Las 10 más populares del día

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28 jun 2013

Ay, mi Córdoba

Intérprete: Pasión Vega 
Título: ¡Ay mi Córdoba!
Autores: José Antonio Ochaíta, Xando Valerio, Juan Solano
D
isco: Con el alma en los labios 

Año: 1997



Córdoba es un laberinto
pa’ los ojos de un pintor,
todo es igual, y todo es distinto,
el dibujo y el color.

No sé si está en la tierra
que sueña y canta,
o entre la losa blanca
del marmol frío.

O quizá en el arcángel
que se levanta,
como un nardo torero
sobre su río.

Sólo lo ha sabío
quien le dio su amor, 
el que en su apellido,
llevaba una torre
y fue su pintor.

Ay, Córdoba de mis venas
y también de mi alegría,
por la noche nazarena
y sultana por el día.

Si cristiana te venero
y te adoro reina mora,
está brillando un lucero,
entre la noche y la aurora.

Ay, Córdoba de mis pasiones,
en la cruz de tus amores,
mira, mira, mírame... ¡Sin salvación!

Hay en la Plaza del Potro
un antiguo caserón,
donde un día tras el otro
va latiendo un corazón.

Allí hubo cien mujeres
de nardo y pena,
bajo negras mantillas
como doseles.

Y allí se fue muriendo 
Carmen Casena,
al despedirse Julio 
de sus pinceles.

Córdoba palpita
de tanto querer,
y hasta la Mezquita
suspira de noche 
como una mujer.

Ay, Córdoba de mi suerte,
que en azahar se hace adivina,
con la vida y con la muerte
juegas a las cuatro esquinas.

Cuando Julio se pasea
con su capa y su sombrero,
crece el río en sus mareas
y huele el aire a romero.

Ay, Córdoba de mis pasiones,
en la cruz de tus amores,
mira, mira, mírame… ¡Sin salvación!

11 nov 2012

La vida en gris


Intérprete: Pasión Vega
Título: La vida en gris
Autor: Antonio Martínez Ares
Disco: Pasión Vega
Año: 2001



Cuando llegaste esa tarde, 
sin capa y sin sombrero, 
mi sangre me susurró: 
¡Este ya no es un mosquetero!
 
Al dar la contraseña 
tu sombra me dejo solo, 
diciéndome a mí mismo:
¡Uno para todos!
 
No hubo una aventura 
que no nos tuviera en cuenta, 
no hubo una cintura 
que no compartiéramos a medias.
 
Abonados al sufragio de causas perdidas 
veíamos la entrada, sin ver la salida. 

Todo es gris, un desconsolado camino gris. 
Mis manos son grises, mis pasos son grises, 
todo lo que toco se me vuelve gris. 

Sólo gris, de día, de noche gris, 
mis sueños son grises, mis lágrimas grises 
y a mi corazón le falta color sin ti. 

Tú te buscaste otra orden 
sin reglas ni ataduras, 
yo desde entonces no quiero 
batallitas ni en pintura.

A veces para dormirme
dibujo la historia,
y me escapo contigo,
y revivo la gloria. 

Todo es gris, un desconsolado camino gris. 
Mis manos son grises, mis pasos son grises, 
todo lo que toco se me vuelve gris. 

Solo gris; de día, de noche gris, 
mis sueños son grises, mis lágrimas grises 
y a mi corazón le falta color sin ti.

31 jul 2012

El flamenquito que perdió las botas


Intérprete: Pasión Vega
Título: El flamenquito que perdió las botas
Autor: Jesús Bienvenido
Disco: Sin compasión
Año: 2011



El flamenquito perdió sus botas
cogiendo bocas por la bahía,
sobre una piedra dejó su ropa
y la marea la arrastraría.

Y su flamenca al verlo acercarse
tan descalcito como venía,
se preguntó: ¿Ahora cómo va a bailarme
cuando le cante por bulerías?

Pero el flamenco se clavó en el suelo
y sus brazos al vuelo como una paloma,
se alzaron al viento con un movimiento
igual que un lamento sin leyes ni idiomas.

Y dijo la flamenquita: ¡Toma que toma!

Podré vivir sin tus botas,
sin techo y sin ropa,
sin pan y sin sopa,
pero no sin tu persona.

El flamenquito rompió en sollozos,
tan lastimosos como rebeldes,
al ver que el mar, gigante y caprichoso,
lo que se traga no lo devuelve.

Y su flamenca, al verlo penando,
secó su llanto con su pañuelo
y con las palabrillas que fue juntado
a su flamenco le dio consuelo:

Sin ti la vida no tiene lunares,
mantón ni corales, ni bata de cola,
sin ti de mi mundo no encuentro la llave
y mis tres verdades se me desmoronan.

Ni hay cante por alegrías. ¡Toma que toma!

Podré vivir sin tus botas,
sin techo y sin ropa,
sin pan y sin sopa,
pero no sin tu persona.

Me voy contigo a donde me quieras llevar,
no importa el triunfo ni el fracaso,
aunque me lleve la corriente,
me voy debajo del puente de tus brazos.

Ni hay cante por alegrías. ¡Toma que toma!

Podré vivir sin tus botas,
sin techo y sin ropa,
sin pan y sin sopa,
pero no sin tu persona.

El flamenquito perdió sus botas
cogiendo bocas por la bahía…

Web de Pasión Vega
Video de Pasión vega cantando “El flamenquito que perdió las botas”

6 may 2012

Tan poquita cosa


Intérprete: Pasión Vega
Título: Tan poquita cosa
Autor: Javier Tizón
Disco: Flaca de amor
Año: 2005




Con la lluvia de invierno, con mis primeras canas,
llegaste a mi vida niña del alma.
Lo mismo que el levante vuelve loca las flores,
tú a mí me has vuelto loca, loca de amores.

Por ti daría la vida, por ti bebo los vientos,
por ti derrumbaría los pilares del cielo.
Yo no he sentido nunca celos por nadie,
y ahora, niña, no quiero que a ti te roce el aire.

Mi niña marinera, la de los ojos negros,
la de la piel morena, mi rosa de los vientos,
la que me ha vuelto loco el corazón,
la que me da la vida al despertar,
la que cada mañana, con una sonrisa, me vuelve a llenar.

Tan poquita cosa, eras tan poquita cosa,
que te cogí entre mis manos, como el que coge una rosa.
Tan poquita cosa, siendo tú tan poca cosa,
llenaste mi vida entera,
igual que las mariposas llenan las primaveras.

Yo no te conocía, sólo te imaginaba,
yo contaba los días, loca por ver tu cara,
y un canto de sirenas sentí por dentro
y sólo una mirada, niña, bastó para querernos.

Mi norte, mi poesía, mi cruz y mi tormento,
mi pena, mi alegría, mi sentimiento,
y como ya te he dicho, lo mismo que el levante,
tú a mí me has vuelto loca como a un amante.

Mi niña marinera, la de los ojos negros,
la de la piel morena, mi rosa de los vientos,
la que me ha vuelto loco el corazón,
la que me da la vida al despertar,
la que cada mañana, con una sonrisa, me vuelve a llenar.

Tan poquita cosa, eras tan poquita cosa,
que te cogí entre mis manos, como el que coge una rosa.
Tan poquita cosa, siendo tú tan poca cosa,
llenaste mi vida entera, igual que las mariposas llenan las primaveras.

Web de Pasión Vega
Video de Pasión Vega cantando "Tan poquita cosa"

14 abr 2012

Historia de un fado


Intérprete: Pasión Vega

Título: Historia de un fado
Autor: Jesús Bienvenido
Disco: Sin compasión
Año: 2011


Las rúas de Lisboa
del barrio de la Alfama,
contemplan la sinrazón
de una mujer endemoniada.

Amor de doble filo,
de dicha y agonía,
mutiló su corazón
y la dejó vacía.

Y el fado llenó sus noches,
mató su pena,
como un mal vino.

Después se cobró su alma,
como un fantasma
perverso y lascivo.

Fado, sal de mí,
que me cuesta respirar,
no puedo vivir contigo.

Fado, sal de mí,
no me des este castigo.

Como alma del diablo
le grita a los tranvías
y le cuenta su dolor
al vainén de la ropa tendida.

Y canta desgarrada
llorando como un niño:
¿Onde estas o meu amor?
Ay, coraçao sozinho.

Y el fado habla por sus labios,
mueve su cuerpo
y la provoca.

Y suena en sus adentros
aunque ella muerda
su lengua y su boca.

Fado, sal de mí,
que me cuesta respirar,
no puedo vivir contigo.

Fado, sal de mí,
no me des este castigo.


Fado, sal de mí,
que me cuesta respirar,
no puedo vivir contigo.

Fado, sal de mí.
¿Qué estás haciendo conmigo?

Lágrimas de agua y sal
ruedan desde la Alfama
hasta el mar.

Web de Pasión Vega
Video de Pasión Vega cantando "Historia de un fado"

17 mar 2012

La copa rota


Intérprete: Pasión Vega
Título: La copa rota
Autor: Benito de Jesús
Disco: Gracias a la vida
Año: 2009



Aturdido y abrumado
por la duda de los celos,
se ve triste en la cantina
a un borracho ya sin fe.

Con los nervios destrozados
y llorando sin remedio,
como un loco atormentado
por la ingrata que se fue.

Se ve siempre acompañado
del mejor de los amigos,
que le acompaña y le dice:
¡Ya esta bueno de licor!

Nada remedias con llanto,
nada remedias con vino,
al contrario, la recuerda
mucho más su corazón.

Una noche como un loco
mordió la copa de vino
y le hizo un cortante filo
que su boca destrozó.

Y la sangre que brotaba
confundióse con el vino,
y en la cantina este grito
a todos estremeció.

Mozo, sírveme en la copa rota,
sírveme, que me destroza
esta fiebre de obsesión.

Mozo, sírveme en la copa rota,
quiero sangrar gota a gota
el veneno de su amor.

No te apures compañero
si me destrozo la boca,
no te apures que es que quiero,
con el filo de esta copa,
borrar la huella de un beso
traicionero que me dio.

Mozo, sírveme en la copa rota,
sírveme, que me destroza
esta fiebre de obsesión.

Mozo, sírveme en la copa rota,
quiero sangrar gota a gota
el veneno de su amor.

Web de Pasión Vega


11 feb 2012

Carceleras del puerto


Intérprete: Pasión Vega
Título: Carceleras del puerto
Autores: Joaquín de la Oliva / Juan Mostazo
Disco: Pasión Vega
Año: 2001



Mejor quisiera estar muerto
que preso pa' toa la vía,
en ese penal del Puerto,
Puerto de Santa María.

Centinela, centinela,
tú has tenío la curpita
que pase la noche en vela.

¿A donde irá ese barquito
que cruza la mar serena?
Unos dicen que a Almería,
otros que pa’ Cartagena.

Ay, ay, ay…

Barquito de vela que viene de Cai,
que viene de Cai por esa bahía
y no llega al Puerto de Santa María.

Centinela, centinela,
tú has tenío la curpita
que pase la noche en vela.

¿A donde irá ese barquito
que cruza la mar serena?
Unos dicen que a Almería,
otros que pa’ Cartagena.

Ay, ay, ay…

Barquito de vela que viene de Cai,
que viene de Cai por esa bahía
y no llega al Puerto de Santa María.

Web de Pasión Vega
Video de Pasión Vega cantando “Carceleras del puerto”

22 nov 2011

Triana, Triana


Intérprete: Pasión Vega
Título: Triana, Triana
Autor: Juan Mostazo, José Muñoz Molleda, Antonio García Padilla, Antonio Martínez del Castillo
Disco: Con el alma en los labios
Año: 1997



Triana. ¡Ay, mi Triana!

Lo mismito que un puñal
en mi alma se clavó
la penilla de tenerte de dejar,
rosita perfumá, Triana.

Que tan pronto como al mundo yo llegué,
la suerte, pa’ mí, fue tirana.

¡Ay barrio mío, nunca te olvío!

Soleares trianeras,
quejíos del alma son.
En la copla que te canto
yo pongo mi corazón.

Puentecito de Triana
por el que tendré que pasar,
y la cara iré volviendo,
Triana, donde tú estás.

¿De tu río en el cristal
cuantas veces me miré,
y en tus calles de jazmines perfumás
la frente me besó la luna?

Yo no tengo más tesoro ni caudal
que el barrio que meció mi cuna.

¡Ay, las campanas de mi Santa Ana!

Soleares trianeras,
quejíos del alma son.
Más floría cuando vuelva,
Triana, te he de ver yo.

Te perdí ya, barrio mío,
igual que el moro a Graná.
¡Si será grande mi pena
que ya no sé ni llorar!

A Dios pongo por testigo,
que si grande es mi culpita,
más grande fue mi castigo.

Triana. ¡Ay, mi Triana!

Web de Pasión Vega
Video de Pasión Vega cantando “Triana, Triana”


1 oct 2011

Sin compasión a la copla


"He cantado sin compasión"


Pasión Vega





Hacía tiempo que no sentía algo similar al escuchar un disco. Qué barbaridad. Ya nos lo advirtió Sabina: "Si la gente la llama Pasión, por algo será...".

Cuando descubres algo de esta magnitud, te sientes en condiciones de afirmar que la copla está más viva que nunca. Y a la porra los puristas. Si lo que hace esta rubia canalla no pertenece al ámbito de lo puro, "que se apaguen los firmamentos", que diría Carlos Cano.

De qué manera tan soberbia se posiciona esta mujer en la copla y con qué sutileza le va dando la mano al bolero, al tango, a la habanera, a la bulería, a la rumba flamenca, a la música árabe, al pop o a los sonidos electrónicos. Con qué sencillez, desprejuiciadamente, y sin alejarse de la esencia. Bañando su copla en el oro de lo sinfónico y en unos arreglos en los que Jacob Sureda ha debido dejarse la integridad de su cerebro.

La cuestión es sencilla. La música de Pasión Vega hace que el mundo gire. O varios mundos, paralelamente. Sobre todo un macro-cosmos, coronado por una peina. Es el reino de la copla.

De los poetas que le escriben, las reseñas son insuficientes. Jesús Bienvenido, magistral siempre, con cinco coplas de oreja y rabo. (El flamenquito que perdió las botas, Historia de un fado, Los últimos, Bolero con ron, Habanera postal). Antonio Romera tampoco da puntá sin hilo. (A la hora de soñar, Esta eternidad sin ti, La niña Candela). O Ricardo Ribera, de toma pan y moja (Eso no es amar, ¿Qué fue de ti?). Al elenco se suman en forma de poema Pedro Guerra (No hay fracaso), Paloma Ramírez (Y nunca te olvido) y Manuel Carrasco (Rincones oscuros).

Las historias cotidianas e intrascendentes se trenzan con los sentimientos más totalitarios. Le brindan su amistad a las formas poéticas populares y a la ironía. Y claro, Andalucía está presente. Mucho de la Pasión inédita. Mucho de otra Pasión nueva.

Su tratamiento de imagen exquisito. Trajes del modisto sevillano Antonio García. La voz de seda -así la bautizó Antonio Banderas-, olvidó intencionadamente los abalorios de la copla para sentirse libre cantándola. Y si Rocío Jurado vestía de Balenciaga o de Dior en los 70 -que ahí era nada-, está muy bien que Pasión Vega vista la copla sobria, elegante, mínimal.

Y qué decir de su voz. Esos graves plomizos que parece que parten los suelos y esa dicción piqueriana, que verdea más flamenca que nunca. El quejío está. Pero mezclado con la soberanía de las voces de las grandes divas. Canela en rama para los altares de esta música.

Sólo les pido que no se la pierdan. Esto es una proeza. Pasión Vega canta, y canta sin compasión. Digamos que la copla tiene una gloria rubia, y en la vega de su pasión, disfrutamos mojándonos de ella.


17 sept 2011

Habanera de los ojos cerrados


Intérprete: Pasión Vega
Título: Habanera de los ojos cerrados
Autor: Antonio Martínez Ares
Disco: Pasión Vega
Año: 2001



He cerrado los ojos, veo tu playa
como un manto que cubre a las murallas.
La brisa me ha traído dama de noche
y un vigía velando desde una torre.

Estrellitas dormidas sobre las barcas,
un levante travieso entre las faldas.
Los besos de las olas y de las rocas.
Las eternas gaviotas, siempre tan locas.

Las campanas tan serias y tan cumplidas
que sin ellas no hay tardes, ni buenos días.
Castillos que se hablan con luna llena
y una cigüeña libre sobre La Pepa.

Chiquillos con churretes, Santa María.
Palmita del viñero, ella te guía.
Las bombitas que tiran los fanfarrones.
Un poeta que quiere salir de pobre.

Mi corazón contigo se queda,
ahí te lo mando con la marea.
En cuando enciendas tu plata fina,
ay amor mío, iré enseguida.

He cerrado los ojos, veo al Lorenzo.
Cupulitas azules con azulejos.
Casitas de colores, gracia infinita.
Vigas con golondrinas, La Tía Norica.

Árboles milenarios, el mar enfrente,
aunque niña es la vieja del Occidente.
Los bracitos abiertos de una atalaya.
He cerrado los ojos, veo tu playa.

Mi corazón contigo se queda,
ahí te lo mando con la marea.
En cuando enciendas tu plata fina,
ay amor mío, iré enseguida.

He cerrado los ojos...


Web de Pasíon Vega
Video de Pasión Vega cantado “Habanera de los ojos cerrados”

5 jul 2011

Curro Agujetas


Intérprete: Pasión Vega
Título: Curro Agujetas
Autor: Jesús Bienvenido
Disco: Flaca de amor
Año: 2005



Ahí va, Curro Agujetas, vecino de El Corralón,
el tabaco en la rebeca y se sienta en escalón,
y se entretiene pensando en el tiempo que pasó,
que se le escapa volando, cómo el humo de cigarro
que hace un ratito encendió

Francisco le puso el cura, para la Gloria de Dios,
pero en su barrio “Agujetas”, porque al deporte le huyó,
un infante sin infancia, un jornalero precoz,
corta en la escuela su estancia,
pero venció a la ignorancia sin aprender el Catón.

“¿Dónde vas? ¡Viejo majareta!”
Va y le grita su Enriqueta, desde arriba del balcón...
“Yo me voy pa’ la Caleta, con mi gorra y mi bastón,
que, aunque pierda la chaveta, tú sabes bien Enriqueta,
que siempre he sido un Señor.”

(¿Dónde vas? ¿Dónde vas, Curro Agujetas?)
(¿Dónde vas? ¿Dónde vas, Curro Agujetas?)

Francisco fue un erudito en el arte de existir,
sabio doctor de la vida, porque sabía latín,
un andaluz elegante, a su edad, un figurín,
un caballero tunante, con un corazón gigante,
siempre ansioso por latir.

Cuentan que en sus juventudes fue un excelente cantor,
aunque por su edad le quede sólo un hilillo de voz,
un poeta de la calle, de su gente trovador,
porque la lengua le ardía, de los grandes se reía,
y un dardo era su canción.

“¿Dónde vas? ¡Viejo majareta!”
Va y le grita su Enriqueta, desde arriba del balcón...
“Yo me voy pa’ la Caleta, con mi gorra y mi bastón,
que, aunque pierda la chaveta, tú sabes bien Enriqueta,
que siempre he sido un Señor.”

(¿Dónde vas, Curro Agujetas?)

Voy a darles la receta,
para ser de éste planeta
el rey sin tener corona.

(¿Dónde vas, Curro Agujetas?)

Que no hay mal que yo no sepa,
porque la vida te aprieta,
y a mí por poco me ahoga.

Viejo Majareta... ¡Sí!
Viejo Majareta...
Viejo Majareta...
¡Yo siempre he sido un señor!

Una tarde como otra, a Curro el de El Corralón,
como el humo del tabaco, la vida se le escapó,
ningún libro de la historia por asomo no lo nombró,
pero en su barrio, “Agujetas”, se recuerda y se respecta,
por su inmenso corazón.

“¿Dónde estás? ¡Viejo majareta!”
Hoy le llora su Enriqueta desde abajo del balcón...
Él se fue pa’ La Caleta, con su gorra y su bastón.
Don Francisco, “El Agujetas”, sin corbata y sin chaqueta,
fue, más que nadie, un Señor.


Web de Pasíon Vega
Video de Pasión Vega cantando “Curro Agujetas”


4 jun 2011

Tientos del remordimiento


Intérprete: Pasión Vega
Título: Tientos del remordimiento
Autores: José Antonio Ochaíta / Xandro Valerio / Juan Solano
Disco: Corona de perlas
Año: 2000



El que anteayer me quería, moreno,
ayer tarde no me quiso.
Cariño que amanecía, moreno,
anocheció de improviso.

Esa cosa, cosa mala,
de querer y no querer.
Te mande Dios una bala
si pierdes a otra mujer.

La mentira que asoma por tu cara,
me trae por un camino que es cuesta de pesares.

Y hasta el cante por dentro se me para,
y va y me crucifica, en cruz de soleares.

Busca en mis ojeras tus remordimientos,
y de noche te doy las sentencias
que escuchan las esquinas,
mientras canto yo por tientos.

Fuiste a beber a otra fuente, moreno,
y arena mala has sorvío.
Yo soy la más transparente, moreno,
de las agüitas de río.

Esta boca, boca mala,
ya no tiene salvación,
porque hasta llevo a las claras
que sepan mi perdición.

La mentira que asoma por tu cara,
me trae por un camino que es cuesta de pesares.

Y hasta el cante por dentro se me para,
y va y me crucifica, en cruz de soleares.

Busca en mis ojeras tus remordimientos,
y de noche te doy las sentencias
que escuchan las esquinas,
mientras canto yo por tientos.

Mi cuesta de pesares…
Mi cruz de soleares...

Quiero que te aprendas este juramento:
Me verás camelando a otros hombres,
su boca con mi boca,
mientras canto yo por tientos.


Web de Pasíon Vega
Video de Pasión Vega cantando “Tientos del remordimiento”


9 ene 2011

Con divisa verde y oro


Intérprete: Pasión Vega
Título: Con divisa verde y oro
Autores: Antonio Quintero, Rafael de León y Manuel López-Quiroga
Disco: Con el alma en los labios
Año: 1997


“Pasión Vega no hace arqueología de la copla. Hace vida, de ahora, de siempre. Ha tenido el valor de quitarle el abanico y la bata de cola a nuestras canciones. Belleza a solas.”

Antonio Burgos


Nacida en Madrid pero criada en Málaga y afincada en Cádiz, Ana María Alias Vega -así es su nombre real- a los tres años comenzó a cantar, primero en la parroquia de su barrio y más tarde coplas en concursos de radio, haciendo versiones de los clásicos. Desde 1994 hasta 1996 participó en multitud de concursos radiofónicos y televisivos, obteniendo en la mayoría de ellos la primera posición: Málaga canta, Sueño malagueño, Pasa la vida o Festival de Benidorm fueron algunos de ellos.

Los primeros triunfos la premiarían con la grabación de su primer vinilo, “Estos detalles” (1994). Como consecuencia de sus éxitos surgiría la primera grabación discográfica profesional, “Un toque de distinción” (1996). A este disco de boleros y canción melódica, le seguirían dos de clásicos de copla titulados “Con el alma en los labios” (1997) y “Corona de perlas” (2000). Todas estas producciones musicales conforman su primera etapa artística, bajo la producción de Diego Ibáñez en la compañia discográfica andaluza La voz del Sur.

A partir de ese momento comenzaría una carrera inédita muy personal con la multinacional BMG, en la que haría música de autor, una copla nueva con cadencias de jazz, de pop y de flamenco, que serviría de guía a muchas de las artistas coetáneas del género.

“Habría que redefinir lo que es copla. Yo me siento identificada con una Andalucía más moderna o más actual y por eso no llevo mantilla ni peineta”.

Pasión Vega


Los primeros triunfos sobre las tablas del Teatro Lope de Vega de Sevilla y el Teatro Cervantes de Málaga la encumbraron como intérprete. Sus particulares formas para la copla, con una dicción y un afinamiento admirables, sorprendieron positivamente a la crítica, además, por ser la primera artista que interpretaba este género sin peineta, mantilla o bata de cola, con el pelo corto y trajes de alta costura de gusto sencillo, sin estridencias ni flolclorismos arquetípicos.

Era fácil entender que Pasión Vega tuviera más que sabida la lección de los últimos años de historia de este género y que fuera conocedora de la impresionante evolución que Carlos Cano o Martirio venían desarrollando años atrás. Muestra de ello era su posicionamiento musical en la copla, dando vida a títulos inéditos como “Una copla pa’ la Lola”, “La Reina del Pay-Pay”, “Amor de contrabando”, “Cómo te extraño”, “La vida en gris”, “Teresa”, “La calle del almíbar”, “Curro agujetas”, “Tan poquita cosa” o “Lunares”.

“Tiene el valor de estar donde está sin hacer la menor concesión al tópico. Ahí es nada, aguantar a pie firme en el escenario el chimpún del puente musical de cada copla, sin paseítos, sin bata de cola, sin abanico. Como pidiendo perdón por lo bien que lo está cantando.”

Antonio Burgos


Entre los dos discos de clásicos que grabó durante sus primeros años de carrera se encuentra “Con el alma en los labios” (1997), una producción dirigida por Diego Ibáñez en la que se revisan desde coplas menos conocidas como “Sentimiento”, “Triana, Triana”, “Ay, mi Córdoba” o “La Salinera” hasta “Ojos verdes”, “Con el alma en los labios”, “Habaneras de Cádiz”, “Me embrujaste”, “Mañana sale”, “Como a nadie te he querido” o “Dime que me quieres”.

Entre todas ellas se encuentra un hermoso pasodoble taurino titulado “Con divisa verde y oro”. Esta elegante pieza compuesta por el triunvirato formado por Antonio Quintero, Rafael de León y Manuel López-Quiroga era un número que incluyó Concha Piquer en uno de sus espectáculos titulado “Salero de España” y que presentó en 1953 en el Teatro Álvarez Quintero de Sevilla. Más tarde lo paseó por un buen número de ciudades del mundo y fue por aquellos años cuando se hizo célebre la frase “viajas más que el baúl de La Piquer”.

Sus autores, los exquisitos Quintero, León y Quiroga, dedicaron este pasodoble a la insigne ganadera de Salamanca Pilar Sánchez Hernández, más conocida como Pilarín Coquilla (1907-2005). Fue hija de uno de los ganaderos más importantes de campo charro, Paco Coquilla. Mujer moderna y de ideales liberales, montaba a caballo, participaba en tientas, toreaba, fumaba o conducía coches.

Su prestigio entre ganaderos, toreros, artistas y aficionados, trascendió al pueblo y su memoria, no sólo quedó inmortalizada en esta copla, sino que además fue retratada por el pintor Daniel Vázquez Díaz, para quién posó en 1949 como modelo de un cartel de taurino.

Los toreros que acudían a tentar a su finca ponderaban sus encantos y más de uno bebió los vientos por ella. Nadie sabía cuando se estrenó esta copla, que la “ganadera salmantina" de la que habla era Pilarín Coquilla, ni tampoco que ese “chiquillo de Osuna que quería ser torero” pudiera ser Joaquín Rodríguez Ortega Cagancho (1903-1984), el torero gitano que dicen que quiso conquistarla para siempre y que a punto estuvo de conseguirlo.

En concreto, el poema de la copla que se inicia en enero, habla de un joven de Osuna que quiere ser torero y que nombra como madrina a una ganadera de Salamanca. La letra no da nombres, pero la cuestión es que en el desarrollo de la historia ella empieza a enamorarse de él y él le promete matrimonio si consigue dinero y fama: “Ganadera salmantina, / yo la nombro por madrina, / que, el dinero y el cartel, / si algún día los consigo, / pongo al cielo por testigo / que me caso con usted”.

Toda la cortesía del chiquillo se centra en advertirle precaución: “Ganadera con divisa verde y oro, / ten cuidado, / que el amor no te sorprenda como un toro / desmandado”. Y aunque el de Osuna “adivina / la locura de un ‘te adoro’” en sus ojos, la ganadera aguanta “como una encina” las formas, todo por hacienda, prestigio y apellido.

Para cuando él es un torero consagrado ella ya está absolutamente enamorada y aunque, caballero y galán, cumple su palabra pidiéndole matrimonio hasta en tres ocasiones, ella se niega. El motivo es una mujer que él había dejado en su Osuna natal: “Por tres veces me ha pedido / que lo tome por marido, / por tres veces dije ¡no!, / y la causa está en Osuna, morenita de aceituna / que por mí se le olvidó.

Los mayorales intentan consolar sus “noches / de penas mortales” diciéndole que debe centrase en su apellido y su ganadería y pidiéndole encarecidamente que se quite el luto del vestido “porque así no se adivina / que enterraste un ‘te adoro’”.

Aunque el romance entre el torero y la madrina podía haber sido posible porque ambos se querían, la sociedad de la época condicionó sobremanera la actitud de ella, que prefirió rechazarle para mantener su prestigio como ganadera, o quizá fueron sus ideales liberales, quién sabe. La cuestión es que la relación entre ambos no llegó a mayores y genero una poderosa leyenda.

Aunque esta copla la estrenó Concha Piquer en 1953 con el gusto y buen decir al que nos acostumbró, Pasión Vega la volvió a grabar en 1997 con arreglos y dirección de orquesta de Manuel Alonso Borriño, aportando sus particulares formas, con graves plomizos, agudos cristalinos y esa categoría de dama de la canción que la caracteriza. A parte de Concha Piquer, también han hecho versiones destacadas intérpretes como Rosita Ferrer, Pedrito Rico, Emilio el Moro, Pasión Vega, Carlos Vargas o Julita Díaz.

Pedro Pérez Flores bautizó artísticamente a Ana María Alias Vega como Pasión Vega y años más tarde Antonio Banderas la rebautizaría a raíz de su colaboración en “La Reina del Pay-Pay” (2006) como La voz de seda. Es una de las primeras figuras españolas más importantes, siempre manteniendo vigente su matriz que está en la copla y trabajando desde un posicionamiento vital a favor de su origen. Tantos momentos de gloria merencen “un ole en la tienta / por su valentía”.

Vino en un rayo de luna,
de luna del mes de enero;
era un chiquillo de Osuna
que quería ser torero.

Ganadera salmantina,
yo la nombro por madrina,
que, el dinero y el cartel,
si algún día los consigo,
pongo al cielo por testigo
que me caso con usted.

Un ¡ole! en la tienta
por su valentía
y un duende en mis venas
que así me decía:

Ganadera con divisa verde y oro,
ten cuidado,
que el amor no te sorprenda como un toro
desmandado.
Por tu hacienda y tu apellido
se te guarda devoción,
y un clavel en tu vestido
llamaría la atención.
En tus ojos se adivina
la locura de un "te adoro".
Que has de ser como la encina,
ganadera salmantina
con divisa verde y oro.

Ya es un torero de fama,
dinero y categoría,
ya es su pasión una llama
que me ronda noche y día.

Por tres veces me ha pedido
que lo tome por marido,
por tres veces dije ¡no!,
y la causa está en Osuna,
morenita de aceituna
que por mí se le olvidó.

Y son, en mis noches
de penas mortales,
cuchillos las coplas
de mis mayorales:

Ganadera con divisa verde y oro,
dueña mía,
cuánto diera por salvarte de ese toro
de agonía.
Con tu hacienda y tu apellido
ya te sobra en qué pensar
y hasta el luto del vestido
te lo debes de quitar.
Porque así no se adivina
que enterraste un ‘te adoro’
bajo el tronco de una encina,
ganadera salmantina
con divisa verde y oro.

Web de Pasión Vega

10 oct 2010

La Reina del Pay-Pay


Intérprete: Pasión Vega
Título:
La Reina del Pay-Pay
Autor:
Jesús Bienvenido Saucedo
Disco:
La Reina del Pay-Pay
Año:
2006

“Pasión deleita con un sugerente mestizaje musical sin perder en ningún momento ni sus orígenes ni su identidad.”

Manuel Francisco Reina


Nunca utilizó la peina ni la bata de cola para retratar la copla. Ni falta que hacía. Madrid la vio nacer. Málaga hizo de su niñez el recuerdo más dulce y hoy es Cádiz quien la protege y quien con el vaivén de su mar pule la perla en la que se ha convertido.

Ana María Alias Vega nació el 23 de abril de 1976 en la capital española. Los orígenes andaluces de su familia los hicieron regresar a Málaga cuando ella tenía a penas 3 años, y la ciudad la impregnó.

Su inquietud por la música la llevaría a colaborar en el coro de la parroquia de su barrio y más tarde a presentarse a varias ediciones de un concurso en Cadena Ser, cuyo triunfo le valdría la grabación de sus dos primeros sencillos en un vinilo titulado “Estos detalles” (1993). Un año más tarde y tras llevarse el primer puesto en varios concursos de Málaga, ganaría el programa de televisión Pasa la vida, presentado por
María Teresa Campos, con un impecable “Romance de la otra”. También se presentaría al Festival de Benidorm en 1995 con una canción compuesta por Laura Granados titulada “En mi voz”. El aumento de su popularidad gracias a una exquisita versión de “Ojos verdes” que calaría profundamente en el público andaluz, devino en la publicación de su primer disco, “Un toque de distinción” (1996), con el cual comenzaría su andadura en la compañía discográfica La voz del Sur. Progresivamente editaría varios trabajos de copla con la misma compañía, “Con el alma en los labios” (1997) y “Corona de perlas” (2000).

El compromiso de Pasión Vega con Andalucía la llevó a iniciarse en la copla, pero la evolución lógica de una artista comprometida con su género, condujeron a La voz de seda a hacer una música de raíz, que al tiempo que reivindicaba una identidad, se abría a la más exquisita vanguardia. El fado, los sonidos jazzísticos, el sould, el swing, las habaneras, los boleros, el flamenco, la bossa o la música latinoamericana, fueron influencias con las que la malagueña empezó a impregnar la copla en una nueva etapa que comenzó en 2001 con la edición de su primer disco con la compañía discográfica BMG, titulado “Pasión Vega” (2001). Desde ese momento formaron parte en su lista de autores de cabecera
Antonio Martínez Ares, Joaquín Sabina, Javier Rubial, Pancho Varona, Laura Granados o posteriormente Jesús Bienvenido y José Luís Perales. Contó con las firmas de algunos de los mejores compositores del momento, cuyas obras Pasión Vega, impregnaría de la seda de su voz.

“Es un lujo y un orgullo cantar a Sabina, Ruibal, Guerrero, Varona, Granados… con Antonio Martínez Ares me siento muy identificada. Fue el primero que compuso una canción pensando en mí y me encantó su mezcla de lo popular y lo contemporáneo.”

Pasión Vega

Pero por diferencias artísticas Antonio Martínez Ares y Pasión Vega tomarían caminos distintos. Aunque sólo colaboró en dos de sus discos, “Pasión Vega” (2001) y “Banderas de nadie” (2003), dejó en ella éxitos como “María se bebe las calles”, su carta de presentación. También otras de la talla de “La vida en gris”, “Habanera de los ojos cerrados”, “Te quiero tanto” o “Lunares”. Pero el puesto de Martínez Ares rápidamente fue ocupado Jesús Bienvenido Saucedo, otro poeta gaditano de la misma hornada que se había iniciado en la música a través de la composición de letras populares para los carnavales de Cádiz.

Las primeras composiciones de Jesús Bienvenido aparecieron en el disco “Flaca de amor” (2005), con un gusto narrativo y un sabor añejo delicioso. Así tomaron forma “Teresa”, “El viajero”, “Correspondencia ilegal”, “Curro agujetas”, “La calle del almíbar” o “Bocas”. Sus siguientes composiciones aparecerían un año más tarde en “La Reina del Pay-Pay” (2006), donde su pluma dio vida a “Amor de contrabando”, “Nada”, “Soñando contigo”, “Quién sabe del que sepa” o “Perdóname hermano”.

Pero por encima de todas ellas hubo una pieza que destacó, “La Reina del Pay-Pay”, una magistral obra que Jesús Bienvenido compuso sabiendo muy bien cual era el origen musical de la cantante y cual el objetivo y la necesidad para la copla. Una obra que bien podía haberse compuesto en los años dorados de este género y por sus mejores autores.

“En la España del blanco y negro de la posguerra, la Sala de fiestas Pay-Pay teñía de lentejuelas y plumas de cabaret el interior del barrio más antiguo de la ciudad. La vida que bullía dentro del legendario Pay-Pay, en tiempos de censura, no era cómoda para las autoridades y los puritanos de la época. Lo prohibido se daba cita allí cada noche, y algunos hombres valientes ponían el alma en sus coplas: hombres con alma de mujer que se convertían en “Las Reinas del Pay-Pay.”

Texto extraído del disco “La Reina del Pay-Pay”


Hubo un tiempo en que el muelle de Cádiz bullía de barcos, marineros, pasajeros y viajantes. Al calor de la actividad del puerto, en los años 40, florecían locales como el Salón Moderno, la Cueva del Pájaro Azul o El Pay-Pay. Con los años y la ausencia de actividad en el puerto, las luces del mítico Pay-Pay se fueron apagando, pero en 2001 la sala de fiestas despertó de un largo letargo para convertirse en lo que es hoy, el Café Teatro Pay-Pay.

Situado en el número 1 de la Calle Silencio (como bien cita la copla), él Pay-Pay desarrolló gran parte de la actividad nocturna de la época. Una España recién salida de la Guerra Civil intentaba sobrevivir a la posguerra mientras los altos cargos se reunían en el local para disfrutar de los espectáculos de variedades, donde los transformistas desgranaban las coplas más emblemáticas llenando el ambiente de ambigüedad.

Jesús Bienvenido se inspiró en el pasado que guardaban las paredes del local para componer esta obra. La historia se desarrolla en el propio Café Cantante y describe el ambiente, al que acudían “caballeros disfrazados de vividores” y marineros “buscando el calor que dan los amores”. Su autor, retrata al transformista que hacía disfrutar a los presentes como una Reina: “La Reina del Pay-Pay”, quien "buscó su nombre en la ironía" apareciendo en escena “entre lentejuelas y plumas de cabaret” y cantando “La Lirio”, “Ojos verdes” o “La bien pagá”. Del mismo modo nos hace saber que los hombres que la observan descubren que “dentro de un hombre hay siempre un trozo de mujer”. Además de la imagen exterior de espectáculo, la letra narra la difícil circunstancia de aquellos transformistas que pagaban el duro golpe de la censura y llegaban a ser maltratados y encarcelados por el régimen de Franco por un supuesto delito de escándalo público.

Entre la versión grabada por Pasión Vega y la que canta su autor, existen algunas variantes muy interesantes y que nos permiten visualizar con mayor detalle la sociedad de la época. En la segunda parte de la copla, antes del estribillo, el cantautor afirma:

Corren tiempos de censura y racionamiento,
prohíbe el cante y los excesos la dictadura
y la autoridad castiga el alma y los huesos
de las vidas clandestinas como la suya.

Jesús Bienvenido / La Reina del Pay-Pay

Del mismo modo, cambia una breve introducción que tiene la copla como antesala al estribillo para decir con versos más directos:

La Reina del Pay-Pay,
la historia amarga de una Diva,
una mártir del destino,
una mártir muerta envida.

Jesús Bienvenido / La Reina del Pay-Pay

Pero hay que recordar que también
Carlos Cano compuso en 1981 una copla titulada “Rumba del Pai Pai”. El protagonista de aquella copla viajaba desde Cádiz hasta La Habana, pero su letra no hacía mayor referencia al local.

Historias de temática similar, donde el transformismo y la noche se hacían presentes, siempre han invadido este género, claro ejemplo de ello es “Ay, malvaloca”, un copla que
Rafael de León dedicó a Miguel de Mairena (quien más tarde se convertiría en Carmen de Mairena). Del mismo modo podrían citarse ciertas coplas que hacen referencia al mundo homosexual como “La canción del mariquita” de Federico García Lorca, “Ojos verdes”, cuya primera versión (nunca grabada) fue compuesta desde un hombre protagonista y para otro, “Se dice”, una copla que Concha Piquer grabó en 1933 y que hace referencia al lesbianismo, “Herencia gitana”, con la cual Miguel de Molina salía al escenario con un burro y una bata de cola cantado eso de “Me dejaron de herencia mis padres / además de la luna y el sol / una bata cuajá de lunares / que conmigo el mundo recorrió”, “Mi amigo” o “Novio”, sonetos que Rafael de León dedicaría a alguno de sus amores y a los que más tarde pondría música Juan Solano, “En el último minuto”, que en la versión de Miguel Poveda mantiene el verso que afirma “Con desesperación buscaba dueño / y soñaba la cárcel de unos brazos” o un “Y sin embargo te quiero” en el que Poveda, dice a otro hombre “Eres mi vida y mi muerte / ¡Te lo juro compañero!”. Quizá no sea descabellado tratar la liberación de la condición sexual de Rafael de León a través de coplas que siempre fueron interpretadas por mujeres, como “Romance de la otra”, “Yo soy esa”, “Callejuela sin salida”, “La Zarzamora” o “Tatuaje”.

También la prostitución y los ambientes oscuros de los suburbios, nocturnos, ocultos bajo una España en represión, han sido motivo de inspiración para los autores de este género, los ejemplo más claros son “La bien pagá” y “Ojos verdes”. Las historias desarrolladas en los Cafés Cantantes también han sido infinitas, donde en muchas ocasiones la inerprete era la propia protagonista, entre ellas “La Zarzamora”, “La Lirio”, “Elvira la cantaora”, “Quién dijo pena” o “La Ruiseñora” pueden ser los ejemplos más claros, a los que sigue temáticamente “La Reina del Pay-Pay”.

Pasión Vega quiso recuperar aquellos ambientes de la época, la memoria histórica quizá, en un disco donde los sonidos eran inherentes a una nueva copla donde se mantenía vigente la esencia. “La Reina del Pay-Pay” es ejemplo irrefutable y con ella se dignifica la memoria de aquellos transformistas de posguerra que eran, en muchas ocasiones, maltratados por el régimen de la dictadura.

La malagueña quiso ilustrar el disco con fotografías hechas en los camerinos del propio Café Teatro, vistiendo la copla de Hugo Boss, sin mayores estridencias y manteniendo la tipografía del propio Café. Una operación similar haría en el videoclip de esta copla, que serviría como carta de presentación del trabajo. En la interpretación de la magistral pieza que le compuso Jesús Bienvenido, Pasión Vega siempre utiliza una boa de plumas que remite al ambiente que describe su poesía.

A cargo del músico pianista
Jacob Sureda corrieron los arreglos de esta copla, que vistió la guitarra española de Josep Salvador, el bandoneón de Tito Carpecini, el violín de Bruno Vidal, la batería y las percusiones de Angie Bao y los arreglos de cuerda de la Bratislava Simphonic Orchestra.

Entre las obras relevantes de la etapa del género que analizamos, se encuentra “La Reina del Pay-Pay”, una pieza de vital importancia para comprender el momento y la situación de la copla en la actualidad.

Dedico esta entrada a todos los transformistas que han utilizado la copla y la han defendido con la máxima dignidad desde su profesionalidad. A ellos les debemos parte de la difusión de este género y sin su trabajo, la copla, no hubiese llegado a un público tan amplio. Hablo por supuesto del público homosexual, que con tanta fidelidad ha seguido siempre a las Divas de este género.

En la calle del silencio número uno,
el Pay-Pay abre sus puertas irreverente
a la hora en que hacen los grises su último turno,
cuando ya no hay por la calle nadie decente.

En la sala, el humo indócil lo envuelve todo.
Caballeros disfrazados de vividores.
Marineros que a este puerto, como a otros muchos,
vienen buscando el calor que dan los amores.

Sobre el escenario ya se anuncia el primer nombre,
y entre lentejuelas y plumas de cabaret,
tras la piel, los huesos y la garganta de un hombre,
canta un corazón y un alma rota de mujer.

La Reina del Pay-Pay buscó su nombre en la ironía.
Reina del Pay-Pay de noche, triste fantasma de día.

Canta, canta...
¡No te calles pobre loca!
Que La lirio es aún más triste
cuando sale de tu boca.

Canta, canta...
¡Nunca pares de cantar!
Que si te callas se calla
la libertad.

En un sucio camerino se desmaquilla.
Las bombillas del espejo alumbran su suerte.
Además de la mujer que le dio la vida,
no hubo amores que a su amor correspondiesen.

Sobre el escenario queda claro cada noche
la gran valentía que hay detrás de una mujer,
y al verlo llorar, descubren a su vez los hombres,
que dentro de un hombre hay siempre un trozo de mujer.

La Reina del Pay-Pay buscó su nombre en la ironía.
Reina del Pay-Pay de noche, triste fantasma de día.

Canta, canta...
¡No te calles, canta!
Que los ojos son mas verdes
si salen de tu garganta.

Canta, canta...
¡Que tu canción es tu lucha!
Y La bien pagá se rinde
a tus pies cuando te escucha.

Canta, canta...
¡Nunca pares de cantar!
Que si te callas se calla
la libertad.

Web de Pasión Vega
Videoclip de Pasión Vega cantando “La Reina del Pay-Pay”

14 ene 2010

Una copla pa' la Lola


Intérprete: Pasión Vega
Título: Una copla pa’ la Lola
Autor: Antonio M. Romera Domínguez / Julián Vargas Rodríguez
Disco: La Reina del Pay-Pay
Año: 2006

En la España de la larga posguerra, historias como la de la Lola sucedían con asiduidad. Los Cafés Cantantes fueron siempre, como el de Chinitas o el de Levante, lugares en los que muchos autores se inspiraron para escribir sus coplas. Las intempestivas horas de la madrugada, así como los pueblos marineros, sus ambientes negros o la prostitución, fueron motivo de versos y poemas que más tarde se convertirían en asombrosas historias cantadas por intérpretes de igual calidad, que las harían populares.

Aunque a primera vista la copla pueda parecer un género machista, retrógrado, casposo, abanderado de una cultura nacionalista, facha y vinculado siempre a la pandereta, lo cierto es que cuando te adentras en ella, descubres que los poetas que lucharon a su favor fueron unos revolucionarios y que al contrario de lo que en un principio pueda parecer, las obras poéticas que las componen son verdaderas lanzas a favor de la liberación femenina, creadas en un contexto de represión, como pudo serlo la dictadura de Franco o sencillamente la España del siglo XX.

La copla es uno de los géneros que mejor ha retratado el mundo interno de la mujer. Sus autores, y específicamente Rafael de León, supieron captar en el lado femenino las más asombrosas sensaciones, que podían abarcar desde historias de celos a trájicos amores, duelos con finales fatales, traiciones, increíbles declaraciones de amor, pesadumbrosas historias inspiradas en las propias artistas… en definitiva, sentimientos que hicieron de la mujer la verdadera protagonista y heroína de este género.

Así, coplas como “La Ruiseñora”, “La Lirio” o “María de la O”, por nombrar sólo las más conocidas de una lista interminable, nos confiesan la importancia que ha tenido la copla en la liberación femenina a lo largo del siglo XX, donde a través de la radio, en un contexto machista de represión, las amas de casa podían sentirse identificadas con “La loba”, “La bien pagá” o la gitana de la “Falsa monea”. De ese modo, conseguían liberarse a través de estos personajes -que podríamos calificar de literarios-, y que retrataban muchos de los papeles de la mujer de la sociedad del pasado siglo.

Pasión Vega, cabeza y timón de una generación de artistas dedicados a renovar el género, editó en 2006 uno de sus trabajos discográficos más interesantes, en el que recuperaba a través de doce temas inéditos, los ambientes y sonidos más tradicionales de la copla. Entre las pistas clásicas se encuentra “Una copla pa’ la Lola” que el poeta Antonio Romera escribiera para ella con indiscutible gusto. La primera colaboración entre artista y poeta fue en “La Reina del Pay-Pay” (2006), aunque las colaboraciones han seguido, por ejemplo, en el último espectáculo de la cantante, en el que Pasión recita en directo tres versos de Antonio Romera, creados específicamente para su espectáculo de tango y canción latinoamericana y que también, se publican en “Pasión en Buenos Aires” (2009). Antes de cantar “La Lirio”, La voz de seda dice cosas tan hermosas como esta:

Ese sur que suena a tango
es igual que el del fandango,
la copla o el pasodoble.
Igual de alegre y amargo,
igual de rebelde y noble.

Son el mismo sur que canta
acompañao de la sonanta
sus penas y sus martirios,
y suenan tan parecidos
que a veces he confundido
los llantos de la Malena
con la pena de La Lirio.

Antonio Romera

En el complejo campo de las denominaciones de los personajes literarios de las coplas, el nombre “Lola” o “Dolores” es el más utilizado en femenino. Ejemplos como “Mi niña Lola”, “Dolores la Golondrina”, “Lola puñales”, “No me llames Dolores”, “Lola de España”, “Lola la piconera”, “La Lola se va a los puertos”, “Lola alegrías”, “Dolores La Petenera”, “Dolores Vargas”, “Dolores, ay mi Dolores”, “Doña Mariquita de los Dolores” o “María de los Dolores”, entre los muchos títulos que se podrían añadir a la lista, los dedicados a esta denominación femenina son abundantes. La obra de Pasión Vega, “Una copla pa’ la Lola”, también hace referencia a ello.

Con piano de Horacio Icasto y arreglos de cuerda de la Bratislava Simphonic Orchestra, la copla de hoy es una exquisita pieza de gusto popular, que podría pertenecer perfectamente a los años dorados del género. Una copla añeja que trata la historia de una prostituta que se queda embarazada de un marinero y que huye por los inoportunos comentarios de la sociedad de su tiempo, “llevando negra la honra y el vientre lleno de vida”. Un claro homenaje a todas aquellas mujeres que lucharon a favor de su libertad y tuvieron que sufrir el duro golpe de una sociedad reprimida y cruel. La valentía de una madre coraje con la que Pasión Vega en el siglo XXI nos da una lección maestra de cómo renovar el género.

De la Lola, la gente murmura
verdades oscuras de tiempos atrás:
que si vino una vez un marinero
que con sus “te quiero” la fue a enamorar,
que si todas las noches sin luna
rondaba su alcoba por la madrugá,
y la Lola, sus carnes hambrientas,
saciaba en la puerta, abierta en par en par,
abierta en par en par.

Que lo mismo que aquel hombre
muchos más la pretendían,
y tuvo que huir la Lola,
llevando negra la honra
y el vientre lleno de vida.
¡Y aunque hay veces que quisiera
a la gente pregonarle...!
Para guardar su memoria,
prefiero callar su historia
y de la Lola que ni me hablen,
que ni me hablen.

Lo mismito que a la Magdalena
le tiraron piedras el día que se fue,
arrastrando como única pena
la de ser mas hembra que cualquier mujer.
Yo no sé, lo que tiene la Lola,
porque por su boca nunca dijo ná.
Pero sé bien el fin de su historia
y con mi silencio la pienso enterrar,
la pienso enterrar...

Que lo mismo que aquel hombre
muchos más la pretendían,
y tuvo que huir la Lola,
llevando negra la honra
y el vientre lleno de vida.
¡Y aunque hay veces que quisiera
a la gente pregonarle...!
Que mientras la tuve viva
fue la Lola mi fatiga,
la más loba y la más madre.

De la Lola ni me hables.

Web de Pasión Vega
Video de Pasión Vega cantando “Una copla pa’ la Lola”