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14 ene. 2010

Una copla pa' la Lola


Intérprete: Pasión Vega
Título: Una copla pa’ la Lola
Autor: Antonio M. Romera Domínguez / Julián Vargas Rodríguez
Disco: La Reina del Pay-Pay
Año: 2006

En la España de la larga posguerra, historias como la de la Lola sucedían con asiduidad. Los Cafés Cantantes fueron siempre, como el de Chinitas o el de Levante, lugares en los que muchos autores se inspiraron para escribir sus coplas. Las intempestivas horas de la madrugada, así como los pueblos marineros, sus ambientes negros o la prostitución, fueron motivo de versos y poemas que más tarde se convertirían en asombrosas historias cantadas por intérpretes de igual calidad, que las harían populares.

Aunque a primera vista la copla pueda parecer un género machista, retrógrado, casposo, abanderado de una cultura nacionalista, facha y vinculado siempre a la pandereta, lo cierto es que cuando te adentras en ella, descubres que los poetas que lucharon a su favor fueron unos revolucionarios y que al contrario de lo que en un principio pueda parecer, las obras poéticas que las componen son verdaderas lanzas a favor de la liberación femenina, creadas en un contexto de represión, como pudo serlo la dictadura de Franco o sencillamente la España del siglo XX.

La copla es uno de los géneros que mejor ha retratado el mundo interno de la mujer. Sus autores, y específicamente Rafael de León, supieron captar en el lado femenino las más asombrosas sensaciones, que podían abarcar desde historias de celos a trájicos amores, duelos con finales fatales, traiciones, increíbles declaraciones de amor, pesadumbrosas historias inspiradas en las propias artistas… en definitiva, sentimientos que hicieron de la mujer la verdadera protagonista y heroína de este género.

Así, coplas como “La Ruiseñora”, “La Lirio” o “María de la O”, por nombrar sólo las más conocidas de una lista interminable, nos confiesan la importancia que ha tenido la copla en la liberación femenina a lo largo del siglo XX, donde a través de la radio, en un contexto machista de represión, las amas de casa podían sentirse identificadas con “La loba”, “La bien pagá” o la gitana de la “Falsa monea”. De ese modo, conseguían liberarse a través de estos personajes -que podríamos calificar de literarios-, y que retrataban muchos de los papeles de la mujer de la sociedad del pasado siglo.

Pasión Vega, cabeza y timón de una generación de artistas dedicados a renovar el género, editó en 2006 uno de sus trabajos discográficos más interesantes, en el que recuperaba a través de doce temas inéditos, los ambientes y sonidos más tradicionales de la copla. Entre las pistas clásicas se encuentra “Una copla pa’ la Lola” que el poeta Antonio Romera escribiera para ella con indiscutible gusto. La primera colaboración entre artista y poeta fue en “La Reina del Pay-Pay” (2006), aunque las colaboraciones han seguido, por ejemplo, en el último espectáculo de la cantante, en el que Pasión recita en directo tres versos de Antonio Romera, creados específicamente para su espectáculo de tango y canción latinoamericana y que también, se publican en “Pasión en Buenos Aires” (2009). Antes de cantar “La Lirio”, La voz de seda dice cosas tan hermosas como esta:

Ese sur que suena a tango
es igual que el del fandango,
la copla o el pasodoble.
Igual de alegre y amargo,
igual de rebelde y noble.

Son el mismo sur que canta
acompañao de la sonanta
sus penas y sus martirios,
y suenan tan parecidos
que a veces he confundido
los llantos de la Malena
con la pena de La Lirio.

Antonio Romera

En el complejo campo de las denominaciones de los personajes literarios de las coplas, el nombre “Lola” o “Dolores” es el más utilizado en femenino. Ejemplos como “Mi niña Lola”, “Dolores la Golondrina”, “Lola puñales”, “No me llames Dolores”, “Lola de España”, “Lola la piconera”, “La Lola se va a los puertos”, “Lola alegrías”, “Dolores La Petenera”, “Dolores Vargas”, “Dolores, ay mi Dolores”, “Doña Mariquita de los Dolores” o “María de los Dolores”, entre los muchos títulos que se podrían añadir a la lista, los dedicados a esta denominación femenina son abundantes. La obra de Pasión Vega, “Una copla pa’ la Lola”, también hace referencia a ello.

Con piano de Horacio Icasto y arreglos de cuerda de la Bratislava Simphonic Orchestra, la copla de hoy es una exquisita pieza de gusto popular, que podría pertenecer perfectamente a los años dorados del género. Una copla añeja que trata la historia de una prostituta que se queda embarazada de un marinero y que huye por los inoportunos comentarios de la sociedad de su tiempo, “llevando negra la honra y el vientre lleno de vida”. Un claro homenaje a todas aquellas mujeres que lucharon a favor de su libertad y tuvieron que sufrir el duro golpe de una sociedad reprimida y cruel. La valentía de una madre coraje con la que Pasión Vega en el siglo XXI nos da una lección maestra de cómo renovar el género.

De la Lola, la gente murmura
verdades oscuras de tiempos atrás:
que si vino una vez un marinero
que con sus “te quiero” la fue a enamorar,
que si todas las noches sin luna
rondaba su alcoba por la madrugá,
y la Lola, sus carnes hambrientas,
saciaba en la puerta, abierta en par en par,
abierta en par en par.

Que lo mismo que aquel hombre
muchos más la pretendían,
y tuvo que huir la Lola,
llevando negra la honra
y el vientre lleno de vida.
¡Y aunque hay veces que quisiera
a la gente pregonarle...!
Para guardar su memoria,
prefiero callar su historia
y de la Lola que ni me hablen,
que ni me hablen.

Lo mismito que a la Magdalena
le tiraron piedras el día que se fue,
arrastrando como única pena
la de ser mas hembra que cualquier mujer.
Yo no sé, lo que tiene la Lola,
porque por su boca nunca dijo ná.
Pero sé bien el fin de su historia
y con mi silencio la pienso enterrar,
la pienso enterrar...

Que lo mismo que aquel hombre
muchos más la pretendían,
y tuvo que huir la Lola,
llevando negra la honra
y el vientre lleno de vida.
¡Y aunque hay veces que quisiera
a la gente pregonarle...!
Que mientras la tuve viva
fue la Lola mi fatiga,
la más loba y la más madre.

De la Lola ni me hables.

Web de Pasión Vega
Video de Pasión Vega cantando “Una copla pa’ la Lola”

4 comentarios:

  1. Cantar con el corazón tiene estas cosas, que al oirlas el la piel se te eriza. Sólo cantantes como Pasión Vega son capaces de hacernos llegar la inmesidad de autores como Antonio Romera o Javier Ruibal con quien también ha colaborado en diferentes ocasiones. Te invito a que "rescates" a Ruibal para tu blog y nos acerques con tu rico análisis la unión que puede tener con la copla actual. Mis felicitaciones siempre por tu exquisito trabajo y... te doy mi copla.

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  2. Muchas gracias. Claro que Javier Ruibal está en la lista de artistas pendientes para este blog. Te contaré algo. Lo conocí semanas después de que Pasión Vega sacara este disco y tuve la oportunidad de hablar con él (fui el único que entró al camerino) y de decirle lo mucho que lo admiro. Estuvimos un tiempo hablando y cómo no, hablamos de Pasión y la canción que le había compuesto para ese último trabajo: "Siete de siete". Un hombre muy amable y atento. Me firmó y hasta me dio su dirección de e-mail. Javier Ruibal es un compositor/cantautor a destacar. También, en la canción que Pasión Vega canta junto a Antonio Banderas en ese mismo cedé, titulada "Soñando contigo", se hace una referencia directa a Ruibal que dice así: "Tenía una guitarra soñadora, dormida en una alcoba, de la "Pensión Triana".

    En una de las primeras entradas, dedicada a Pastora Soler, trato la canción "La flor de Estambul", original de Javier Ruibal, por si quieres echarle un vistazo.

    Un abrazo ;)

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  3. que alegría ver tanto barullo coplero por aquí.

    me parece fantástica y necesaria la labor que haceis.

    es muy agradable saber que gente preparada al otro lado, así da gusto esforzarse por ser fiel al genero o como bien dices "limosna de amores" al estilo musical.

    un beso, ha sido una grata sorpresa encontraros

    antonio romera "chipi"

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  4. Anónimo26/3/11 1:21

    donde está la copla?

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