Título: La calle del almíbar Autor: Jesús Bienvenido Disco: Flaca de amor Año: 2005
En la Calle del Almíbar del Barrio del Caramelo, el reloj de golosinas no debuto el minutero cuando una rubia malagueña echaba lumbre al fuego ahogado de la copla. La han definido como la mujer que cambió el rostro del género. Olvidó intencionadamente la peina y la bata de cola para cantar la copla parándola, respirándola, diciéndola y meciéndola, liberando al estilo de arquetipos y asiéndolo a una libertad expresiva y musical acorde a nuevos tiempos. Influencias del jazz, de la bossa, de la música latinoamericana, el fado, el sould o el flamenco confluyen en las piezas que “la rubia” (en palabras de Sabina) estrena en cada trabajo. Tras su etapa con Martínez Ares, Jesús Bienvenido se adueñó de su cabecera musical para ver transformados sus versos más selectos en coplerías. El primer disco en el que trabajaron juntos fue “Flaca de amor” (2005). Del exquisito paladar con el que está realizado este cedé rescatamos “La calle del almíbar”, una copla que trata las ilusiones de dos niños que sueñan con ser princesa y torero, un argumento muy de la Andalucía del siglo XX pero con un tratamiento delicado, distinto y muy fresco.
Es la Calle del Almíbar, del Barrio del Caramelo
donde un chiquillo vivía soñando con ser torero,
la figura más bravía que lidiara en el albero,
y a la plaza de la vida dar la vueltecita al ruedo.
Y allí mismo en una esquina, la faena le brindaba
a una risueña vecina, que ser princesa soñaba...
Con su muleta de trapo le lanzaba chicuelinas
a un toro negro invisible que al cuerpo se le ceñía
y con su estoque de palo, en un volapié certero
atravesaba al torito que caía en el albero,
la princesa le aplaudía, su mella al sonreír lucía
y sacaba un blanco pañuelo.
Los sueños son tan sencillos, soñar no cuesta dinero
en la Calle del Almíbar, del Barrio del Caramelo.
En la Calle del Almíbar, del Barrio del Caramelo
el reloj de golosinas no detuvo el minutero,
el tiempo empujó la vida y cuando los dos crecieron,
ni fue princesa la niña, ni el chiquillo fue torero.
Ya no hubo traje de luces, ya no hubo pases de pecho,
ya no hubo tardes de gloria, pero hubo besos:
besos de la puerta grande, besitos de oreja y rabo
besos de casta y coraje, besos de tercios bordados
besos de sol y de sombra, besitos sin burladero,
besos de fuerte envestida, besitos de vuelta al ruedo.
besos largos y elegantes, besitos de amor de amante,
de la princesa y el torero...
Los sueños son tan sencillos, soñar no cuesta dinero
En la saga de Carmen Amaya, heredera de la categoría escénica, interpretativa, vocal y renovadora de tantas artistas a lo largo del siglo XX, Joana Jiménez, habiéndose ganado por derecho el sobrenombre de “La voz de fuego”, se abre camino en la escena de la nueva copla.
La desmesura vocal y la capacidad interpretativa podrían ser las armas de conquista con las que la sevillana cautive a las nuevas generaciones. Sin embargo, tras su paso por el exitoso programa de Canal Sur “Se llama copla”, Joana se inicia en la escena discográfica dando un paso más.
“Salvaora” (2009) es su primer disco. Un trabajo hilado a diez clásicos del género que de la mano de José Miguel Évora han visto la luz en aras de una copla con arreglos minimalistas. Sostenida sobre programaciones y sonidos electrónicos, el carácter orgánico de la voz de Joana Jiménez y el barroquismo de su capacidad generan un fuerte contraste que frecuenta la sensación entre caliente y frío, blando y duro, insípido y sabroso.
“La falsa moneda” hilada a programaciones escuetas y contadas notas de piano certeras, “Suspiros de España” a cautivadores silencios o “Callejuela sin salía” a reminiscencias del bolero, junto a la voz que se articula escapando de los caminos tonales impuestos para volverse a recuperar, son las sorpresas que guarda este disco.
Su carta de presentación es “La Salvaora”. La pieza popularizada por Manolo Caracol en su etapa con Lola Flores viene vencida por los arreglos electrónicos y las referencias étnicas. Versiones de la misma las han hecho Manolo Caracol, Manolo Escobar, La Paquera de Jerez, Alejandro Conde, Parrita, Miguel Poveda, Falete o Miguel de Tena.
1. La Salvaora (Quintero / León / Quiroga) 2. La bien pagá (Perelló / Mostazo) 3. Falsa moneda (Perelló / Mostazo) 4. Carcelero (Quintero / León / Quiroga) 5. Limosna de amores (Quintero / León / Quiroga) 6. La niña de fuego (Quintero / León / Quiroga) 7. Romance de Juan Osuna (Quintero / León / Quiroga) 8. Callejuela sin salía (Quintero / León / Quiroga) 9. Suspiros de España (Antonio Álvarez Alonso) 10. A tu vera (Quintero / León / Quiroga)
Autor: Antonio Álvarez Alonso Disco: Tatuaje 2 Año: 2003
Antonio Álvarez Alonso animaba las veladas del café “La palma” valenciano situado en la calle mayor de Cartagena. Una noche enseñó a sus amigos una triste melodía en forma de pasodoble escrita en una mesita de café. A sus amigos les gustó. Camino a casa se paró en una pastelería llamada “España” situada frente al café teatro y contempló una confitura llamada “Suspiros” (avellanas finas cubiertas de caramelo transparente). Así nació “Suspiros de España”.
Fue estrenado por la Banda de Música del 3º Regimiento de Infantería de Marina (actualmente Tercio de Levante) dirigida por Ramón Roig y Torné el día del Corpus Christi de 1902 en la plaza de San Sebastián de Cartagena.
En 1938 Estrellita Castro interpretó esta pieza por primera vez en la película “Suspiros de España”. Otras versiones las han realizado Concha Piquer, Lolita Sevilla, Manolo Escobar, Luís Cobos, Rocío Jurado (en Azabache), Plácido Domingo, Pasión Vega o recientemente Joana Jiménez.
A raíz de este pasodoble-marcha nació “En tierra extraña”, una copla en la que se cuenta que estando en Nueva York una Noche Buena compraron en la farmacia por receta, a consecuencia de la Ley Seca, vino español. La letra cita que cenando sonó “Suspiros de España”…
Mas de pronto se escuchó un gramófono sonar ¡Callad todos! dije yo… Y un pasodoble se oyó que nos hizo suspirar.
Cesó la alegría, ya todos callaban, ya nadie reía, ya todos lloraban. Y oyendo esa música allá en tierra extraña eran nuestros suspiros, “Suspiros de España”.
En tierra extraña (Penella)
En más de una ocasión, junto con “Que viva España”, ha sido propuesta como himno nacional. Fue banda sonora en tiempos de exilio, durante la Guerra Civil o la dictadura franquista. La pieza de hoy viene impregnada de las cadencias de flamenco de Diego el Cigala. Formó parte de la BSO de la película "Soldados de Salamina" (2003) de David Trueva. Arreglos sencillos y una exuberante interpretación sentimental.
Intérprete: Isabel Pantoja Título: Caballo de rejoneo Autor: Manuel Alejandro
Disco: De nadie Año: 1993
Tras una entrada dedicada a Rocío Jurado creo justo y conveniente dedicar la de hoy a Isabel Pantoja. Con ella se cierra una generación de artistas de copla que empezó con Concha Piquer o Estrellita Castro y siguió con Juana Reina, Lola Flores, Marifé de Triana, Gracia Montes o Rocío Jurado, por nombrar sólo a las féminas y entre ellas, a las más destacadas. Juan Solano hablaba de Isabel Pantoja como una creación suya. Con poquísimos años la artista acudía al estudio en el que Rafael de León y Juan Solano trabajaban a destajo haciendo canciones. Cada día Isabel ensayaba y estrenaba muchos de los éxitos que más tarde harían populares sus compañeras. Juan Solano llegó a sentir tal admiración por Isabel que dejó de componer para todas las demás artistas centrándose en ella.
Sus diez primeros discos, editados entre 1971 y 1982, eran de copla, inéditos, compuestos sobre todo por León y Solano, pero también con colaboraciones de Ochaíta, Valerio, Carrasco, Montoro, Pareja Obregón o Paco Cepero.
La canción que hoy presentamos nada tiene que ver con esta etapa de Isabel. A partir de la muerte de Rafael de León en 1982, Isabel Pantoja canta letras de José Luís Perales; los discos “Marinero de luces” (1985), “Se me enamora el alma” (1989) o “Corazón herido” (1992), de Juan Gabriel; “Desde Andalucía” (1988) o de Manuel Alejandro; “De nadie” (1993). De este último autor es la pieza que traemos a escena. Una letra taurina que trata la relación entre el caballo y el toro, tan diferente, dentro y fuera del redondel.
Caballo de rejoneo que a penas tiene tres hierbas
y va castigando yeguas con su alegre contoneo
y allá arriba en la dehesa, amigo de un toro negro
y juega y corre con él hasta que llega el encierro.
Caballo de rejoneo atento siempre a las riendas
mañana en el redondel quiere presumir de trenza,
de baile y paso ligero, de trote y de galopar,
del toro se va a burlar como las hojas del viento.
Ya esta el caballo en la plaza; caballo de rejoneo.
Caballo de rejoneo, ya esta en la plaza, cabriolas de colores van dibujando sus patas. Ya está el caballo en la plaza; caballo de rejoneo,
cómo repican sus cascos, sus cascos sobre por el albero.
Intérprete: Buika Título: Árboles de agua Autor: Javier Limón
Disco: Niña de fuego Año: 2008
“África, América y Andalucía nutren la voz de Buika haciendo de ella un maravilloso instrumento musical con el que nos roba el alma. Buika combina el ritmo africano y su sentido primitivo del arte con la armonía y la modernidad del jazz más vanguardista, además una infancia junto al pueblo gitano dota a sus composiciones de un sabor flamenco y racial.”
Así entienden a Buika en Casa Limón. La mallorquina incluye en “Niña de fuego” (2008) varias piezas inéditas como “Culpa mía”, “Árboles de agua” o “No habrá nadie en el mundo” que bien podríamos entender como coplas. “Falsa moneda” o “La niña de fuego” son dos de los clásicos que reinterpreta en este trabajo. Además, en la reedición se incluye “La bohemia”, una versión de “La boheme” adaptada al castellano por el poeta sevillano Rafael de León.
Elegimos para nuestra actuación de hoy “Árboles de agua”, una copla con letra y música de Javier Limón. Los anhelos de una ausencia, los recuerdos y la añoranza, son los sentimientos sobre los que trata esta copla cantada desde una mujer y para otra.
Intérprete: Marta Quintero Título: Quién dijo pena Autor: Román / Jaén
Disco: Una cantaora Año: 1997
Marta Quintero era una deuda justificada en este blog. La artista de La Rinconada se educó en la copla. Desde muy joven intervino en programas de televisión y espacios musicales obteniendo primeros premios. Con catorce años y en la especialidad de canción andaluza ganó el concurso de televisión “Hale bopp”, remunerado con siete millones de pesetas. Aquel mismo año grabó “Una cantaora” (1997), un disco repleto de clásicos de la copla que ofreció con arreglos más cercanos al pop. “Llama de amor” (1999), “Te sigo amando” (2003) o “Besos de miel” (2005) han sido trabajos en los que ha intercalado rumbas, bulerías, coplas o sevillanas populares con temas inéditos compuestos por Miguel Moyares o José Luís Figuereo “El Barrio”. En 2007 su carrera dio un giro radical. “No te olvido” fue el primer trabajo íntegramente inédito en el que experimentaba con un sonido de Pop-Rock andaluz.
La pieza que hoy traemos a nuestro escenario es original de Marifé de Triana, quien la editó en 1968. Fue escrita por el malagueño Ignacio Román y musicalizada por el compositor de La Línea de la Concepción Rafael Jaén. Versiones posteriores las han hecho Marta Quintero (1997) e Isabel Pantoja (1999).
Mi copla, rosa y espina sabe a canela y limón.
Mi nombre, por las esquinas
es una flor de pasión.
Y entre la noche y la aurora
en el café del taranto
mis glorias de cantaora
son un alivio a mi llanto.
¿Quién dijo pena
con una copa de Jerez
con la locura de un querer
y mi persona en el tablao?
¿Quién dijo pena
cuando el reloj te da las dos
y yo levanto el corazón
por una copla traspasao?
No se alegra quién no quiere.
¡Quién quiere rompe cadenas!
Y al que de pena se muere, le digo: ¿Quién dijo pena?
Intérprete: Valderrama Título: Mala hierba Autor: Valderrama Disco: Moderna tradición Año: 2009
“Moderna tradición” es el cuarto trabajo de la carrera de Valderrama. Un disco mestizo, con ritmos árabes, flamencos, música turca, sonidos egipcios y remaches de copla, grabado entre Turquía, Egipto, Argentina y España. En él hay desde tangos a soleás, pasando por rumbas con sonidos étnicos. Entre las sorpresas se encuentra un dúo con su padre que se ha realizado a partir de un audio que Juanito Valderrama dejó registrado para que Valderrama hijo, algún día, lo grabase junto a él. Precisamente los arreglos del tema están grabados con el órgano de la catedral de Jaén. Otro de los temas estrella es “La mujer de canela” que dedica a su madre, la conocida cantante de copla Dolores Abril.
La pieza “Mala hierba” es la carta de presentación de este cedé. Un pista de fusión inspirada en la farruca, un destacado palo del flamenco. En el estribillo de esta letra también hay referencias a dos coplas originales de Estrellita Castro; “Limón limonero” y “Farruca del tran”. La primera versionada por Concha Piquer, Rocío Jurado, Carlos Cano o Carlos Vargas, y la segunda, por Diana Navarro.
Ten piedad de mí, calma mi dolor. ¡Ay limón, limonero! Limonero mío de mi corazón.
Limón limonero (Mostazo / Perelló / Cantabrana)
Que con el tran tran tran treiro treiro treiro treiro tra. Que con el tran tran tran treiro treiro treiro treiro tra.
Farruca del tran (Córdoba / Sánchez León / Mostazo)
Una copla de sonidos étnicos, violines que se confunden con la voz de Valderrama, versos de amor amargo y referencias a la copla antigua, que promete colarse como una pieza peculiar en el repertorio nuevo.
Arriba la lima, abajo el limón. Limón, limón limonero limonero mío de mi corazón.
Intérprete: Carlos Vargas Título: Tus cinco toritos negros Autor: Benítez Carrasco / Solano
Disco: Sensaciones
Año: 2004
Carlos Vargas se constituyó en la copla cuando ya no existían artistas masculinos del género. El sevillano, se defiende en una copla serena, elegante, sin tópicos, arquetipos, ni estridencias. Todas estas características lo llevaron pronto a ser denominado por sus seguidores como El Rey de la copla joven.
Carlos Vargas no pretendió ser artista. Sin embargo la casualidad, y la necesidad de conseguir dinero para sacarse el carnet de conducir, lo llevaron a cantar en una caseta de la feria de Sevilla junto a su hermano a la guitarra. Debió ser tal el éxito, que el director de la caseta lo contrató un día más y le propuso representarlo. Al segundo día, entre el público, se encontraba Imperio Argentina, que al terminar la actuación pidió que alguien se lo trajera. La artista sentenció con estas palabras: “Desde Miguel de Molina no he escuchado una voz más personal que la tuya. Voy a ser tu madrina artística y vas a cantar copla”. Ese mismo año, llorando la pérdida de Lola Flores (1995), Carlos Vargas iniciaba su carrera artística en el teatro Lope de Vega de Sevilla. Presentaba su primer disco: “Almoneda de coplas” (1995). Más tarde llegaría “Pasaporte al firmamento” (1998), donde alternaba coplas clásicas con temas inéditos. “Sensaciones” (2004) será un disco dedicado íntegramente a la copla, con arreglos orquestales y grabado con la Sinfónica de Bratislava. “Lo que tenga que pasar” (2006) es su útlimo disco. Se debate entre la canción moderna y los aires andaluces.
A lo largo de su carrera ha trabajado con Concha Márquez Piquer para uno de sus espectáculos y con María Vidal y Charo Reina para el espectáculo “Coplas”. Destaca de su trayectoria discográfica haber interpretado temas que hasta entonces se habían escuchado en voces femeninas: “Con divisa verde y oro”, “Limosna de amores”, “Limón limonero”, “Dolores la Golondrina” o “Tus cinco toritos negros”. Esta última pieza se ocupa de la entrada que presentamos. Una bellísima copla que tiene su origen en un poema del poeta granadino Manuel Benítez Carrasco (1922-1999), y que fue musicalizado por Juan Solano para Rocío Jurado, quien lo incluyó en un l.p. de 1975 con el título genérico “Soy de España”. Será en el disco “Sensaciones” (2004) cuando Carlos Vargas lo recupere con hermosos arreglos orquestales.
Contra mis cinco sentidos tus cinco toritos negros. Toritos negros tus ojos, torito negro tu pelo, torito negro tu boca, torito negro tu beso, y el más negro de los cinco tu cuerpo, tu cuerpo torito negro.
Deja que no quiero verte, déjame déjame que no te quiero.
Barreras puse a mis ojos tus ojos me las rompieron, barreras puse a mi boca tu boca la hizo leño y puse barreras duras, de zarzamora mi cuerpo, y salto, y salto sobre la zarza el tuyo torito negro.
Deja no quiero verte, déjame, déjame que no te quiero.
Cien voces en mi garganta gritándome que te quiero y yo mentira infinita negando que no te quiero, pero aunque pongan barreras de zarzamora mi cuerpo para que nunca lo salten tus cinco toritos negros.
Toritos negros tu ojos, torito negro tu pelo torito negro tu boca, torito negro tu beso, y el más negro de los cinco tu cuerpo, tu cuerpo torito negro.
Te quise siempre te quise, quise, te quise siempre te quiero, te quiero, te quiero, te quiero. Ay, cómo te quiero.
Intérprete: India Martínez Título: Adiós a España Autores: Perelló / Montorio
Disco: Despertar
Año: 2009
India Martínez comenzó una carrera discográfica con títulos propios. “Azulejo de lunares” (2004) fue el primer trabajo discográfico de India, en el que destacaron títulos como “Sobrellevé” (que un año más tarde grabaría Malú haciéndolo popular) o el homónimo “Azulejo de lunares”. “Despertar” (2009) es su último trabajo, donde las reminiscencias a la copla, el flamenco, la música etnoarábiga o los sonidos pop se entremezclan en una voz sin precedentes. Romances, alboreas, rumbas, guajiras, coplas, trillas o aires de levante se pueden encontrar entre sus canciones. El único tema versionado del disco es “Adiós a España”, una copla que Antonio Molina popularizó en la película “El pecador de coplas” en 1953. Cuentan de esta pieza que fue una copia de “El emigrante”, una copla que popularizó en 1950 Juanito Valderrama y que se convirtió en la banda sonora toda una generación. Tal fue el éxito de esta copla, que Valderrama fue solicitado por el general Franco para cantarla, y fue esta la única pieza por la que el general Franco pidió un bis. Debió su éxito a la emigración de españoles en busca de trabajo a países centroeuropeos como Alemania o Francia. Valderrama contaría lo siguiente en sus memorias: “Con El emigrante yo fui el primer cantautor que hubo en España. El primero que llegó al gran público con una letra que había escrito él mismo y donde se recogían los sentimientos, las alegrías y las penas de todo un pueblo. Cómo será la fama de El emigrante, que de esa canción hasta Franco me pidió un bis.” El propio artista diría que en aquel momento en España no había emigrantes, si no exiliados.
Adiós mi España querida dentro de mi alma te llevo metida. Aunque soy un emigrante jamás en la vida yo podré olvidarte.
El emigrante (Valderrama / Serrapi / Pinto)
Fue justificado el enfado de Juanito Valderrama cuando poco después de su gran éxito con “El emigrante” Antonio Molina editara “Adiós a España”. En definitiva la pieza trataba el mismo tema con similares palabras:
Adiós mi España preciosa la tierra donde nací bonita a legre y graciosa como una rosa de abril. Voy a morirme de pena viviendo tan lejos de ti.
Adiós a España (Perelló / Montorio)
Anecdóticamente, Antonio Molina editaría también unas alegrías con el título “Ni Alemanía ni Francia” de tema similar. Pero centrándonos en el pasodoble que nos ocupa, en la voz de India Matínez las connotaciones del “Adiós a España” remiten otro tipo de emigración, más actual. Las connotaciones en su acento arábigo evocan la emigración ilegal desde el norte de África o la repatriación de emigrantes. Sea como fuere, esta preciosa pieza merece un lugar en nuestro escenario de la nueva copla, así como otras inéditas de la artista, que poco a poco merecerá la pena ir mostrando.