Las 10 más populares del día

28 feb. 2010

Medalla de Andalucía para Pasión Vega


“Aún me queda por cantar mi canción”

Pasión Vega

Nunca utilizó la peina ni la bata de cola para retratar la copla. Ni falta que hacía. Madrid la vio nacer. Málaga hizo de su niñez el recuerdo más dulce y hoy es Cádiz quien la protege y quien con el vaivén de su mar pule la perla en la que se ha convertido.

Su compromiso con Andalucía la llevó a iniciarse en la copla. La evolución lógica de una artista comprometida con su género, condujeron a La voz de seda a hacer una música de raíz, que al tiempo que reivindicaba una identidad, se abría a la más exquisita vanguardia. El fado, los sonidos jazzísticos, el sould, el flamenco, la bossa o la música latinoamericana, han sido influencias con las que la malagueña ha impregnado la copla; clásica o contemporánea.

Desde su ductilidad ha retratado géneros -tango, ranchera, música iberoamericana, de autor, bolero- desde un punto concéntrico en el que se desenvuelve y despliega reconocible su identidad. Es en su obra personal, donde Pasión Vega redacta estas características en toda su dimensión, con gusto, de manera magistral.

Nuestra suerte se ve favorecida con la rubia de los ojos de miel, que olvidó intencionadamente todos los clichés de este género para imprimir la copla parándola, respirándola, sitiéndola, diciéndola y meciéndola; haciéndola desde el corazón. El mejor reconocimiento desde nuestro escenario es seguir poniendo en valor su obra. Un verso de Antonio Romera recitado por Pasión en su espectáculo Gracias a la vida, me sirve para concluir sin mayores aspavientos, con los sentimientos de niñez de la rubia que le canta a Teresa.

Me gustaba asomarme al mundo
por su dorada trompeta
y respirar las brisas frescas
que traían los “Gardeles”
los “José Alfredo Jiménez”
los “Laras” y las “Violetas”.

Por sus gargantas de arena
cuesta abajo iba la rabia
cantando en los cambalaches
tardes grises y nostalgias.

Brindando con copas rotas
entre todos me enseñaron
con coplas de la otra orilla
que este mundo no es tan raro,
que por negras que las pinten
siempre queda una salida.

Y que es mejor vivir cantando;
coplas, rancheras o tangos;
dando gracias a la vida.

Antonio Romera

El Teatro de la Maestranza veía hoy, 28 de febrero de 2010, entregar la medalla de Andalucía a una de las artistas más distinguidas de la vanguardia de la copla. La Pasión de la eterna sonrisa agradecía la distinción con la elegancia y la frescura que siempre la han caracterizado.

Discografía de Pasión Vega:

- Estos detalles (1993)
- Un toque de distinción (1996)
- Con el alma en los labios (1997)
- Corona de perlas (2000)
- Pasión Vega (2001)
- Banderas de nadie (2003)
- Flaca de amor (2005)
- Pasión en el Maestranza (2005)
- La Reina del Pay-Pay (2006)
- Gracias a la vida (2009)
- Pasión en Buenos Aires (2009)


Discos recopilatorios de Pasión Vega:

- Pasión Vega. Grandes éxitos (2003)
- Pasión Inédita (2005)
- Pura Pasión (2008)


Web de Pasión Vega

Video de una entrevista a Pasión Vega en Canal Sur noticias tras recibir la Medalla de Andalucía.

27 feb. 2010

Copla eterna


"Es un historia contada en tres o cuatro minutos -planteamiento, nudo y desenlace-, una suerte de “miniópera”, a decir de Placido Domingo. Nuevas voces impulsan un género que se ha librado de los prejuicios del pasado."

Javier Pérez Senz

Adjunto un artículo publicado en el periódico EL PAIS el 30/01/2010, titulado “
Copla eterna”, que trata la ascendencia del género. El periodista Javier Pérez Senz se detiene en artistas y motivos que justifican la línea creciente de una nueva generación que está poniendo en valor nuestra defendida música y analiza el éxito actual de Miguel Poveda: El cantaor de los muchos trajes.

Artículo: “Copla eterna(Javier Pérez Senz, 30/01/2010)

19 feb. 2010

3 premios de la música para "Coplas del querer"


3 PREMIOS DE LA MÚSICA
Miguel Poveda y “Coplas del querer”

Todos los periódicos se hacían eco hoy del éxito de Miguel Poveda en los Premios de la música 2010, que este año celebran su decimocuarta edición el 4 de marzo, y que dejan ver específicamente la vigencia de la copla en la música actual y de un género en auge y creciente.

El artista badalonés, con tres nominaciones por “Coplas del querer” (2009), se ha alzado con los tres triunfos en las categorías de Mejor álbum del año, Mejor álbum de canción española y Mejor arreglista.

En la Modalidad de Mejor álbum ha competido con Quique González y Fito & Fitipaldis; otro de los triunfadores de esta edición, que a pesar de sus triunfos, no ha podido superar a Poveda en esta modalidad. Como Mejor álbum de canción española ha competido con artistas del género y trabajos como “Bendita locura” (2009) de Pastora Soler, “Pasión en Buenos Aires” (2009) de Pasión Vega y “Martirio. 25 años en directo” (2009) de Martirio. A estos dos éxitos se le suma el de Mejor arreglista, obtenido por Joan Albert Amargós, productor y arreglista que junto a Chicuelo ha vestido muchas de las coplas incluidas en “Coplas del querer”.

Miguel Poveda nos sorprendía en 2009 con un disco de versiones de clásicos, implantando en ellos su particular impronta desde una visión más flamenca y al que se añadía el admirable trabajo de Joan Albert Amargós y Chicuelo. Rescataba para la ocasión títulos memorables, aunque menos populares, como “Vente tú conmigo”, “¡Ay, mi hermanita!”, “Vamos a dejarlo así”, “Sere… serenito”, “Compañera y soberana”, “Como las piedras” o “Me da miedo de la luna”. Revisaba clásicos de la talla de “Rocío”, “Ojos verdes”, “Sendas del viento” o “La bien pagá”. Todo ello contando con que se atrevería a poner voz masculina, por primera vez, a “Ni un padre nuestro”, “Mis tres puñales”, “En el último minuto”, “Tientos del cariño” o un reconvertido “Embrujao por tu querer”, realizando además, con arreglos de Alberto Iglesias para la película de Pedro Almodovar “Los abrazos rotos”, una insuperable versión de “A ciegas”.

Con "Coplas del querer" conseguiría también en 2009 una nominación a los Grammy Latinos como Mejor álbum flamenco y anunciaría para 2010 una reedición del disco con nuevos contenidos. A finales de 2009 Canal Sur emitiría su exitoso concierto en el Teatro Liceu de Barcelona con el espectáculo Coplas del querer, del que nacerían titulares como "Miguel Poveda revienta el Liceu" o "Miguel Poveda puso el Liceu al rojo vivo con sus coplas en una cita histórica".

Los vínculos entre el catalán y la copla quedaron definitivamente ligados con este trabajo. Podemos caer en la evidencia de afirmar que cuando Miguel Poveda canta poesía, la poesía sangra (así sucede cuando canta a los poetas catalanes, a Federico García Lorca o a Rafael Alberti); pero es lo cierto. Lo mismo sucede con la copla; cuando Poveda se adueña a través del prodigio de su voz de toda la capacidad literaria y musical que implantaron en esas obras autores como Quintero, León, Quiroga, Valverde, Solano, Cabello, Freire, Salazar, Gómez, Montorio, Ochaíta, Gallardo u Ortega, la copla supura por las heridas, llora amargamente y se vuelve festera e irónica cuando el guión lo solicita -¡Sere... serenito, guarda el pito!-, ganándose, Poveda, a toda la crítica del flamenco; conservador y progresista, y por derecho, el trono del número uno en la flamencología actual.

Ante este acontecimiento, sólo podemos sentirnos felices y afortunados de que uno de los máximos exponentes de la música contemporánea, reivindique como suyo y nuestro, un género como la copla. Estos tres premios, emocionantes, son la confirmación de la calidad de la obra de Miguel, que debe servirnos para reafirmar nuestra admiración al revolucionario badalonés, que ni andaluz ni gitano -catalán y payo-, se ha adueñado de la hegemonía de los cantes, haciendo caer de rodillas a los que saben entender.

10 feb. 2010

Ahí te mando mi guitarra


Intérprete: Blanca Villa
Título: Ahí te mando mi guitarra
Autor: Manuel Alejandro / Ana Magdalena
Disco: Ahí te mando mi guitarra
Año: 1976

“Manuel Alejandro quería hacer algo distinto, un pasodoble moderno, que dijera algo. Así nació “Ahí te mando mi guitarra”.

Blanca Villa

Nacida en 1956 en el seno de un pueblo onuvense llamado Villablanca, Blanca Villa, de nombre real Loli Pérez Espeleta, es una cante española perteneciente a una generación de artistas que se iniciaron en la copla en los difíciles momentos de La Transición. Igual que María José Santiago, Sonia Miranda, Charo Reina, María de Gracia, María Vidal, Eva Santa María, Merche Cuadrado o Esther Quirós, Blanca Villa, siguió una línea más o menos purista, pero irremediablemente adaptada, y en consecuencia, evolucionada y revolucionaria.

Sus inicios se desarrollaron en la copla más tradicional. Sin embargo, su ductilidad la han levado a lo largo de su carrera a defender con igual capacidad géneros como la copla, la canción española y andaluza, ciertos palos del flamenco, las rancheras o la música melódica.

En 1965, a la temprana edad de nueve años, Blanca Villa debutó en Radio Sevilla. Su adolescencia la pasó actuando en diferentes festivales y ferias, cantando y bailando flamenco. En 1971 ganó dos premios en Ayamonte; el de Villancicos Flamencos y el de Cante y Rondallas. Poco después emigró a Barcelona y en Madrid grabó su primer disco como Loli Villablanca, que pasó desapercibido.

Blanca Villa inició su discografía en Beverly Records con “Ahí te mando mi guitarra” (1976), un LP-single que incluía el éxito homónimo, compuesto por Manuel Alejandro. Poco después editó “Blanca Villa”, un disco en el que además de “Ahí te mando mi guitarra” incluyó varios temas más de Manuel Alejandro como “Por eso y por muchas cosas más” o varios de Paco Cepero como “Anoche yo soñé” o “Yo me estoy enamorando”. Además, en este disco, contó con muchos de los arreglos del admirable y recientemente desaparecido en 2009 Manuel Gas. “Y tú… qué sabes” (1987) es un sencillo compuesto por “Y tú… qué sabes” y “Dilo cuanto antes”. Al año siguiente llegaría “Íntima” (1988), uno de los discos de los que más orgullosa se siente la artista y que contiene temas de J. Mª Purón, J. L. del Toro o Jesús Gluck y que está dirigido por Manolo Rubio. “Solo tengo amor” es otro trabajo discográfico que sigue una línea similar al disco anterior y que incluye, además, un tema de Juan Gabriel, presagio de lo que ocurría poco después. Entre sus trabajos de mayor éxito se encuentra “Blanca. Canta las mejores rancheras de Juan Gabriel”, un disco en el que la artista de Villa Blanca reinterpreta las mejores obras del Divo de Juárez; títulos como “Se me olvidó otra vez” o “Ya no me vuelvo a olvidar”. También se suman a su discografía “Al viento de una ilusión”, un disco de copla clásica grabado en directo en 1996, o su último cedé, realizado y dirigido por Rafael Rabay, otro de los músicos, compositores y arreglistas a considerar en este acontecer de la copla y que ha trabajado para Antonio Molina, Adelfa Soto, Carmen Flores, Charo Reina, El Fary, Gracia Montes, Isabel Pantoja, Juanito Valderrama, Lola Flores, Lola Beltrán, Lolita Sevilla, Mariam Conde, Marifé de Triana, Manolo Escobar, Marujita Díaz, María del Monte, María Jiménez, Paquita Rico o Raphael.

En la biografía Blanca Villa destacamos su aportación a bandas sonoras en películas españolas y mejicanas como “La coquitos”, “Piernas cruzadas” o “Quiero soñar”. Sus visitas a Sudamérica también la han llevado a actuar en Ecuador y Colombia interviniendo en exitosos programas televisivos.

Dentro de su costosa carrera nos detenemos en la década de los 90. En 1996 trabajó en un espectáculo de copla con la Orquesta Sinfónica de Siberia (considerada como una de las mejores de Rusia) defendiendo títulos eternos como “La lirio”, “Lola la piconera”, “Romance de valentía”, “Yo soy esa”, “Y sin embargo te quiero”, “Cinco farolas”, “Francisco alegre”, “Falsa monea”, “María de la O”, “La zarzamora”, Callejuela sin salía” o “Romance de la Reina Mercedes”. Un espectáculo que quedó registrado en un cedé titulado “Blanca Villa con la Gran Orquesta Sinfónica de Siberia” (1996), grabado en directo y para nuestra fortuna el 4 de enero de 1996 en la Casa Colón de Huelva. Doce coplas clásicas que la artista en esta ocasión vistió con trajes del diseñador onuvense Justo Salao.

Adentrándonos en la copla de hoy, debemos remitirnos a los inicios de su carrera. Blanca Villa grabó su primer disco en 1976, un sencillo que incluía una canción compuesta por un triunfante Manuel Alejandro, que por aquel entonces desarrollaba toda su capacidad creativa en obras para artistas como Rocío Jurado o Raphael. La historia de esta copla nace tras el exilio del cantautor catalán Joan Manuel Serrat. Cuentan que fue exiliado a Méjico en tiempos de dictadura por estar en contra de la pena de muerte. Contestatario éste, exiliado en Méjico, quemó una bandera de España.

Manuel Alejando supo apropiarse de esta situación para componer “Ahí te mando mi guitarra”, una letra inteligente que hacía referencia al exilio de Serrat y con la que Blanca Villa se presentó al Festival de Benidorm en 1976. Debido a las circunstancias políticas, la actuación de la Blanca Villa nunca fue editada en TVE y a la primera de cambio fue eliminada del Festival. Encontramos al respecto unas declaraciones de la artista que citan lo siguiente:

“Manuel Alejandro quería hacer algo distinto, un pasodoble moderno, que dijera algo. Así nació “Ahí te mando mi guitarra”, una canción dedicada a la ausencia de Serrat, que estaba entonces exiliado. La presentamos al Festival de Benidorm y salió elegida para participar”

“Pasó algo incomprensible, ya que según el jurado obtuvo la mayor votación de la noche y, a pesar de ello, la descalificaron. Imagino que fue porque recordaba a Joan Manuel Serrat, que no era grato entonces. Ahora no me dejan cantarla por televisión.”

Blanca Villa


El Festival de Benidorm, entonces, uno de los más prestigiosos no sólo en España, si no a nivel Europeo, descalificó esta copla por considerarla una canción con tintes políticos. El título “Ahí te mando mi guitarra” obtuvo posteriormente el premio Dyango. Otras declaraciones de la intérprete apuntan lo siguiente:

“¿Qué pasó? ¿Política? Yo canto. Sí, esta dedicada a Serrat, pero si la admitieron… Me dijeron que de votos estaba muy bien y de pronto, cayó. ¿Órdenes de arriba? ¿No querían a Serrat en la “tele”? Podían haberlo dicho antes. A Serrat le hemos enviado un disco a Méjico. Yo soy de Huelva, siempre canté canción española, pero ahora voy a la moderna. No conozco personalmente a Serrat, pero le admiro. Es un tío que me encanta. (…) Tengo veinte años. Caí en el Festival de Benidorm. No sé cómo, pero voy a dar mucha guerra”

Blanca Villa


Por encima de las circunstancias, esta copla ha pasado a ser la más emblemática dentro del repertorio de la artista. El tiempo y la calidad artística de la pieza han hecho de ella un emblema relativo a los años de La Transición Española, de la vida y obra de Serrat; a la que hace claros guiños, y por supuesto, de Blanca Villa y Manuel Alejandro.

Quiero agradecer enormemente a Chema Marín y a Blanca Villa su trato y la información facilitada, porque sin ellos esta entrada no hubiese sido posible y tan enriquecedora. Me siento muy feliz de que este pasodoble suene en nuestro escenario y de que Blanca Villa ya forme parte de él. Una digna cantante y defensora de nuestro género, que aunque en ocasiones haya sido injustamente valorada, incluso olvidada, ha dejado para fortuna nuestra el legado de su obra y su calidad artística impregnada en ella. Si Blanca Villa manda su guitarra a Joan Manuel, yo le envío a ella toda nuestra admiración.

Porque pensabas volver
cuando despuntara el alba,
tan solo por un clavel
te fuiste esa madrugada.

Porque pensabas volver
dejaste hasta tu guitarra.
Y ahora ¿qué vas a hacer
sin ese amigo del alma?

Ahí te mando mi guitarra,
Juan Manuel,
en esta canción de España,
para que enjugues tu llanto
y el quejido en tu garganta.

Ahí te Mando mi guitarra,
Juan Manuel,
para que sigas cantando,
tu saeta y tu sardana,
tu Lucía y tu Manuel.

Sin tus rincones de ayer,
sin tu mar y sin tus Ramblas,
la pena te debe hacer
las noches frías y largas.

Pero no viertas la hiel
en tus poemas mañana,
que antes que den las diez
quizás estés en tu casa.

Ahí te mando mi guitarra,
Juan Manuel,
en esta canción de España,
para que enjugues tu llanto
y el quejido en tu garganta.

Ahí te Mando mi guitarra,
Juan Manuel,
para que sigas cantando,
tu saeta y tu sardana,
tu Lucía y tu Manuel.


Video de Blanca Villa cantando “Ahí te mando mi guitarra” (directo)

3 feb. 2010

Más sola que la una


Intérprete: Rocío Jurado
Título: Más sola que la una
Letra: Rafael de León
Música: Juan Solano
Disco: Canciones de España
Año: 1988

Tú eres el sueño del alba,
la sábana de la aurora,
desnuda a la madrugada.

Canta Rocío del mar,
rocío primero de la mañana.
Ansias de los lentos barcos,
viento que llega y no pasa.

Canta, quédate en el sueño,
quédate para siempre y no te vayas.
Rocío del mar de Cádiz,
faro que nunca de apaga.

Canta siempre, amor, Rocío.
Canta, canta, canta, canta…

Rafael Alberti

Así retrató Rafael Alberti a Rocío Jurado. El poeta del Puerto de Santa María no se equivocó afirmando de la artista de Chipiona que era “ansia de los lentos barcos”. Rocío Jurado supo defender como nadie la copla; recuperarla, revolucionarla, evolucionarla y transgredirla hasta convertirla en algo diferente, distinto y fresco.

El 9 de diciembre de 1982 muere en Madrid el poeta Rafael de León. Con su muerte, deja parcialmente huérfano un género que durante más de medio siglo había bebido de su obra.

Para la fecha, Rocío Jurado ya había triunfado en más de medio mundo. Desde 1976 había venido grabando muchos de los éxitos que para ella compusiera el genial Manuel Alejandro. Títulos como “A que no te vas”, “La querida”, “Si amanece”, “Lo siento mi amor”, “Mi amante amigo”, “Si te habla de mí”, “Señora”, “Ese hombre”, “Algo se me fue contigo”, “Se nos rompió el amor”, “Vibro”, “Paloma brava” o “¿Dónde estás amor?” fueron la continuación a una discografía que comenzó en la copla más tradicional (1969), con Rafael de León y Juan Solano, y a la que se añadieron progresivamente autores como José Antonio Ochaíta, García Tejero, Bazán o Bourbon.

Estas firmas aportaron títulos nuevos al género con sonidos modernistas, haciendo una copla verdecida y renovada (1969-1975). Destacamos de esta etapa de Rocío “Tengo miedo”, “Mi amigo”, “¡Dolo… o… res!”, “¡Decir Sevilla!”, “Un clavel”, “Con ruedas de molino”, “Cuchillo y espada”, “Cinco corazones verdes”, “Amor marinero”, “Mira, mira, mira”, “Dímelo”, “Aburrida estaba yo”, “Soy de España”, “Tus cinco toritos negros” o “Vamos a dejarlo así”.

A pesar del trabajo revolucionario que la artista de Chipiona llevó a cabo en su música más identitaria, siempre alternó su discografía con la copla, clásica o inédita. Así, encontramos a lo largo de su carrera discos que han hecho referencia directa a ella. Obviando su primera etapa, en la que también editó “Proceso a una estrella” (1970); un disco en el que retrata clásicos, destacan en este aspecto “Canciones de España (I)” (1981), “Y sin embargo te quiero” (1983), “Canciones de España (II)” (1988), “La Lola se va a los puertos” (1993) o “Con mis cinco sentidos” (1998).

El disco al que recurrimos hoy es un exquisito trabajo íntimamente ligado a nuestro género. Podemos decir de él que es el último disco de copla, inédito, íntegramente escrito por Rafael de León. Como hemos citado anteriormente, este muere en 1982. A mediados de los 80 Juan Solano, decide musicalizar muchos de los versos que León dejó escritos. Sucedería en este sentido lo mismo que cuando poeta y músico se conocieran; Juan Solano acudió a Rafael de León habiendo musicalizado alguno de sus sonetos, entre ellos “Mi amigo”, “Poema de mi soledad” o “Con ruedas de molino”. Al escuchar tal fantasía, el poeta sevillano debió quedar tan maravillado que decidió trabajar conjuntamente con el músico cacereño y crear un patrimonio tan extenso como exquisito para la copla.

La sentida ausencia de Rafael de León no se echa en falta en “Canciones de España (II)” (1988). El poeta está más presente que nunca a través de su reconocible forma de disponer la poesía. Juan Solano, introdujo en este disco una vanguardia musical de tal calibre, que clasicismo y contemporaneidad se aunaron para dar como resultado títulos tan fortuitos como “Pastora Imperio”, “La Yerbabuena”, “La mujer del torero”, “Compañero mío” o “La Clavela”. Al mismo tiempo, la etapa de Rocío Jurado con Manuel Alejandro y su cadencia baladista se hacen notar, imbuyendo la copla en una forma hacerla, medida y certera.

Cuentan que este trabajo estaba pensado para la voz de Isabel Pantoja. Cuentan también que la copla “La mujer del torero” esta inspirada en su vida. Finalmente la sevillana no fue la elegida, dicen, por problemas de ventas con sus anteriores discos, algo que debemos desmentir ya que “Marinero de luces” (1985) fue el disco más vendido de su carrera y “Desde Andalucía” (1987) el segundo. Posiblemente toda esta información forme parte del mito de ambas artistas, de su supuesta rivalidad (aunque eran grandes amigas y entre ellas existía verdadera admiración mutua) y debamos observarlo simplemente como leyenda. Rocío Jurado declara al respecto de "La mujer del torero":

"Quiero ser compañera, quiero ser amiga. Ya tenemos bastantes cosas de las que huir, de las que curarnos, como para que encima nosotros, los compañeros, tengamos que tirarnos. Jamás he tirado a ningún compañero mío, ni lo voy a hacer. Esa canción está hecha antes que se muriera Rafael de León y se murió en el 82. Está claro que la canción estaba hecha para mí."

Rocío Jurado

La copla de hoy narra la historia de una prostituta que suplica al hombre que la besó que no vuelva a su lado, pidiéndole ser condenada al olvido. Es hermoso el momento en el que la mujer se confiesa diciéndole: “El farol y la neblina / y el Café que hay en la esquina / te dirán mi condición”. El enredo, gana con cualquiera de los graves plomizos de la voz de La más grande, suficientemente sugestivos como para que caigamos rendidos. Después de haber dejado marcada en la memoria de nuestros huesos toda su capacidad vocal, que en estas coplas es medida, administrada y justa para retratar lo dispuesto, la chipionera nos abduce con la calidad invertida en este disco. Con producción de Luís Sanz, Rocío Jurado lo dedica a la memoria del poeta más importante que ha tenido la copla: “… a mi querido Rafael de León”.

No me pidas que te explique
el motivo y la razón
de porque me voy a pique
cada noche, corazón.

El farol y la neblina
y el Café que hay en la esquina
te dirán mi condición.

No vuelvas a mi lado
que el beso que te he dado
ni en los labios los sentí.
Ha sido sólo eso,
un pobre y triste beso
que esta noche te vendí.
Olvídate de mi amor,
que no es amor, ni verdad,
y no recuerdes la flor de mi maldad.

Condéname al olvido,
por Cristo te lo pido
y no vuelvas por aquí.

Déjame sola, muy sola,
fumando junto a esta farola,
que es mejor para ti.

Cada piedra de la calle,
cada sombra de rincón,
pueden darte algún detalle
de mis horas de pasión.

Y porqué bajo la luna
voy más sola que la una,
deshojando mi canción.

No vuelvas a mi lado
que el beso que te he dado
ni en los labios los sentí.
Ha sido sólo eso,
un pobre y triste beso
que esta noche te vendí.
Olvídate de mi amor,
que no es amor, ni verdad,
y no recuerdes la flor de mi maldad.

Condéname al olvido,
por Cristo te lo pido
y no vuelvas por aquí.
Déjame sola, muy sola,
fumando junto a esta farola,
que es mejor para ti.


Web de Rocío Jurado