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11 jul. 2010

Vamos a dejarlo así


Intérprete: Bambino
Título: Vamos a dejarlo así
Letra: José Antonio Ochaíta

Música: Juan Solano

Disco: LP-CPS9377
Año: 1975


“Aquellas canciones eran como mi vida; por eso son canciones muy intensas. Nadie podrá cantar mis canciones como yo; lo podrán hacer mejor o peor, pero nunca como yo porque no han vivido como yo”.


Bambino

Así de rotundo se mostraba días antes de su muerte Miguel Vargas Jiménez, Bambino. Utrera (Sevilla) lo vio nacer el 12 de febrero de 1940. Debutó a los 21 años en la Venta Real de Antequera, versionando la canción Bambino Piccolino por rumbas, que le valió su nombre artístico: Bambino.

Desde el primer momento se alejó del flamenco ortodoxo para constituirse en un estilo nuevo, evolucionado, que no asqueaba experimentar con otros géneros como la rumba, la copla o el bolero. Bebía de los mejores poetas, músicos y letristas que pertenecían a su tiempo y con una voz racial, una capacidad vocal abierta, un temperamento incontenible y una puesta en escena renovada y distinta, cautivó a un público que no tardó en darle popularidad.

Pasó de la Venta Real de Antequera al tablado “El Duende” en Madrid, donde por entonces una joven Rocío Jurado empezaba a despuntar bajo el mando de una incosmesurable Pastora Imperio. Pasaría por “Pasapoga”, “Las Cuevas” o el cuadro flamenco de “Los Canasteros” antes de que Manolo Caracol se fijase en él y le ayudase a cobrar la popularidad que lo llevó a que los mejores letristas compusieran para él y a cantar con La Paquera de Jerez o Faíco en el espectáculo “Torres bermejas”.

“La discografía de Bambino subía hasta ese conseguido número de casi quinientos temas grabados, musicando canciones de Quintero, León y Quiroga, Solano, Benítez Carrasco, Armando Manzanero y el jerezano Manuel Alejandro. Barcelona, Valencia y todos los puntos de España saborean las mieles exquisitas de este gitano de Utrera, donde la rumba, por supuesto, pero también el bolero, la cantiña y la balada y, sobre todo, la bulería, sonaban con ese ritmo distinto, con esa cadencia escénica y con ese son de sublime armonía en puro ambiente de locura, cuando Miguel jugaba con sus brazos en el aire y paraba el tiempo al compás, en majestuosa postura de sabor a cante grande.”

Manuel Peña Narváez


Su peculiar forma de acometer el flamenco festero, vía rumba y bulería, le valió la etiqueta de Rey de la rumba, cuyos matices imprimió también en la copla. Su incursión en este género nació a raíz de la adaptación flamenca de muchas piezas clásicas, pero también, a raíz de poner voz a obras con letra de Rafael de León, Manuel Benítez Carrasco o José Antonio Ochaíta y que musicaría para él el Maestro Juan Solano.

“Su gran aportación a la copla (…) fue aflamencar por palos tradicionales los grandes temas y llevarlos al territorio del flamenco, delicia de los amantes del cante jondo y de los grandes maestros de la copla, que siempre habían jugado en los límites y maridazgos de ambos géneros musicales.”

Manuel Francisco Reina

Por ejemplo, así sucedería en 1971 cuando editó un trabajo prácticamente íntegro con temas de Rafael de León y Juan Solano, pero también con la incursión de José Antonio Ochaíta, Manuel Benítez Carrasco o una versión de un clásico de la tripleta Ochaíta, Valerío y Solano. Algo similar sucedería en 1975, en un disco a cuyos autores se sumarían Jaén, Cintas o los Hermanos Marcos, y una vez más en 1977, añadiendo a León, Solano y Benítez Carrasco a R. Cárdenas, F. M. Moncada o B. Pérez.

Juan Solano, que por entonces trabajaba en Madrid junto a Rafael de León a destajo componiendo para artistas coetáneos a Bambino como Marifé de Triana, Rocío Jurado, Gracia Montes, Macarena del Río, Isabel Pantoja, Charo Reina o Concha Márquez Piquer, fue uno de los artífices en ejecutar una copla a medida hecha para la fiera de Utrera.


De estos tres trabajos, que serían los que más directamente podríamos englobar dentro del género de la copla (aunque en otros también hay piezas cercanas al género compuestas por autores como Manuel Alejandro, Antonio Gallardo o Sarmiento), destacan títulos como “Tengo miedo”, “Quítame el beso de anoche”, “No me des guerra”, “Mi amigo, “Ni un padre nuestro”, “Esclavo de tu amor”, “Vamos a dejarlo así”, “Tres veces loco”, “Ten cuidado”, “Mi mare Frasquita”, “Sombra de mi sombra” o “Tiempo y vino”.

“Miguel Vargas fue un acontecimiento y una estrella desde mediados de los 60 y todos los 70 del pasado siglo. Trabajó mano a mano con letristas de la dimensión de Salvador Távora o Ruiz Venegas, con compositores como Alfonso Santiesteban, Quintero, León y Quiroga, Solano, Benítez Carrasco, Armando Manzanero o Manuel Alejandro, o guitarristas de la talla de Paco de Lucía o Paco Cerero”

Esteban Linés

La copla de hoy es una pieza editada en 1975, nacida de un verso del poeta José Antonio Ochaíta (1905-1973) musicado por Juan Solano. José Antonio Ochaíta fue un poeta y literato, cuya obra también accedió a la copla, trabajando junto a Rafael de León, Juan Solano, Antonio Quintero o Manuel López-Quiroga. “Vamos a dejarlo así” fue un verso musicado por Juan Solano dos años después de la muerte del poeta. Del talento y tinta de Ochaíta han nacido títulos como “Cinco farolas”, “El Porompompero”, “Cría cuervos”, “Tientos del remordimiento”, “La Lirio”, “Eugenia de Montijo”, “Dolo…o…res” o “No me des guerra”.

El mismo año en que Bambino editaba desde una posición flamenca este “Vamos a dejarlo así”, también lo hacía Rocío Jurado con unas cadencias baladísticas y arreglos sinfónicos en un trabajo titulado “Soy de España” (1975). Miguel Poveda nos sorprendía en 2009 con una versión magnífica editada en el disco "Coplas del querer" (2009), a la que acompañaban los arreglos a piano de Joan Albert Amargós y la valiosa trompeta de Julián Sánchez.

Bambino representa uno de los valores masculinos más relevantes de la copla del último cuarto del siglo XX, cuya estela han respirado fortuitamente tantos cantaores de nuestros días. En este espacio, en el que defendemos impetuosamente la copla de hombre en equivalencia a la de mujer, teníamos una importante deuda con este cantaor de Utrera. Podemos sentirnos afortunados de que su genialidad le meta mano a nuestro adorado género y ponga en pié con tan admirable personalidad coplas tan hermosas.

Quiero agradecer enormemente la ayuda de Manuel Tagua (Webmasster de Rincón Bambino), porque sin ella esta entrada no hubiese sido posible. Estoy convencido que esta no será la última vez que disfrutemos de este utrerano en el escenario de "Retratos de la nueva copla".

Vamos a dejarlo así.
No ahondemos más en la arena.
Que tú fuiste... ¡Que yo fui!
Vamos a dejarlo así
que no merece la pena.

Vamos a dejarlo así.
Las cuentas son doloresas.
Tú ganaste... ¡Yo perdí!
Vamos a dejarlo así
que así se mueren las rosas.

Vamos a dejarlo así,
sin aire de calentura.
Tú creías... ¡Yo creí!
Vamos a dejarlo así,
no haya rencor ni amargura.

Vamos a dejarlo así.
Que nadie advierta el combate.
Ni me heriste... ¡Ni yo te herí!
Vamos a dejarlo así
aunque la herida nos mate.

Vamos a dejarlo así,
sin aire de calentura.
Tú creías... ¡Yo creí!
Vamos a dejarlo así,
no haya rencor ni amargura.

Vamos a dejarlo así.
Que nadie advierta el combate.
Ni me heriste... ¡Ni yo te herí!
Vamos a dejarlo así
aunque la herida nos mate.

Vamos a dejarlo así...
Vamos a dejarlo así...
¡Vamos a dejarlo así!

Web de Bambino

6 comentarios:

  1. Gracias por dedicar este artículo a mi admirado Bambino.
    Un abrazo

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  2. Fabuloso como siempre, escuchar de nuevo a Bambino me estremece. En mis tiempos fué de los grandes.
    Creo que tengo toda su discografía, pero me gustaría que siguieras ahondando en su música por ver si hay algo que no haya escuchado.
    Gracias

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  3. Gracias PPachecho, sin lugar a dudas volveré a dedicar más de una entrada a Bambino porque su inmersión en la copla, desde su particular modo de acometer el flamenco, es muy interesante. Hizo varios discos que se podrían catalogar integramente dentro del género de la copla: en 1971, en 1975 y en 1977, con temas casi todos compuestos por Rafael de León y Juan Solano, pero también con colaboraciones de Cárdenas, Manuel Benítez Carrasco, Ochaíta o Moncada.

    Me alegra mucho que admires a este personalísimo y revolucionario artista. Hay que tener mucho paladar para ello. Un abrazo grande.

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  4. José Alboix26/1/11 14:54

    Pasaba por aquí y he visto las más de 40.000 visitas. Felicidades porque te las mereces. He releido la entrada de 24 Rosas y me he dado cuenta de lo bien que defines la forma en que la Diana Navarro te llega. Al leer la reseña ha Caracoles, en el mismo post, me han entrado ganas de comentarte que cada vez que la escucho, en la parte en que cuenta como se ve andar la figura entre los balcones me emociono y se me caen lagrimas sin poder reprimirme y eso que no soy muy de Semana Santa, pero eso si, malagueño de la cabeza a los pies. Pienso muy a menudo, que si no viviese en Málaga, y estuviese fuera de mi tierra, escuchando a Diana sería una forma de estar aquí. Sus canciones, al menos en los dos primeros discos, huelen y suenan a mar, a tradiciones nuestras, a verdiales, a Malagueta, a Huelin, a malaqueño. Saludos y más felicidades, a por el doble en el contador. José Alboix

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  5. Gracias José. Siempre es un placer leerte. La entrada "24 rosas" de Diana es ahora mismo la 3º más visitada del blog y personalmente, estoy muy satisfecho de ella. Entiedo perfectamente lo que me quieres decir de esos "Caracoles", yo también lo siento así, porque en Diana auna la tradición y la vanguardia. Tengo intención de que disfrutemos en Semana Santa de alguna de esas piezas: "El tránsito", "Caracoles" o incluso aquel "Romance de Zamarrilla" que grabó antes de ser tan popular.

    Gracias por tu felicitación con estas 40.000 visitas. Fuiste uno de los primeros en participar y comentar este blog y me alegra mucho que sigas.

    Un abrazo y espero que sí, que sean muchas visitas más y tu las disfrutes!

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  6. Soy el biógrafo de Bambino, autor del libro "La Fiesta Infinita: Bambino (1940-1999)", Utrera 2003, editado con el patrocinio del ayuntamiento utrerano. Te agradezco tu interés por el cantaor, pero lo que has publicado es tan incompleto como fusilado de distintas web y blogs anteriores a la edición del libro que te he reseñado. Pásate por mi blog o adquiere mi libro y sabrás de verdad quién fue Miguel Vargas Jiménez. Ya te digo, lo publicado es una sarta de repeticiones, lugares comunes, generalidades y obviedades que dejan al personal sin conocer quién fue auténticamente don Miguel, Bambino para los amigos y para los espectadores.
    Ya de paso te comento que no sé si eres seguidor de Emilio Jiménez Díaz, un individuo que se dice flamencólogo y que tiene un blog en el que ha publicado un artículo sobre Cataluña y los catalanes que me gustaría que leyeras con detenimiento. Enlace:
    http://desdemitorrecobalto.blogspot.com.es/2013/09/desde-mi-torre-barcelona-barcelona.html#comment-form
    Si te abochorna igual que a mí que en público se utilicen expresiones como tontos y gilipollas, puñaladas traperas, tiros por la espalda, y otras lindezas dirigidas a los catalanes que no pìensan como él, pues eso, que si te abochorna hagas lo que te parezca. En mi blog vas a tener lectura más provechosa. Saludos cordiales, Limosna de Amores ¿?

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