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8 oct. 2009

Muero por la copla


Intérprete: Marifé de Triana
Título: Muero por la copla
Autor: Rafael Rabay
Disco: Porqué…
Año: 2001

María Felisa Martínez López. Burguillos (Sevilla). 13 de septiembre de 1936. Andalucía ve nacer a una de sus artistas más relevantes de copla: Marifé de Triana. Más de 90 Lp’s y CD’s editados con éxitos irrefutables avalan una carrera apoteósica. Para ella compusieron León, Quintero, Quiroga, Valverde, Ochaita, Kola, Moles, Naranjo, Segovia, Murillo, Jaén, Gordillo, Llabres, Sarmiento, Solano, Román, Martínez, Rabay o Bazán. La preceden títulos como “La loba”, “Torre de arena”, “Te he de querer mientras viva”, “Quién dijo pena”, “Romance de Zamarrilla”, “Mis tres puñales”, “Échale la red”, “Señora vecina”, “La sombra vendo”, “Vendedora de coplas” o “Encrucijada”. Será probablemente "María de la O" (1961) su canción más popular, escrita para la genial
Estrellita Castro antes de la Guerra Civil Española y que forma parte del denominado “Trío de las tres Marías” compuesto por “María Magdalena”, “María de la O” y “Ay Maricruz”: tres piezas que Rafael de León escribió (segunda, tercera y cuarta respectivamente) tras su primer éxito con música de Quiroga: “Rocío”. De ella dirá Marifé de Triana: "Si me dieran un ultimátum y tuviera que quedarme con una canción, me quedaría con María de la O".

David Cubedo le puso de nombre artístico "Marifé de Triana" en su primera actuación en
Radio Televisión Española. Su nombre deriva del popular barrio sevillano de Triana, al que con pocos años de edad se trasladó a vivir. Sacó el carnet de artista a los 13 (cuando el mínimo de edad permitido era de 16). Ese mismo día fue contratada para un espectáculo en el Cine Pizarro de Madrid. Así comenzó la apoteósica carrera al estrellato de la artista de Burguillos. Su efusiva interpretación y la variante dramática que capitaneó la hicieron merecedora del más que honorable título de “actriz de la copla”.

Se sucedieron en su carrera espectáculos como "Torre de arena", "La Emperaora", "La sombra", "Carrusel de España", "Coplas al viento", "La maestra Giraldilla", "Torre de coplas", "La niña de Agualucero", "Embajadora de España", "La cantaora", "El café del Taranto", "María Maletilla" o "Cabalgata".

La artista sevillana ha aportado al género un total de 540 coplas. Revolucionaria y creadora, destacada y admirada por sus facultades interpretativas, Marifé de Triana consiguió llevar a la cúspide el género folclórico andaluz en la década de los 60. Ha servido de referente a generaciones posteriores y sigue siendo el espejo donde se miran las promesas.

En nuestro escenario suena hoy una pieza de Rabael Rabay. Tras la muerte de Rafael de León (1982), Rabay se hizo con la hegemonía literaria de Marifé. “Muero por la copla” es un pasodoble del último disco editado de la artista: “Porqué…” (2001). Se asemeja a ciertas piezas publicadas en las últimas décadas como “La copla en mi voz” (Patricia Vela), “La copla sigue adelante” (Gracia Montes) o “La copla no morirá” (Merche Cuadrado), que ponen en valor el género y confiesan su decadencia en las décadas de los 80 y 90.

Dedico con mucho gusto esta entrada a “Salmantino” en muestra de mi agradecimiento por su gentileza y amabilidad.

Es el aire que respiro, es como un sueño escondido,
son revuelos de mi tierra que con la luna se encuentran,
dentro de mi corazón.
Es un río de sentimientos, un camino de recuerdos,
son tristezas y alegrías que en mi alma ha dibujado
el pincel de mi ilusión.

Es mi razón de vivir, una locura sin fin,
un equipaje que me hizo feliz.
Noches que no olvidaré, donde el cariño encontré
de todos los que me quieren y están en mi ser.

Muero por la copla, lo diré mil veces,
ella me dio todo y todo le di.
Muero por la copla, que lo sepa el mundo,
pase lo que pase, sigo estando aquí.
Y es ella quien me hace volar
como gaviota entre el cielo y el mar.

No puedo vivir sin ella, no he podido acostumbrarme,
la solté un día de mi mano y vi cómo las estrellas
me dejaron de alumbrar.

Es mi razón de vivir, una locura sin fin,
un equipaje que me hizo feliz.
Noches que no olvidaré, donde el cariño encontré
de todos los que me quieren y están en mi ser.
Muero por la copla, lo diré mil veces,
ella me dio todo y todo le di.
Muero por la copla, que lo sepa el mundo,
pase lo que pase, sigo estando aquí.
Y es ella la que me hace volar
como gaviota entre el cielo y el mar.

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