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21 ene. 2010

Pájaros de Portugal


Intérprete: Joaquín Sabina
Título: Pájaros de Portugal
Letra: Joaquín Sabina
Música: Antonio Gª de Diego / Pancho Varona
Disco: Alivio de luto
Año: 2005

“Sin contar los sonetos, las coplas, los epistolarios,
los tinteros borrachos de tinta que ordeño a diario”

Joaquín Sabina

Joaquín Ramón Martínez Sabina, Úbeda (Jaén), 12 de febrero de 1949. Nace para fortuna del mundo uno de los mejores cantautores de todos los tiempos, Joaquín Sabina. Manuel Francisco Reina lo incluye en el “Diccionario de compositores” de su último libro: “Un siglo de copla. De Concha Piquer a Miguel Poveda” (2009). Razón no le falta. La obra del genio de Úbeda se sitúa dentro de la evolución lógica de la copla. Junto a Joan Manuel Serrat, José Luís Perales o Javier Ruibal, ha sido uno de los más evidentes continuadores del género en las últimas décadas, aunque podemos afirmar, que la obra de Joaquín Sabina, está muy por encima de géneros y tiempos por su calidad literaria y musical.

En 1968 marchó a Granada a estudiar Filología Románica mientras combinaba su afición por la literatura y la música. Su tendencia de izquierdas le provocó el exilio a Londres en 1970. Durante sus seis años de exilio compuso sus primeras canciones impregnadas de modas musicales inglesas, pero no exentas de raíz andaluza. Volvió a España en 1977 y en 1979 comenzó a actuar en el emblemático Café La Mandrágora, uno de los espacios más destacados en el que se desarrollará la Movida madrileña. Sus primeras intervenciones públicas en los medios de comunicación provocarán gran revuelo en una España poco acostumbrada a libertad de expresión. A pesar de ello, su carrera en solitario comenzó exitosa con el disco “Hotel, dulce hotel” (1987) del que vendió más 400.000 copias o “El hombre del traje gris” (1988). Su consagración llegará en la década de los 90 con “Física y química” (1992) o “Esta boca es mía” (1994). Vendió más de medio millón de copias en España de “19 días y 500 noches” (1999) y sucesivamente, hasta nuestros días, ha ido acumulando y gestando una banda sonora propia.

Las letras de Sabina poseen un amplio abanico de influencias que van desde los cancioneros del rock anglosajón (con autores como Bob Dylan,
Leonard Cohen o The Rolling Stones), el folklore latinoamericano (Atahualpa Yupanqui, Violeta Parra, Chavela Vargas o José Alfredo Jiménez), el tango (Enrique Santos Discépolo, Homero Manzi o Celedonio Flores) la canción melódica francesa (Georges Brassens), hasta poetas vanguardistas hispanoamericanos como César Vallejo pero también Pablo Neruda, Raúl González Tuñón y Rafael Alberti o a los autores que forman parte de sus primeras lecturas en su juventud, que incluyen a Fray Luis de León y Jorge Manrique, así como el resto de la tradición española. Por encima de todos estos destaca la influencia de Francisco de Quevedo, aunque Sabina insiste en que su máxima influencia entre la poesía española contemporánea es la de Jaime Gil de Biedma.

Sus vínculos con la copla derivan de la evolución lógica del género. Los coqueteos con una canalla “La bien pagá” (“Tatuaje”, 1999) o la versión en directo en “Nos sobran los motivos” (2000) de un “Y sin embargo te quiero” renovado junto a Olga Román, dan fe de la relevancia que para el autor tiene este género grande. Joaquín Sabina y Olga Román hacen una versión, en el que la cantante comienza interpretando el clásico “Y sin embargo te quiero”, y Sabina la sigue con “Y sin embargo”, una de sus composiciones más íntimas.
Basadas en los signos populares o la calidad literaria sobre la que se erigen, sus composiciones, también contribuyen en este sentido a su incursión en este género. El ubetense ha compuesto en más de una ocasión para Pasión Vega coplas de la talla de “Cómo te extraño” (“Pasión Vega”, 2001) dedicada a Camarón de la Isla, “Y además…” (“Banderas de nadie”, 2003) o junto a Javier Ruibal “Por algo será” (“Flaca de amor”, 2005).

El genio de Úbeda, tras un inoportuno (o bienvenido, musicalmente hablando claro) leve infarto cerebral, sufrido en 2001, que sumió al artista en una profunda depresión y lo llevó a retirarse durante un tiempo de los escenarios, volvió renovado con un trabajo titulado “Alivio de luto” (2005). El single de presentación trataba la preciosa aventura de dos adolescentes enamorados que huyen en busca de libertad para ver por primera vez el mar. Una historia real que a mediados de los 90 conmocionó a todo un país que los daba por desaparecidos o muertos. Joaquín Sabina explica de la siguiente manera el origen de esta copla:

"Las canciones no hay por qué explicarlas, pero sí me gustaría contar ésta porque tiene una anécdota muy concreta. No sé si recuerdas que hace ocho o diez años se escaparon de sus casas de Tarragona dos chavales de 14 o 15 años. El país estuvo aterrorizado esos días porque se creía que los habían matado, que los habían violado, cualquier cosa, y nada de eso había sucedido. Querían ver el mar y cuando vieron que era peor que en la tele, llamaron a sus padres acojonados. Volvieron, vírgenes, supongo… Sí. A veces las canciones nacen de las noticias, pero hay que rumiarlas. Eso pasó hace ocho años y cuando leí la noticia pensé: “aquí hay una canción”, pero la canción misma viene ocho años después, cuando ya se ha medio olvidado."

Joaquín Sabina, 2005


Rodeado de sus habituales músicos, Pancho Varona y Antonio Gª de Diego, esta obra cuenta con guitarras y teclados de Pancho Varona, programaciones de percusión de Javi Carretero y coros de Olga Román. Para todos aquellos que en alguna ocasión se hayan sentido “pájaros de Portugal” va dedicada esta copla de ida.

No conocían el mar
y se les antojó más triste que en la tele,
pájaros de Portugal
sin dirección, ni alpiste, ni papeles.
Él le dijo: “vámonos”.
“¿Dónde?” le respondió llorando ella.
Lejos del altar mayor
en el velero pobretón de una botella.

Despójate del añil
redil del alma de nardo con camisa
Devuélveme el mes de abril,
se llamaban Abelardo y Eloísa,
arcángeles bastardos de la prisa.

Alumbraron el amanecer muertos de frío,
se arroparon con la sensatez del desvarío,
tuyo y mío, de vuelta al hogar,
qué vacío deja la ansiedad.
Qué vergüenza tendrán sus papás.

Sin alas para volar,
prófugos del instituto y de la cama,
pájaros de Portugal,
apenas dos minutos, mala fama.

Luego la Guardia Civil
les decomisó el sudor y la sonrisa,
las postales de Estoril,
sin posada, sin escudos y sin visa.
Se llamaban Abelardo y Eloísa.
Bucearon contra el Everest y se ahogaron,
nadie les enseñó a merecer el amparo
de la Virgen de la Soledad,
qué pequeña es la luz de los faros.

Bucearon contra el Everest y se ahogaron,
nadie les enseñó a merecer el amparo
de la Virgen de la Soledad,
qué pequeña es la luz de los faros
de quien sueña con la libertad.

Web de Joaquín Sabina
Videoclip de Joaquín Sabina cantando “Pájaros de Portugal”

2 comentarios:

  1. Adjunto varios comentarios publicados en diferentes espacios del blog y que tienen que ver con esta entrada, para que podamos dialogar al respecto y mostrar nuestras opiniones, ya que parece que la publicación de una obra de Joaquín Sabina en un blog dedicado a la copla ha generado controversia:

    (1) SAMUEL:
    “Me gusta que vayas apostando por nuevas figuras desconocidas en el genero pero que tanto se acercan a él. Y como no! me han encantado tus planes de recordar a grandes genios de la cancion espñola como sabina ...seguiré leyendo tus entradas, ya que es de los poquitos medios que le dedican su totalidad a la COPLA”

    (2) ANÓNIMO
    “Total, que según tú a cualquier cosa la podemos llamar "copla", ¿no? Ese es basicamente el resumen de tu blog: canciones de Sabina, canciones en catalán, melódicas, de cantautor... todo vale, todo "es copla", porque yo lo valgo y yo lo digo, ea. Vaya timo de blog.”

    Me encantaría conocer más opiniones y que vosotros debatáis al respecto de “Pájaros de Portugal” como copla o supuesta copla. Mi opinión la mostraré después de haberos leído. Sólo diré que si Juana Reina hubiese cantado esta pieza con un abanico y una bata de cola, llevándola hacia su terreno coplerístico e imprimiendo en ella toda su magestad, a día de hoy ninguno de nosotros dudaríamos que “Pájaros de Portugal” fuera una copla. Hacer la prueba e imaginároslo, porque además, esta canción se puede defender por bulerías. Gracias a todos por anticipado.

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  2. Esa noticia no tiene mucho sentido, en Tarragona hay mar.

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