lo solicita -¡Sere... serenito, guarda el pito!-, ganándose, Poveda, a toda la crítica del flamenco; conservador y progresista, y por derecho, el trono del número uno en la flamencología actual.

Ante este acontecimiento, sólo podemos sentirnos felices y afortunados de que uno de los máximos exponentes de la música contemporánea, reivindique como suyo y nuestro, un género como la copla. Estos tres premios, emocionantes, son la confirmación de la calidad de la obra de Miguel, que debe servirnos para reafirmar nuestra admiración al revolucionario badalonés, que ni andaluz ni gitano -catalán y payo-, se ha adueñado de la hegemonía de los cantes, haciendo caer de rodillas a los que saben entender.

10 feb 2010

Ahí te mando mi guitarra


Intérprete: Blanca Villa
Título: Ahí te mando mi guitarra
Autor: Manuel Alejandro / Ana Magdalena
Disco: Ahí te mando mi guitarra
Año: 1976

“Manuel Alejandro quería hacer algo distinto, un pasodoble moderno, que dijera algo. Así nació “Ahí te mando mi guitarra”.

Blanca Villa

Nacida en 1956 en el seno de un pueblo onuvense llamado Villablanca, Blanca Villa, de nombre real Loli Pérez Espeleta, es una cante española perteneciente a una generación de artistas que se iniciaron en la copla en los difíciles momentos de La Transición. Igual que María José Santiago, Sonia Miranda, Charo Reina, María de Gracia, María Vidal, Eva Santa María, Merche Cuadrado o Esther Quirós, Blanca Villa, siguió una línea más o menos purista, pero irremediablemente adaptada, y en consecuencia, evolucionada y revolucionaria.

Sus inicios se desarrollaron en la copla más tradicional. Sin embargo, su ductilidad la han levado a lo largo de su carrera a defender con igual capacidad géneros como la copla, la canción española y andaluza, ciertos palos del flamenco, las rancheras o la música melódica.

En 1965, a la temprana edad de nueve años, Blanca Villa debutó en Radio Sevilla. Su adolescencia la pasó actuando en diferentes festivales y ferias, cantando y bailando flamenco. En 1971 ganó dos premios en Ayamonte; el de Villancicos Flamencos y el de Cante y Rondallas. Poco después emigró a Barcelona y en Madrid grabó su primer disco como Loli Villablanca, que pasó desapercibido.

Blanca Villa inició su discografía en Beverly Records con “Ahí te mando mi guitarra” (1976), un LP-single que incluía el éxito homónimo, compuesto por Manuel Alejandro. Poco después editó “Blanca Villa”, un disco en el que además de “Ahí te mando mi guitarra” incluyó varios temas más de Manuel Alejandro como “Por eso y por muchas cosas más” o varios de Paco Cepero como “Anoche yo soñé” o “Yo me estoy enamorando”. Además, en este disco, contó con muchos de los arreglos del admirable y recientemente desaparecido en 2009 Manuel Gas. “Y tú… qué sabes” (1987) es un sencillo compuesto por “Y tú… qué sabes” y “Dilo cuanto antes”. Al año siguiente llegaría “Íntima” (1988), uno de los discos de los que más orgullosa se siente la artista y que contiene temas de J. Mª Purón, J. L. del Toro o Jesús Gluck y que está dirigido por Manolo Rubio. “Solo tengo amor” es otro trabajo discográfico que sigue una línea similar al disco anterior y que incluye, además, un tema de Juan Gabriel, presagio de lo que ocurría poco después. Entre sus trabajos de mayor éxito se encuentra “Blanca. Canta las mejores rancheras de Juan Gabriel”, un disco en el que la artista de Villa Blanca reinterpreta las mejores obras del Divo de Juárez; títulos como “Se me olvidó otra vez” o “Ya no me vuelvo a olvidar”. También se suman a su discografía “Al viento de una ilusión”, un disco de copla clásica grabado en directo en 1996, o su último cedé, realizado y dirigido por Rafael Rabay, otro de los músicos, compositores y arreglistas a considerar en este acontecer de la copla y que ha trabajado para Antonio Molina, Adelfa Soto, Carmen Flores, Charo Reina, El Fary, Gracia Montes, Isabel Pantoja, Juanito Valderrama, Lola Flores, Lola Beltrán, Lolita Sevilla, Mariam Conde, Marifé de Triana, Manolo Escobar, Marujita Díaz, María del Monte, María Jiménez, Paquita Rico o Raphael.

En la biografía Blanca Villa destacamos su aportación a bandas sonoras en películas españolas y mejicanas como “La coquitos”, “Piernas cruzadas” o “Quiero soñar”. Sus visitas a Sudamérica también la han llevado a actuar en Ecuador y Colombia interviniendo en exitosos programas televisivos.

Dentro de su costosa carrera nos detenemos en la década de los 90. En 1996 trabajó en un espectáculo de copla con la Orquesta Sinfónica de Siberia (considerada como una de las mejores de Rusia) defendiendo títulos eternos como “La lirio”, “Lola la piconera”, “Romance de valentía”, “Yo soy esa”, “Y sin embargo te quiero”, “Cinco farolas”, “Francisco alegre”, “Falsa monea”, “María de la O”, “La zarzamora”, Callejuela sin salía” o “Romance de la Reina Mercedes”. Un espectáculo que quedó registrado en un cedé titulado “Blanca Villa con la Gran Orquesta Sinfónica de Siberia” (1996), grabado en directo y para nuestra fortuna el 4 de enero de 1996 en la Casa Colón de Huelva. Doce coplas clásicas que la artista en esta ocasión vistió con trajes del diseñador onuvense Justo Salao.

Adentrándonos en la copla de hoy, debemos remitirnos a los inicios de su carrera. Blanca Villa grabó su primer disco en 1976, un sencillo que incluía una canción compuesta por un triunfante Manuel Alejandro, que por aquel entonces desarrollaba toda su capacidad creativa en obras para artistas como Rocío Jurado o Raphael. La historia de esta copla nace tras el exilio del cantautor catalán Joan Manuel Serrat. Cuentan que fue exiliado a Méjico en tiempos de dictadura por estar en contra de la pena de muerte. Contestatario éste, exiliado en Méjico, quemó una bandera de España.

Manuel Alejando supo apropiarse de esta situación para componer “Ahí te mando mi guitarra”, una letra inteligente que hacía referencia al exilio de Serrat y con la que Blanca Villa se presentó al Festival de Benidorm en 1976. Debido a las circunstancias políticas, la actuación de la Blanca Villa nunca fue editada en TVE y a la primera de cambio fue eliminada del Festival. Encontramos al respecto unas declaraciones de la artista que citan lo siguiente:

“Manuel Alejandro quería hacer algo distinto, un pasodoble moderno, que dijera algo. Así nació “Ahí te mando mi guitarra”, una canción dedicada a la ausencia de Serrat, que estaba entonces exiliado. La presentamos al Festival de Benidorm y salió elegida para participar”

“Pasó algo incomprensible, ya que según el jurado obtuvo la mayor votación de la noche y, a pesar de ello, la descalificaron. Imagino que fue porque recordaba a Joan Manuel Serrat, que no era grato entonces. Ahora no me dejan cantarla por televisión.”

Blanca Villa


El Festival de Benidorm, entonces, uno de los más prestigiosos no sólo en España, si no a nivel Europeo, descalificó esta copla por considerarla una canción con tintes políticos. El título “Ahí te mando mi guitarra” obtuvo posteriormente el premio Dyango. Otras declaraciones de la intérprete apuntan lo siguiente:

“¿Qué pasó? ¿Política? Yo canto. Sí, esta dedicada a Serrat, pero si la admitieron… Me dijeron que de votos estaba muy bien y de pronto, cayó. ¿Órdenes de arriba? ¿No querían a Serrat en la “tele”? Podían haberlo dicho antes. A Serrat le hemos enviado un disco a Méjico. Yo soy de Huelva, siempre canté canción española, pero ahora voy a la moderna. No conozco personalmente a Serrat, pero le admiro. Es un tío que me encanta. (…) Tengo veinte años. Caí en el Festival de Benidorm. No sé cómo, pero voy a dar mucha guerra”

Blanca Villa


Por encima de las circunstancias, esta copla ha pasado a ser la más emblemática dentro del repertorio de la artista. El tiempo y la calidad artística de la pieza han hecho de ella un emblema relativo a los años de La Transición Española, de la vida y obra de Serrat; a la que hace claros guiños, y por supuesto, de Blanca Villa y Manuel Alejandro.

Quiero agradecer enormemente a Chema Marín y a Blanca Villa su trato y la información facilitada, porque sin ellos esta entrada no hubiese sido posible y tan enriquecedora. Me siento muy feliz de que este pasodoble suene en nuestro escenario y de que Blanca Villa ya forme parte de él. Una digna cantante y defensora de nuestro género, que aunque en ocasiones haya sido injustamente valorada, incluso olvidada, ha dejado para fortuna nuestra el legado de su obra y su calidad artística impregnada en ella. Si Blanca Villa manda su guitarra a Joan Manuel, yo le envío a ella toda nuestra admiración.

Porque pensabas volver
cuando despuntara el alba,
tan solo por un clavel
te fuiste esa madrugada.

Porque pensabas volver
dejaste hasta tu guitarra.
Y ahora ¿qué vas a hacer
sin ese amigo del alma?

Ahí te mando mi guitarra,
Juan Manuel,
en esta canción de España,
para que enjugues tu llanto
y el quejido en tu garganta.

Ahí te Mando mi guitarra,
Juan Manuel,
para que sigas cantando,
tu saeta y tu sardana,
tu Lucía y tu Manuel.

Sin tus rincones de ayer,
sin tu mar y sin tus Ramblas,
la pena te debe hacer
las noches frías y largas.

Pero no viertas la hiel
en tus poemas mañana,
que antes que den las diez
quizás estés en tu casa.

Ahí te mando mi guitarra,
Juan Manuel,
en esta canción de España,
para que enjugues tu llanto
y el quejido en tu garganta.

Ahí te Mando mi guitarra,
Juan Manuel,
para que sigas cantando,
tu saeta y tu sardana,
tu Lucía y tu Manuel.


Video de Blanca Villa cantando “Ahí te mando mi guitarra” (directo)

3 feb 2010

Más sola que la una


Intérprete: Rocío Jurado
Título: Más sola que la una
Letra: Rafael de León
Música: Juan Solano
Disco: Canciones de España
Año: 1988

Tú eres el sueño del alba,
la sábana de la aurora,
desnuda a la madrugada.

Canta Rocío del mar,
rocío primero de la mañana.
Ansias de los lentos barcos,
viento que llega y no pasa.

Canta, quédate en el sueño,
quédate para siempre y no te vayas.
Rocío del mar de Cádiz,
faro que nunca de apaga.

Canta siempre, amor, Rocío.
Canta, canta, canta, canta…

Rafael Alberti

Así retrató Rafael Alberti a Rocío Jurado. El poeta del Puerto de Santa María no se equivocó afirmando de la artista de Chipiona que era “ansia de los lentos barcos”. Rocío Jurado supo defender como nadie la copla; recuperarla, revolucionarla, evolucionarla y transgredirla hasta convertirla en algo diferente, distinto y fresco.

El 9 de diciembre de 1982 muere en Madrid el poeta Rafael de León. Con su muerte, deja parcialmente huérfano un género que durante más de medio siglo había bebido de su obra.

Para la fecha, Rocío Jurado ya había triunfado en más de medio mundo. Desde 1976 había venido grabando muchos de los éxitos que para ella compusiera el genial Manuel Alejandro. Títulos como “A que no te vas”, “La querida”, “Si amanece”, “Lo siento mi amor”, “Mi amante amigo”, “Si te habla de mí”, “Señora”, “Ese hombre”, “Algo se me fue contigo”, “Se nos rompió el amor”, “Vibro”, “Paloma brava” o “¿Dónde estás amor?” fueron la continuación a una discografía que comenzó en la copla más tradicional (1969), con Rafael de León y Juan Solano, y a la que se añadieron progresivamente autores como José Antonio Ochaíta, García Tejero, Bazán o Bourbon.

Estas firmas aportaron títulos nuevos al género con sonidos modernistas, haciendo una copla verdecida y renovada (1969-1975). Destacamos de esta etapa de Rocío “Tengo miedo”, “Mi amigo”, “¡Dolo… o… res!”, “¡Decir Sevilla!”, “Un clavel”, “Con ruedas de molino”, “Cuchillo y espada”, “Cinco corazones verdes”, “Amor marinero”, “Mira, mira, mira”, “Dímelo”, “Aburrida estaba yo”, “Soy de España”, “Tus cinco toritos negros” o “Vamos a dejarlo así”.

A pesar del trabajo revolucionario que la artista de Chipiona llevó a cabo en su música más identitaria, siempre alternó su discografía con la copla, clásica o inédita. Así, encontramos a lo largo de su carrera discos que han hecho referencia directa a ella. Obviando su primera etapa, en la que también editó “Proceso a una estrella” (1970); un disco en el que retrata clásicos, destacan en este aspecto “Canciones de España (I)” (1981), “Y sin embargo te quiero” (1983), “Canciones de España (II)” (1988), “La Lola se va a los puertos” (1993) o “Con mis cinco sentidos” (1998).

El disco al que recurrimos hoy es un exquisito trabajo íntimamente ligado a nuestro género. Podemos decir de él que es el último disco de copla, inédito, íntegramente escrito por Rafael de León. Como hemos citado anteriormente, este muere en 1982. A mediados de los 80 Juan Solano, decide musicalizar muchos de los versos que León dejó escritos. Sucedería en este sentido lo mismo que cuando poeta y músico se conocieran; Juan Solano acudió a Rafael de León habiendo musicalizado alguno de sus sonetos, entre ellos “Mi amigo”, “Poema de mi soledad” o “Con ruedas de molino”. Al escuchar tal fantasía, el poeta sevillano debió quedar tan maravillado que decidió trabajar conjuntamente con el músico cacereño y crear un patrimonio tan extenso como exquisito para la copla.

La sentida ausencia de Rafael de León no se echa en falta en “Canciones de España (II)” (1988). El poeta está más presente que nunca a través de su reconocible forma de disponer la poesía. Juan Solano, introdujo en este disco una vanguardia musical de tal calibre, que clasicismo y contemporaneidad se aunaron para dar como resultado títulos tan fortuitos como “Pastora Imperio”, “La Yerbabuena”, “La mujer del torero”, “Compañero mío” o “La Clavela”. Al mismo tiempo, la etapa de Rocío Jurado con Manuel Alejandro y su cadencia baladista se hacen notar, imbuyendo la copla en una forma hacerla, medida y certera.

Cuentan que este trabajo estaba pensado para la voz de Isabel Pantoja. Cuentan también que la copla “La mujer del torero” esta inspirada en su vida. Finalmente la sevillana no fue la elegida, dicen, por problemas de ventas con sus anteriores discos, algo que debemos desmentir ya que “Marinero de luces” (1985) fue el disco más vendido de su carrera y “Desde Andalucía” (1987) el segundo. Posiblemente toda esta información forme parte del mito de ambas artistas, de su supuesta rivalidad (aunque eran grandes amigas y entre ellas existía verdadera admiración mutua) y debamos observarlo simplemente como leyenda. Rocío Jurado declara al respecto de "La mujer del torero":

"Quiero ser compañera, quiero ser amiga. Ya tenemos bastantes cosas de las que huir, de las que curarnos, como para que encima nosotros, los compañeros, tengamos que tirarnos. Jamás he tirado a ningún compañero mío, ni lo voy a hacer. Esa canción está hecha antes que se muriera Rafael de León y se murió en el 82. Está claro que la canción estaba hecha para mí."

Rocío Jurado

La copla de hoy narra la historia de una prostituta que suplica al hombre que la besó que no vuelva a su lado, pidiéndole ser condenada al olvido. Es hermoso el momento en el que la mujer se confiesa diciéndole: “El farol y la neblina / y el Café que hay en la esquina / te dirán mi condición”. El enredo, gana con cualquiera de los graves plomizos de la voz de La más grande, suficientemente sugestivos como para que caigamos rendidos. Después de haber dejado marcada en la memoria de nuestros huesos toda su capacidad vocal, que en estas coplas es medida, administrada y justa para retratar lo dispuesto, la chipionera nos abduce con la calidad invertida en este disco. Con producción de Luís Sanz, Rocío Jurado lo dedica a la memoria del poeta más importante que ha tenido la copla: “… a mi querido Rafael de León”.

No me pidas que te explique
el motivo y la razón
de porque me voy a pique
cada noche, corazón.

El farol y la neblina
y el Café que hay en la esquina
te dirán mi condición.

No vuelvas a mi lado
que el beso que te he dado
ni en los labios los sentí.
Ha sido sólo eso,
un pobre y triste beso
que esta noche te vendí.
Olvídate de mi amor,
que no es amor, ni verdad,
y no recuerdes la flor de mi maldad.

Condéname al olvido,
por Cristo te lo pido
y no vuelvas por aquí.

Déjame sola, muy sola,
fumando junto a esta farola,
que es mejor para ti.

Cada piedra de la calle,
cada sombra de rincón,
pueden darte algún detalle
de mis horas de pasión.

Y porqué bajo la luna
voy más sola que la una,
deshojando mi canción.

No vuelvas a mi lado
que el beso que te he dado
ni en los labios los sentí.
Ha sido sólo eso,
un pobre y triste beso
que esta noche te vendí.
Olvídate de mi amor,
que no es amor, ni verdad,
y no recuerdes la flor de mi maldad.

Condéname al olvido,
por Cristo te lo pido
y no vuelvas por aquí.
Déjame sola, muy sola,
fumando junto a esta farola,
que es mejor para ti.


Web de Rocío Jurado

25 ene 2010

Gacela del amor imprevisto


Intérprete: Mayte Martín
Título: Gacela del amor imprevisto
Letra: Federico García Lorca
Música: Joan Albert Amargós
Disco: De agua y fuego
Año: 2007

“El flamenco es mi origen, no mi yugo”

Mayte Martín

Nacida en 1965, la barcelonesa Mayte Martín es una cantaora de flamenco y boleros perteneciente a una generación que podríamos situar entre la clásica y la emergente, defensora de un flamenco abierto a nuevas posibilidades.

Su vinculación a la copla derivó de su estrecha relación con el flamenco y la patentó versionando temas como “Ten cuidado” o acercándose a los índices de este género a través de poemas, poetas y arreglos vinculados a él.

Discos como “Muy frágil” (1994), “Free boleros” (1996) o “Querencias” (2000), formaron parte del despegue de una carrera limpia, mimada y medida. A estos trabajos discográficos les seguirán “Tiempo de amar” (2003) y en 2005 un espectáculo titulado “Mis 30 años de amor al arte”, estrenado en el Palau de la música Catalana de Barcelona. Durante estos años cosechará un gran éxito con la copla “S.O.S”, inédita de la artista, y que Falete versionará en su primer disco: “Amar duele” (2005).

La copla que hoy inunda este escenario es una gacela que pertenece al disco “De fuego y agua” (2007) que la catalana gestó junto a las hermanas Katia y Marielle Labèque; estas, vinculadas al mundo de la música clásica. En lo que respecta a este trabajo, Mayte era la encargada poner voz y componer parte de los temas, y las segundas, las hermanas Labèque, pianistas que aportaban al disco valores de investigación musical basados en sus orígenes franceses, italianos e incluso españoles.

Entre ellas tres nada había en común. Sin embargo las inquietudes artísticas de las Labèque -con ganas de trabajar con música española- dieron como resultado este fortuito encuentro. Al él se añadió otra pieza fundamental, el compositor y arreglista catalán Joan Albert Amargós, estrechamente ligado al mundo del flamenco y la copla vanguardista a través del cantaor badalonés Miguel Poveda. El resultado fue un disco y un espectáculo titulados “De fuego y agua” (2007) que hizo las delicias de muchos.

El origen del verso de la pieza de hoy se encuentra en una de las gacelas escritas por el granadino y genial poeta Federico García Lorca. El Gazal, Gazel o Gacela (escrito también ghazal o ghazel) es un género literario lírico propio de las literaturas árabe, persa, turca y urdú. En la literatura árabe se trata de un poema cuya etimología está emparentada con las ideas de piropo o cumplido. De la misma raíz deriva la forma tagazzul: componer poesías amorosas. Conceptualmente el gazal tiene estrecha relación con el nasib (o tasbib), prólogo amoroso que sirve de introducción junto con el rahil (descripción de un viaje por el desierto), al tema panegírico que caracteriza la composición poética llamada qasida (casida).

Carlo Cano musicalizó, tres años antes de su muerte, muchas de estas obras escritas por Lorca en un disco titulado “El diván del Tamarit” (1997), dividido en doce gacelas y nueve casidas. Entre las gacelas se encontraba “Gacela del amor imprevisto”, que diez años más tarde versionará Mayte Martín con arreglos de Joan Albert Amargós y que poco tendrá que ver con la versión de Carlos Cano, puesto que las melodías son sustancialmente distintas.

“Gacela de la terrible presencia”, “Gacela del amor desesperado”, “Gacela del amor que no se deja ver”, “Gacela del niño muerto”, “Gacela de la raíz amarga”, “Gacela de la muerte oscura”, “Gacela del amor maravilloso”, “Gacela del recuerdo de amor”, “Gacela de la huída”, “Gacela del mercado matutino” o “Gacela del amor con cien años” son el resto de piezas a las que Carlos Cano puso música y voz. Uno de los discos más espectaculares del artista de Granada en el que imprimió esos sonidos oscuros que Lorca tanto defendía.

Traslado a este escenario la gacela original de Federico García Lorca, que difiere en ciertas palabras con la cantada por Mayte Martín en el disco “De fuego y agua” (2007). Era cuestión de tiempo rezumase en nuestro escenario esta deliciosa e irresistible pieza.

Nadie comprendía el perfume
de la oscura magnolia de tu vientre.
Nadie sabía que martirizabas
un colibrí de amor entre los dientes.

Mil caballitos persas se dormían
en la plaza con luna de tu frente,
mientras que yo enlazaba cuatro noches
tu cintura, enemiga de la nieve.

Entre yeso y jazmines, tu mirada
era un pálido ramo de simientes.
Yo busqué, para darte, por mi pecho
las letras de marfil que dicen siempre,

siempre, siempre: jardín de mi agonía,
tu cuerpo fugitivo para siempre,
la sangre de tus venas en mi boca,
tu boca ya sin luz para mi muerte.

Web de Mayte Martín
Video de Mayte Martín cantando “Gacela del amor imprevisto”

21 ene 2010

Pájaros de Portugal


Intérprete: Joaquín Sabina
Título: Pájaros de Portugal
Letra: Joaquín Sabina
Música: Antonio Gª de Diego / Pancho Varona
Disco: Alivio de luto
Año: 2005

“Sin contar los sonetos, las coplas, los epistolarios,
los tinteros borrachos de tinta que ordeño a diario”

Joaquín Sabina

Joaquín Ramón Martínez Sabina, Úbeda (Jaén), 12 de febrero de 1949. Nace para fortuna del mundo uno de los mejores cantautores de todos los tiempos, Joaquín Sabina. Manuel Francisco Reina lo incluye en el “Diccionario de compositores” de su último libro: “Un siglo de copla. De Concha Piquer a Miguel Poveda” (2009). Razón no le falta. La obra del genio de Úbeda se sitúa dentro de la evolución lógica de la copla. Junto a Joan Manuel Serrat, José Luís Perales o Javier Ruibal, ha sido uno de los más evidentes continuadores del género en las últimas décadas, aunque podemos afirmar, que la obra de Joaquín Sabina, está muy por encima de géneros y tiempos por su calidad literaria y musical.

En 1968 marchó a Granada a estudiar Filología Románica mientras combinaba su afición por la literatura y la música. Su tendencia de izquierdas le provocó el exilio a Londres en 1970. Durante sus seis años de exilio compuso sus primeras canciones impregnadas de modas musicales inglesas, pero no exentas de raíz andaluza. Volvió a España en 1977 y en 1979 comenzó a actuar en el emblemático Café La Mandrágora, uno de los espacios más destacados en el que se desarrollará la Movida madrileña. Sus primeras intervenciones públicas en los medios de comunicación provocarán gran revuelo en una España poco acostumbrada a libertad de expresión. A pesar de ello, su carrera en solitario comenzó exitosa con el disco “Hotel, dulce hotel” (1987) del que vendió más 400.000 copias o “El hombre del traje gris” (1988). Su consagración llegará en la década de los 90 con “Física y química” (1992) o “Esta boca es mía” (1994). Vendió más de medio millón de copias en España de “19 días y 500 noches” (1999) y sucesivamente, hasta nuestros días, ha ido acumulando y gestando una banda sonora propia.

Las letras de Sabina poseen un amplio abanico de influencias que van desde los cancioneros del rock anglosajón (con autores como Bob Dylan,
Leonard Cohen o The Rolling Stones), el folklore latinoamericano (Atahualpa Yupanqui, Violeta Parra, Chavela Vargas o José Alfredo Jiménez), el tango (Enrique Santos Discépolo, Homero Manzi o Celedonio Flores) la canción melódica francesa (Georges Brassens), hasta poetas vanguardistas hispanoamericanos como César Vallejo pero también Pablo Neruda, Raúl González Tuñón y Rafael Alberti o a los autores que forman parte de sus primeras lecturas en su juventud, que incluyen a Fray Luis de León y Jorge Manrique, así como el resto de la tradición española. Por encima de todos estos destaca la influencia de Francisco de Quevedo, aunque Sabina insiste en que su máxima influencia entre la poesía española contemporánea es la de Jaime Gil de Biedma.

Sus vínculos con la copla derivan de la evolución lógica del género. Los coqueteos con una canalla “La bien pagá” (“Tatuaje”, 1999) o la versión en directo en “Nos sobran los motivos” (2000) de un “Y sin embargo te quiero” renovado junto a Olga Román, dan fe de la relevancia que para el autor tiene este género grande. Joaquín Sabina y Olga Román hacen una versión, en el que la cantante comienza interpretando el clásico “Y sin embargo te quiero”, y Sabina la sigue con “Y sin embargo”, una de sus composiciones más íntimas.
Basadas en los signos populares o la calidad literaria sobre la que se erigen, sus composiciones, también contribuyen en este sentido a su incursión en este género. El ubetense ha compuesto en más de una ocasión para Pasión Vega coplas de la talla de “Cómo te extraño” (“Pasión Vega”, 2001) dedicada a Camarón de la Isla, “Y además…” (“Banderas de nadie”, 2003) o junto a Javier Ruibal “Por algo será” (“Flaca de amor”, 2005).

El genio de Úbeda, tras un inoportuno (o bienvenido, musicalmente hablando claro) leve infarto cerebral, sufrido en 2001, que sumió al artista en una profunda depresión y lo llevó a retirarse durante un tiempo de los escenarios, volvió renovado con un trabajo titulado “Alivio de luto” (2005). El single de presentación trataba la preciosa aventura de dos adolescentes enamorados que huyen en busca de libertad para ver por primera vez el mar. Una historia real que a mediados de los 90 conmocionó a todo un país que los daba por desaparecidos o muertos. Joaquín Sabina explica de la siguiente manera el origen de esta copla:

"Las canciones no hay por qué explicarlas, pero sí me gustaría contar ésta porque tiene una anécdota muy concreta. No sé si recuerdas que hace ocho o diez años se escaparon de sus casas de Tarragona dos chavales de 14 o 15 años. El país estuvo aterrorizado esos días porque se creía que los habían matado, que los habían violado, cualquier cosa, y nada de eso había sucedido. Querían ver el mar y cuando vieron que era peor que en la tele, llamaron a sus padres acojonados. Volvieron, vírgenes, supongo… Sí. A veces las canciones nacen de las noticias, pero hay que rumiarlas. Eso pasó hace ocho años y cuando leí la noticia pensé: “aquí hay una canción”, pero la canción misma viene ocho años después, cuando ya se ha medio olvidado."

Joaquín Sabina, 2005


Rodeado de sus habituales músicos, Pancho Varona y Antonio Gª de Diego, esta obra cuenta con guitarras y teclados de Pancho Varona, programaciones de percusión de Javi Carretero y coros de Olga Román. Para todos aquellos que en alguna ocasión se hayan sentido “pájaros de Portugal” va dedicada esta copla de ida.

No conocían el mar
y se les antojó más triste que en la tele,
pájaros de Portugal
sin dirección, ni alpiste, ni papeles.
Él le dijo: “vámonos”.
“¿Dónde?” le respondió llorando ella.
Lejos del altar mayor
en el velero pobretón de una botella.

Despójate del añil
redil del alma de nardo con camisa
Devuélveme el mes de abril,
se llamaban Abelardo y Eloísa,
arcángeles bastardos de la prisa.

Alumbraron el amanecer muertos de frío,
se arroparon con la sensatez del desvarío,
tuyo y mío, de vuelta al hogar,
qué vacío deja la ansiedad.
Qué vergüenza tendrán sus papás.

Sin alas para volar,
prófugos del instituto y de la cama,
pájaros de Portugal,
apenas dos minutos, mala fama.

Luego la Guardia Civil
les decomisó el sudor y la sonrisa,
las postales de Estoril,
sin posada, sin escudos y sin visa.
Se llamaban Abelardo y Eloísa.
Bucearon contra el Everest y se ahogaron,
nadie les enseñó a merecer el amparo
de la Virgen de la Soledad,
qué pequeña es la luz de los faros.

Bucearon contra el Everest y se ahogaron,
nadie les enseñó a merecer el amparo
de la Virgen de la Soledad,
qué pequeña es la luz de los faros
de quien sueña con la libertad.

Web de Joaquín Sabina
Videoclip de Joaquín Sabina cantando “Pájaros de Portugal”

15 ene 2010

Bordeando (y bordando) la copla


“Es una alegría que desde Miguel Poveda a Buika o desde La Shica a Plácido Domingo, gente que en principio no hacía copla, le meta mano a ese repertorio y descubra que es un tesoro de la música popular del siglo XX”

Martirio


En la arriesgada línea que perseguimos en este blog y que bordea la copla en su extensión, acercándonos al flamenco más racial, a los sonidos electrónicos, jazzísticos o arábigos, a la fusión étnica, a la pura canción melódica o a la música de autor, la única pretensión es mostrar la amplia expansión de territorio que puede abarcar y abarca la copla en nuestra contemporaneidad, y paralelamente, definirla.

Esta cita viene al hilo de que en ninguno de los casos, en este escenario, se pretende excluir la copla clásica reinterpretada por admirables intérpretes de toda índole; todo lo contrario. Si bien muchas de las entradas van dedicadas a nuevas coplas, cada poco tiempo se dejan ver en estas tablas reminiscencias y piezas del repertorio clásico, porque sin lugar a dudas es exquisito, significante para lo que pretendemos, y además, porque soy consciente de que la gran mayoría del público que visita estos “Retratos” persigue un género tradicional y más o menos purista.

Del algún modo, intento que todos los públicos que aquí se concentran, tengan espacio, cabida y reflejo. Por una parte, pretendo que ese público “purista” se abra a una nueva visión de la copla. Por otro, que los más progresistas se enriquezcan con todo el conocimiento y buen hacer de la copla tradicional.

Si estoy llevando a cabo la decisión de mostrar la copla en su límite con otras músicas, culturas o estilos, es porque pienso que es enriquecedor, rompe muchos clichés y arquetipos establecidos en torno a este género, y porque además, para mirar hacia dentro, hacia el clasicismo, siempre hay tiempo. La temática que trata este blog está por estudiar. Se puede dercir que hay más bien poco escrito al respecto y en ese sentido, considero más interesante seguir la línea de la innovación.

No me gustaría -ya que veo que mi progresismo puede no ser de interés para muchos de los que aquí nos reunimos-, perder a las decenas de visitantes “puros” que cada día pasan por este escenario. No es posible con 1, 10, ni si quiera 100 entradas, mostrar lo que pretendo en relación a la copla y a su nueva etapa. A ese público, al que agradezco enormemente su apoyo, me gustaría invitarlo a confiar en este proyecto. Las opiniones (que desgraciadamente son pocas; porque si bien al día pasan por aquí un centenar de personas, los comentarios proporcionalmente son escasos), como he dicho en más de una ocasión, son el sostén de mi trabajo.

Me comprometo a dialogar al respecto de cualquiera de las opiniones que cada uno vierta: como aficionados, como amantes de la copla pura, como estudiosos, artistas o incluso como detractores de esta propuesta. Este esfuerzo sin vosotros y vuestra palabra, no tiene ningún valor.

Agradezco una vez más a todas y cada una de las personas que comentáis, participáis en las encuestas o firmáis el Libro de vistas, vuestro apoyo y cariño. Da gusto trabajar a favor de este género con gente como vosotros, que me hacéis sentir cómodo, entre amigos -que ya lo sois-, y pensar que este trabajo puede llegar a merecer la pena.

Gracias a Javier Subires, La puñales, Luna, Laura, Saúl, Judith, Diana, Falsascostumbres, José Alboix, Fan1, Mariannete… y a todos los “anónimos” que invertís en este escenario vuestro tiempo. Gracias por amar la copla desde el corazón y sin prejuicios.

Un abrazo grande desde el cariño.

Limosna de amores