Las 10 más populares del día

25 ene 2010

Gacela del amor imprevisto


Intérprete: Mayte Martín
Título: Gacela del amor imprevisto
Letra: Federico García Lorca
Música: Joan Albert Amargós
Disco: De agua y fuego
Año: 2007

“El flamenco es mi origen, no mi yugo”

Mayte Martín

Nacida en 1965, la barcelonesa Mayte Martín es una cantaora de flamenco y boleros perteneciente a una generación que podríamos situar entre la clásica y la emergente, defensora de un flamenco abierto a nuevas posibilidades.

Su vinculación a la copla derivó de su estrecha relación con el flamenco y la patentó versionando temas como “Ten cuidado” o acercándose a los índices de este género a través de poemas, poetas y arreglos vinculados a él.

Discos como “Muy frágil” (1994), “Free boleros” (1996) o “Querencias” (2000), formaron parte del despegue de una carrera limpia, mimada y medida. A estos trabajos discográficos les seguirán “Tiempo de amar” (2003) y en 2005 un espectáculo titulado “Mis 30 años de amor al arte”, estrenado en el Palau de la música Catalana de Barcelona. Durante estos años cosechará un gran éxito con la copla “S.O.S”, inédita de la artista, y que Falete versionará en su primer disco: “Amar duele” (2005).

La copla que hoy inunda este escenario es una gacela que pertenece al disco “De fuego y agua” (2007) que la catalana gestó junto a las hermanas Katia y Marielle Labèque; estas, vinculadas al mundo de la música clásica. En lo que respecta a este trabajo, Mayte era la encargada poner voz y componer parte de los temas, y las segundas, las hermanas Labèque, pianistas que aportaban al disco valores de investigación musical basados en sus orígenes franceses, italianos e incluso españoles.

Entre ellas tres nada había en común. Sin embargo las inquietudes artísticas de las Labèque -con ganas de trabajar con música española- dieron como resultado este fortuito encuentro. Al él se añadió otra pieza fundamental, el compositor y arreglista catalán Joan Albert Amargós, estrechamente ligado al mundo del flamenco y la copla vanguardista a través del cantaor badalonés Miguel Poveda. El resultado fue un disco y un espectáculo titulados “De fuego y agua” (2007) que hizo las delicias de muchos.

El origen del verso de la pieza de hoy se encuentra en una de las gacelas escritas por el granadino y genial poeta Federico García Lorca. El Gazal, Gazel o Gacela (escrito también ghazal o ghazel) es un género literario lírico propio de las literaturas árabe, persa, turca y urdú. En la literatura árabe se trata de un poema cuya etimología está emparentada con las ideas de piropo o cumplido. De la misma raíz deriva la forma tagazzul: componer poesías amorosas. Conceptualmente el gazal tiene estrecha relación con el nasib (o tasbib), prólogo amoroso que sirve de introducción junto con el rahil (descripción de un viaje por el desierto), al tema panegírico que caracteriza la composición poética llamada qasida (casida).

Carlo Cano musicalizó, tres años antes de su muerte, muchas de estas obras escritas por Lorca en un disco titulado “El diván del Tamarit” (1997), dividido en doce gacelas y nueve casidas. Entre las gacelas se encontraba “Gacela del amor imprevisto”, que diez años más tarde versionará Mayte Martín con arreglos de Joan Albert Amargós y que poco tendrá que ver con la versión de Carlos Cano, puesto que las melodías son sustancialmente distintas.

“Gacela de la terrible presencia”, “Gacela del amor desesperado”, “Gacela del amor que no se deja ver”, “Gacela del niño muerto”, “Gacela de la raíz amarga”, “Gacela de la muerte oscura”, “Gacela del amor maravilloso”, “Gacela del recuerdo de amor”, “Gacela de la huída”, “Gacela del mercado matutino” o “Gacela del amor con cien años” son el resto de piezas a las que Carlos Cano puso música y voz. Uno de los discos más espectaculares del artista de Granada en el que imprimió esos sonidos oscuros que Lorca tanto defendía.

Traslado a este escenario la gacela original de Federico García Lorca, que difiere en ciertas palabras con la cantada por Mayte Martín en el disco “De fuego y agua” (2007). Era cuestión de tiempo rezumase en nuestro escenario esta deliciosa e irresistible pieza.

Nadie comprendía el perfume
de la oscura magnolia de tu vientre.
Nadie sabía que martirizabas
un colibrí de amor entre los dientes.

Mil caballitos persas se dormían
en la plaza con luna de tu frente,
mientras que yo enlazaba cuatro noches
tu cintura, enemiga de la nieve.

Entre yeso y jazmines, tu mirada
era un pálido ramo de simientes.
Yo busqué, para darte, por mi pecho
las letras de marfil que dicen siempre,

siempre, siempre: jardín de mi agonía,
tu cuerpo fugitivo para siempre,
la sangre de tus venas en mi boca,
tu boca ya sin luz para mi muerte.

Web de Mayte Martín
Video de Mayte Martín cantando “Gacela del amor imprevisto”

21 ene 2010

Pájaros de Portugal


Intérprete: Joaquín Sabina
Título: Pájaros de Portugal
Letra: Joaquín Sabina
Música: Antonio Gª de Diego / Pancho Varona
Disco: Alivio de luto
Año: 2005

“Sin contar los sonetos, las coplas, los epistolarios,
los tinteros borrachos de tinta que ordeño a diario”

Joaquín Sabina

Joaquín Ramón Martínez Sabina, Úbeda (Jaén), 12 de febrero de 1949. Nace para fortuna del mundo uno de los mejores cantautores de todos los tiempos, Joaquín Sabina. Manuel Francisco Reina lo incluye en el “Diccionario de compositores” de su último libro: “Un siglo de copla. De Concha Piquer a Miguel Poveda” (2009). Razón no le falta. La obra del genio de Úbeda se sitúa dentro de la evolución lógica de la copla. Junto a Joan Manuel Serrat, José Luís Perales o Javier Ruibal, ha sido uno de los más evidentes continuadores del género en las últimas décadas, aunque podemos afirmar, que la obra de Joaquín Sabina, está muy por encima de géneros y tiempos por su calidad literaria y musical.

En 1968 marchó a Granada a estudiar Filología Románica mientras combinaba su afición por la literatura y la música. Su tendencia de izquierdas le provocó el exilio a Londres en 1970. Durante sus seis años de exilio compuso sus primeras canciones impregnadas de modas musicales inglesas, pero no exentas de raíz andaluza. Volvió a España en 1977 y en 1979 comenzó a actuar en el emblemático Café La Mandrágora, uno de los espacios más destacados en el que se desarrollará la Movida madrileña. Sus primeras intervenciones públicas en los medios de comunicación provocarán gran revuelo en una España poco acostumbrada a libertad de expresión. A pesar de ello, su carrera en solitario comenzó exitosa con el disco “Hotel, dulce hotel” (1987) del que vendió más 400.000 copias o “El hombre del traje gris” (1988). Su consagración llegará en la década de los 90 con “Física y química” (1992) o “Esta boca es mía” (1994). Vendió más de medio millón de copias en España de “19 días y 500 noches” (1999) y sucesivamente, hasta nuestros días, ha ido acumulando y gestando una banda sonora propia.

Las letras de Sabina poseen un amplio abanico de influencias que van desde los cancioneros del rock anglosajón (con autores como Bob Dylan,
Leonard Cohen o The Rolling Stones), el folklore latinoamericano (Atahualpa Yupanqui, Violeta Parra, Chavela Vargas o José Alfredo Jiménez), el tango (Enrique Santos Discépolo, Homero Manzi o Celedonio Flores) la canción melódica francesa (Georges Brassens), hasta poetas vanguardistas hispanoamericanos como César Vallejo pero también Pablo Neruda, Raúl González Tuñón y Rafael Alberti o a los autores que forman parte de sus primeras lecturas en su juventud, que incluyen a Fray Luis de León y Jorge Manrique, así como el resto de la tradición española. Por encima de todos estos destaca la influencia de Francisco de Quevedo, aunque Sabina insiste en que su máxima influencia entre la poesía española contemporánea es la de Jaime Gil de Biedma.

Sus vínculos con la copla derivan de la evolución lógica del género. Los coqueteos con una canalla “La bien pagá” (“Tatuaje”, 1999) o la versión en directo en “Nos sobran los motivos” (2000) de un “Y sin embargo te quiero” renovado junto a Olga Román, dan fe de la relevancia que para el autor tiene este género grande. Joaquín Sabina y Olga Román hacen una versión, en el que la cantante comienza interpretando el clásico “Y sin embargo te quiero”, y Sabina la sigue con “Y sin embargo”, una de sus composiciones más íntimas.
Basadas en los signos populares o la calidad literaria sobre la que se erigen, sus composiciones, también contribuyen en este sentido a su incursión en este género. El ubetense ha compuesto en más de una ocasión para Pasión Vega coplas de la talla de “Cómo te extraño” (“Pasión Vega”, 2001) dedicada a Camarón de la Isla, “Y además…” (“Banderas de nadie”, 2003) o junto a Javier Ruibal “Por algo será” (“Flaca de amor”, 2005).

El genio de Úbeda, tras un inoportuno (o bienvenido, musicalmente hablando claro) leve infarto cerebral, sufrido en 2001, que sumió al artista en una profunda depresión y lo llevó a retirarse durante un tiempo de los escenarios, volvió renovado con un trabajo titulado “Alivio de luto” (2005). El single de presentación trataba la preciosa aventura de dos adolescentes enamorados que huyen en busca de libertad para ver por primera vez el mar. Una historia real que a mediados de los 90 conmocionó a todo un país que los daba por desaparecidos o muertos. Joaquín Sabina explica de la siguiente manera el origen de esta copla:

"Las canciones no hay por qué explicarlas, pero sí me gustaría contar ésta porque tiene una anécdota muy concreta. No sé si recuerdas que hace ocho o diez años se escaparon de sus casas de Tarragona dos chavales de 14 o 15 años. El país estuvo aterrorizado esos días porque se creía que los habían matado, que los habían violado, cualquier cosa, y nada de eso había sucedido. Querían ver el mar y cuando vieron que era peor que en la tele, llamaron a sus padres acojonados. Volvieron, vírgenes, supongo… Sí. A veces las canciones nacen de las noticias, pero hay que rumiarlas. Eso pasó hace ocho años y cuando leí la noticia pensé: “aquí hay una canción”, pero la canción misma viene ocho años después, cuando ya se ha medio olvidado."

Joaquín Sabina, 2005


Rodeado de sus habituales músicos, Pancho Varona y Antonio Gª de Diego, esta obra cuenta con guitarras y teclados de Pancho Varona, programaciones de percusión de Javi Carretero y coros de Olga Román. Para todos aquellos que en alguna ocasión se hayan sentido “pájaros de Portugal” va dedicada esta copla de ida.

No conocían el mar
y se les antojó más triste que en la tele,
pájaros de Portugal
sin dirección, ni alpiste, ni papeles.
Él le dijo: “vámonos”.
“¿Dónde?” le respondió llorando ella.
Lejos del altar mayor
en el velero pobretón de una botella.

Despójate del añil
redil del alma de nardo con camisa
Devuélveme el mes de abril,
se llamaban Abelardo y Eloísa,
arcángeles bastardos de la prisa.

Alumbraron el amanecer muertos de frío,
se arroparon con la sensatez del desvarío,
tuyo y mío, de vuelta al hogar,
qué vacío deja la ansiedad.
Qué vergüenza tendrán sus papás.

Sin alas para volar,
prófugos del instituto y de la cama,
pájaros de Portugal,
apenas dos minutos, mala fama.

Luego la Guardia Civil
les decomisó el sudor y la sonrisa,
las postales de Estoril,
sin posada, sin escudos y sin visa.
Se llamaban Abelardo y Eloísa.
Bucearon contra el Everest y se ahogaron,
nadie les enseñó a merecer el amparo
de la Virgen de la Soledad,
qué pequeña es la luz de los faros.

Bucearon contra el Everest y se ahogaron,
nadie les enseñó a merecer el amparo
de la Virgen de la Soledad,
qué pequeña es la luz de los faros
de quien sueña con la libertad.

Web de Joaquín Sabina
Videoclip de Joaquín Sabina cantando “Pájaros de Portugal”

15 ene 2010

Bordeando (y bordando) la copla


“Es una alegría que desde Miguel Poveda a Buika o desde La Shica a Plácido Domingo, gente que en principio no hacía copla, le meta mano a ese repertorio y descubra que es un tesoro de la música popular del siglo XX”

Martirio


En la arriesgada línea que perseguimos en este blog y que bordea la copla en su extensión, acercándonos al flamenco más racial, a los sonidos electrónicos, jazzísticos o arábigos, a la fusión étnica, a la pura canción melódica o a la música de autor, la única pretensión es mostrar la amplia expansión de territorio que puede abarcar y abarca la copla en nuestra contemporaneidad, y paralelamente, definirla.

Esta cita viene al hilo de que en ninguno de los casos, en este escenario, se pretende excluir la copla clásica reinterpretada por admirables intérpretes de toda índole; todo lo contrario. Si bien muchas de las entradas van dedicadas a nuevas coplas, cada poco tiempo se dejan ver en estas tablas reminiscencias y piezas del repertorio clásico, porque sin lugar a dudas es exquisito, significante para lo que pretendemos, y además, porque soy consciente de que la gran mayoría del público que visita estos “Retratos” persigue un género tradicional y más o menos purista.

Del algún modo, intento que todos los públicos que aquí se concentran, tengan espacio, cabida y reflejo. Por una parte, pretendo que ese público “purista” se abra a una nueva visión de la copla. Por otro, que los más progresistas se enriquezcan con todo el conocimiento y buen hacer de la copla tradicional.

Si estoy llevando a cabo la decisión de mostrar la copla en su límite con otras músicas, culturas o estilos, es porque pienso que es enriquecedor, rompe muchos clichés y arquetipos establecidos en torno a este género, y porque además, para mirar hacia dentro, hacia el clasicismo, siempre hay tiempo. La temática que trata este blog está por estudiar. Se puede dercir que hay más bien poco escrito al respecto y en ese sentido, considero más interesante seguir la línea de la innovación.

No me gustaría -ya que veo que mi progresismo puede no ser de interés para muchos de los que aquí nos reunimos-, perder a las decenas de visitantes “puros” que cada día pasan por este escenario. No es posible con 1, 10, ni si quiera 100 entradas, mostrar lo que pretendo en relación a la copla y a su nueva etapa. A ese público, al que agradezco enormemente su apoyo, me gustaría invitarlo a confiar en este proyecto. Las opiniones (que desgraciadamente son pocas; porque si bien al día pasan por aquí un centenar de personas, los comentarios proporcionalmente son escasos), como he dicho en más de una ocasión, son el sostén de mi trabajo.

Me comprometo a dialogar al respecto de cualquiera de las opiniones que cada uno vierta: como aficionados, como amantes de la copla pura, como estudiosos, artistas o incluso como detractores de esta propuesta. Este esfuerzo sin vosotros y vuestra palabra, no tiene ningún valor.

Agradezco una vez más a todas y cada una de las personas que comentáis, participáis en las encuestas o firmáis el Libro de vistas, vuestro apoyo y cariño. Da gusto trabajar a favor de este género con gente como vosotros, que me hacéis sentir cómodo, entre amigos -que ya lo sois-, y pensar que este trabajo puede llegar a merecer la pena.

Gracias a Javier Subires, La puñales, Luna, Laura, Saúl, Judith, Diana, Falsascostumbres, José Alboix, Fan1, Mariannete… y a todos los “anónimos” que invertís en este escenario vuestro tiempo. Gracias por amar la copla desde el corazón y sin prejuicios.

Un abrazo grande desde el cariño.

Limosna de amores

14 ene 2010

Una copla pa' la Lola


Intérprete: Pasión Vega
Título: Una copla pa’ la Lola
Autor: Antonio M. Romera Domínguez / Julián Vargas Rodríguez
Disco: La Reina del Pay-Pay
Año: 2006

En la España de la larga posguerra, historias como la de la Lola sucedían con asiduidad. Los Cafés Cantantes fueron siempre, como el de Chinitas o el de Levante, lugares en los que muchos autores se inspiraron para escribir sus coplas. Las intempestivas horas de la madrugada, así como los pueblos marineros, sus ambientes negros o la prostitución, fueron motivo de versos y poemas que más tarde se convertirían en asombrosas historias cantadas por intérpretes de igual calidad, que las harían populares.

Aunque a primera vista la copla pueda parecer un género machista, retrógrado, casposo, abanderado de una cultura nacionalista, facha y vinculado siempre a la pandereta, lo cierto es que cuando te adentras en ella, descubres que los poetas que lucharon a su favor fueron unos revolucionarios y que al contrario de lo que en un principio pueda parecer, las obras poéticas que las componen son verdaderas lanzas a favor de la liberación femenina, creadas en un contexto de represión, como pudo serlo la dictadura de Franco o sencillamente la España del siglo XX.

La copla es uno de los géneros que mejor ha retratado el mundo interno de la mujer. Sus autores, y específicamente Rafael de León, supieron captar en el lado femenino las más asombrosas sensaciones, que podían abarcar desde historias de celos a trájicos amores, duelos con finales fatales, traiciones, increíbles declaraciones de amor, pesadumbrosas historias inspiradas en las propias artistas… en definitiva, sentimientos que hicieron de la mujer la verdadera protagonista y heroína de este género.

Así, coplas como “La Ruiseñora”, “La Lirio” o “María de la O”, por nombrar sólo las más conocidas de una lista interminable, nos confiesan la importancia que ha tenido la copla en la liberación femenina a lo largo del siglo XX, donde a través de la radio, en un contexto machista de represión, las amas de casa podían sentirse identificadas con “La loba”, “La bien pagá” o la gitana de la “Falsa monea”. De ese modo, conseguían liberarse a través de estos personajes -que podríamos calificar de literarios-, y que retrataban muchos de los papeles de la mujer de la sociedad del pasado siglo.

Pasión Vega, cabeza y timón de una generación de artistas dedicados a renovar el género, editó en 2006 uno de sus trabajos discográficos más interesantes, en el que recuperaba a través de doce temas inéditos, los ambientes y sonidos más tradicionales de la copla. Entre las pistas clásicas se encuentra “Una copla pa’ la Lola” que el poeta Antonio Romera escribiera para ella con indiscutible gusto. La primera colaboración entre artista y poeta fue en “La Reina del Pay-Pay” (2006), aunque las colaboraciones han seguido, por ejemplo, en el último espectáculo de la cantante, en el que Pasión recita en directo tres versos de Antonio Romera, creados específicamente para su espectáculo de tango y canción latinoamericana y que también, se publican en “Pasión en Buenos Aires” (2009). Antes de cantar “La Lirio”, La voz de seda dice cosas tan hermosas como esta:

Ese sur que suena a tango
es igual que el del fandango,
la copla o el pasodoble.
Igual de alegre y amargo,
igual de rebelde y noble.

Son el mismo sur que canta
acompañao de la sonanta
sus penas y sus martirios,
y suenan tan parecidos
que a veces he confundido
los llantos de la Malena
con la pena de La Lirio.

Antonio Romera

En el complejo campo de las denominaciones de los personajes literarios de las coplas, el nombre “Lola” o “Dolores” es el más utilizado en femenino. Ejemplos como “Mi niña Lola”, “Dolores la Golondrina”, “Lola puñales”, “No me llames Dolores”, “Lola de España”, “Lola la piconera”, “La Lola se va a los puertos”, “Lola alegrías”, “Dolores La Petenera”, “Dolores Vargas”, “Dolores, ay mi Dolores”, “Doña Mariquita de los Dolores” o “María de los Dolores”, entre los muchos títulos que se podrían añadir a la lista, los dedicados a esta denominación femenina son abundantes. La obra de Pasión Vega, “Una copla pa’ la Lola”, también hace referencia a ello.

Con piano de Horacio Icasto y arreglos de cuerda de la Bratislava Simphonic Orchestra, la copla de hoy es una exquisita pieza de gusto popular, que podría pertenecer perfectamente a los años dorados del género. Una copla añeja que trata la historia de una prostituta que se queda embarazada de un marinero y que huye por los inoportunos comentarios de la sociedad de su tiempo, “llevando negra la honra y el vientre lleno de vida”. Un claro homenaje a todas aquellas mujeres que lucharon a favor de su libertad y tuvieron que sufrir el duro golpe de una sociedad reprimida y cruel. La valentía de una madre coraje con la que Pasión Vega en el siglo XXI nos da una lección maestra de cómo renovar el género.

De la Lola, la gente murmura
verdades oscuras de tiempos atrás:
que si vino una vez un marinero
que con sus “te quiero” la fue a enamorar,
que si todas las noches sin luna
rondaba su alcoba por la madrugá,
y la Lola, sus carnes hambrientas,
saciaba en la puerta, abierta en par en par,
abierta en par en par.

Que lo mismo que aquel hombre
muchos más la pretendían,
y tuvo que huir la Lola,
llevando negra la honra
y el vientre lleno de vida.
¡Y aunque hay veces que quisiera
a la gente pregonarle...!
Para guardar su memoria,
prefiero callar su historia
y de la Lola que ni me hablen,
que ni me hablen.

Lo mismito que a la Magdalena
le tiraron piedras el día que se fue,
arrastrando como única pena
la de ser mas hembra que cualquier mujer.
Yo no sé, lo que tiene la Lola,
porque por su boca nunca dijo ná.
Pero sé bien el fin de su historia
y con mi silencio la pienso enterrar,
la pienso enterrar...

Que lo mismo que aquel hombre
muchos más la pretendían,
y tuvo que huir la Lola,
llevando negra la honra
y el vientre lleno de vida.
¡Y aunque hay veces que quisiera
a la gente pregonarle...!
Que mientras la tuve viva
fue la Lola mi fatiga,
la más loba y la más madre.

De la Lola ni me hables.

Web de Pasión Vega
Video de Pasión Vega cantando “Una copla pa’ la Lola”

9 ene 2010

Estoy mala


Intérprete: Martirio
Título: Estoy mala
Autor: Kiko Veneno / Martirio
Disco: Estoy mala

Año: 1986

“No copies. No te dediques a hacer gimnasia vocal. Di boca. Di beso…”

Martirio

Dicen que detrás de sus gafas de sol se ocultan unos preciosos ojos verdes. Nació en Huelva el 21 de marzo de 1954. María Isabel Quiñones, más conocida en el ámbito artístico como Martirio, es una de las artistas de copla más transgresoras que han conocido todos los tiempos. Cantante y actriz, comenzó su carrera en el grupo “Jarcha” en 1981, a la par que sus componentes iniciaban una búsqueda flamenca más profunda. Tras su colaboración en el grupo, nace “Martirio”, un personaje que la propia Maribel inventó para fortuna de este género.


El personaje Martirio se caracterizó por parodiar y caricaturizar de un modo exquisito, los rasgos arquetípicos de una folclorica clásica y a la vez modernísima, en los populares años 80. Sus inseparables gafas de sol, las irónicas peinetas del recientemente fallecido peinetero Andrés Martín y un vestuario hecho a base de signos trasladados a un ambiente cercano a la Movida Madrileña, donde se combinaba lo folclórico y lo pos(t)moderno, la erigieron como una artista singular, distinta, diferente, genuina, auténtica, inimitable -e inevitable-, que junto a Carlos Cano, inició la recuperación de la copla en las difíciles décadas de los 80 y los 90.

En 1984 Martirio formó parte del grupo “Veneno”, liderado por Kiko Veneno y los integrantes de “Pata negra”: Raimundo y Rafael Amador. En 1986 inició su andadura en solitario con el nombre artístico “Martirio”, que por otro lado, ironiza sobre el aspecto martirizador y doloroso de tantas coplas.

Su primer disco, titulado “Estoy mala” (1986), fue un intento de fusionar la copla con el pop-rock, con audaces resultados del estilo de “Estoy mala” o “Sevillana de los bloques”, esta última, acuñando la popular frase “arreglá pero informal”.

En posteriores trabajos como “Cristalitos machacaos” (1989), la artista intentará fusionar la copla con el jazz o el blues, y más adelante, con el new age de Peter Gabriel, el rap, el pop o el swing, dando resultados nuevos en los discos “La bola de la vida y del amor” (1991) o “He visto color” (1994). Años más tarde reaparecerá con “Coplas de madrugá” (1997), una selección de clásicos con acompañamiento jazzístico a cargo de Chano Domínguez, con quien repetirá experiencia en “Acoplados” (2004). En su etapa de madurez, Martirio retratará “Flor de piel” (1999), “Mucho corazón” (2001), “Primavera en Nueva York” (2006) o su último trabajo discográfico en directo: “Martirio. 25 años en directo” (2009), donde revisa muchos de sus éxitos de la mano del guitarrista Raúl Rodríguez (hijo de la cantante) y el pianista Jesús Lavilla.

“Estoy mala” es la copla que hoy resuena en nuestro escenario. Las melodías de la pieza están parcialmente inspiradas en la popular “Callejuela sin salía” que los maestros Quintero, León y Quiroga compusieran en 1942 para la sevillana Juanita Reina. La artista estrenaría esta pieza ese mismo año en el ya desaparecido teatro Gran Kurssal de San Sebastian, en cuyos terrenos hoy se levanta el nuevo Kurssal: dos grandes cubos de cristal varados en la arena, del arquitecto Rafael Moneo. Juanita Reina grabaría esta emblemática copla un año más tarde, en 1943, para la casa Columbia.

La copla de hoy comienza con sones de saeta que nos trasladan a un tiempo de penitencia y que rápidamente se rompen por unos sonidos pop ochentenos de guitarras eléctricas. La letra ironiza sobre la vida monótona de un ama de casa desganada, que dice necesitar de “una pastilla para ponerse funcionar”. Un fandango sostenido en una guitarra española en medio de la obra subraya la personalidad artística de Martirio arrancándonos una sonrisa cuando dice cosas como: “Que me acuesto con mi Manolo, pero los muelles no suenan”. Hartita está la protagonista de esta copla de prepararle el desayuno a sus niños, de su vida y de su marido. Martirio realiza una segunda versión de esta copla en "Martirio. 25 años en directo" (2009).

Dedico la actuación de hoy a todas las amas de casa que nos visitan y que tan importantes han sido en el traslado generacional de estas joyas populares del siglo XX. Muchas de ellas recordarán la repercusión mediática que a mediados de los 80 tuvo el personaje Martirio y “Estoy mala”. No será esta la última vez que la personalísima artista nos visite para deslumbrarnos con su relevante puesta en escena e inconfundible tratamiento de la copla.

Son las ocho menos cuarto,
me tengo que levantar,
lavar y vestir a los niños
y preparar las tostás.

¡Qué a gusto me quedaba en la cama todo el día!

Otra vez el mismo rollo, todos los días lo mismo.
¡Qué fatiga!


Y es que no puedo con mi cuerpo,
no tengo ganas de ná.
Necesito una pastilla pa’ ponerme a funcionar.

Y es que estoy mala, mu mala,
mala, mala de acostarme.
Y es que estoy mala, mu mala,
mala, mala, mala… de acostarme.


Lo saben todas mis vecinas,
por las paredes se enteran,
que me acuesto con mi Manolo
pero los muelles no suenan;
pero los muelles del somier no suenan.

Y es lo que le digo a él
y no sé quiere enterar,
que estando mala no se tiene cuerpo pa’ ná.

¡Qué a gusto me quedaba en la cama todo el día!
Otra vez el mismo rollo, todos los días lo mismo.
¡Qué fatiga!

Y es que no puedo con mi cuerpo,

no tengo ganas de ná.
Necesito una pastilla pa’ ponerme a funcionar.

Y es que estoy mala, mu mala,
ay, que estoy mala, estoy mala de acostarme.
Y es que estoy mala, mu mala,
mala, mala, mala… de acostarme.

Y es que estoy mala, mu mala,
que me duele la boca de decirlo,
que estoy mala, que estoy mala de acostarme.
Y es que estoy mala, mu mala,
mala, mala, mala… de acostarme.


Web de Martirio
Video de Martirio cantando “Estoy mala”

30 dic 2009

Final!


Intérprete: Miguel Poveda
Título: Final!

Letra: Joan Brossa
Música: M. Poveda / M. Mercadante
Disco: Desglaç

Año: 2005

“Todo comenzó con que un cantaor cantara poesía catalana; como para romper el hielo”

Miguel Poveda


Uno de los temas que más páginas ha ocupado en los últimos tiempos en relación al género que tratamos ha sido la vinculación entre copla y franquismo. Volviendo a plantear este debate, lo que sí está claro es que la copla nació a la par que se proclamó en 1931 la Segunda República Española, entre los años 20 y 30, antes de dar comienzo la Guerra Civil (1936).

La apropiación que el Franquismo hizo de un género grande para propaganda de su régimen, dañó a posteriori la imagen de la copla, sobre todo, en el último cuarto del siglo XX, entre otros motivos, por ciertas coplas publicitarias que se plantearon en aquellos años y también, porque Concha Piquer (1908-1990) se declaró Franquista (aunque en su final intentase evitar el tema o pudiera haber cambiado de ideología, no se sabe).

Los años 60 y 70 fueron duros tiempos para una copla que a penas contaba con Rafael de León, Juan Solano, Rafael Jaén o Ignacio Román como autores que seguían una línea purista. Otros autores también, ya mayores, deambulaban por el panorama musical dando vida a nuevas coplas que durante los últimos coletazos del Régimen se impregnaban de sonidos modernistas.

El 20 de noviembre de 1975 muere Francisco Franco Bahamonde, quien estaba desde 1936 a cargo de un Régimen Dictatorial del cual era Jefe de Estado y Presidente del Gobierno. Ese mismo día el poeta barcelonés Joan Brossa (1919-1998) escribe un poema en catalán titulado “Final”. Este poema trata el dolor que desde la represión ejercida por la dictadura, dañó a tantos niveles la sociedad española. Desde el rencor y la ironía Joan Brossa redacta estos magníficos versos el mismo día que muere Franco y lo hace en catalán, dialecto (sin entrar en el debate sobre si es idioma o dialecto) que junto al gallego y el euskera, estuvieron prohibidos y penados durante aquellos años.

Una cuestión a plantear en esta entrada es si una copla puede estar escrita en catalán. Si entendemos el “andaluz” como un dialecto, el catalán, no nos debería resultar extraño, aunque es cierto que el “habla andaluza” tiene más similitudes con la castellana que el habla catalana.

En 2005 Miguel Poveda edita “Desglaç”, que en catalán significa “deshielo”, un disco en el que el cantaor badalonés recoge poemas de poetas catalanes y los musicaliza. Jacint Verdager, Valentí Gómez i Oliver, Joan Margarit, Maria Mercè Marçal, Joan Brossa, Joan Barceló i Cullerés, Josep Piera, Sebatià Alzamora o Gabriel Ferrater son algunos de los escritores a los que Poveda pone voz en ese “deshielo” flamenco. El resultado es un disco increíblemente bueno, que merece la pena detenerse a escuchar, aun no sabiendo catalán, para disfrutar de él cuando el cantaor dice eso de “Amadíssims enemics, si algun me’n vol ser encara”, “Quan els cucs faran un sopar fred amb el meu cos trobaran un regust de tu” o cuando se dirige al Generalísimo como “Sa Excremència!”.

Pere Pons escribe en el libreto de “Desglaç” (2005) un texto muy acertado que por extenso no voy a trasladar aquí, pero si varios de sus párrafos.

“Tampoco se me ocurre un arma de destrucción masiva más implacable para arrasar tópicos, prejuicios, integrismos, ortodoxias –y ortodoncias-, dogmatismos, sectarismos, capillitas, cerrazones, intransigencias y excremencias que la actitud valiente, firme, arriesgada, sincera, abierta y decidida de Poveda, un artista que se hace querer tanto por su talento como por su enorme capacidad de trabajo.

Satisface constatar una vez más que, al margen del cambio de decorado, de escenario y de reparto, el efecto Poveda perpetúa su condición y se mantiene simplemente irresistible.”


“Desglaç” (2005) viene acompañado de un DVD que trata el proceso de creación del cedé y en el que Miguel Poveda hace las siguientes declaraciones al respecto de “Final!”:

“Final, de Joan Brossa, es uno de los más fuertes. Él lo escribió el mismo día en que murió Franco celebrando la caída de un dictador que además murió de viejo. Me sugería una música muy tanguera y muy dura, y con Marcelo Mercadante hemos hecho un tema que es de los que más contento estoy”.

Hay que puntualizar que el tango ha sido una de las estructuras musicales principales en las que se han basado muchas coplas. Sin ir más lejos, el pasodoble “Rocío”, que fue la primera copla que a Rafael de León le encargó el Maestro Quiroga, se sostiene en una estructura de tango argentino (precisamente en la versión de “Rocío” que Miguel Poveda hace en “Coplas del querer” (2009) se ve más que claro). También piezas como “Vino amargo” del salmantino Rafael Farina o “Tatuaje” de la valenciana Concha Piquer, hacen referencia a este estilo.

Este tango descarado, va dedicado a todos los catalanes que me consta que nos visitan. En esta ocasión publico el poema original de Joan Brossa en catalán y su traducción al castellano, porque merece la pena detenerse a disfrutar de cada palabra de represión liberada.

Havies d'haver fet una altra fi;
et mereixies, hipòcrita, un mur a
un altre clos. La teva dictadura,
la teva puta vida d'assassí,
quin incendi de sang!
Podrit botxí,
prou t'havia d'haver estovat la dura
fosca dels pobles, donat a tortura,
penjat d'un arbre al fons d'algun camí.

Glòria del bunyol,
ha mort el dictador més vell d'Europa.
Una abraçada, amor, i alcem la copa!

Rata de la més mala delinqüència,
t'esqueia una altra mort amb violència,
la fi de tants des d'aquell juliol.
Però l'has feta de tirà espanyol,
sol i hivernat, gargall de la ciència
i amb tuf de sang i merda. Sa Excremència!

Glòria del bunyol,
ha mort el dictador més vell d'Europa.
Una abraçada, amor, i alcem la copa!

Traducción de “Final!” al castellano:

Tenías que haber tenido otro final;
te merecías, hipócrita, un muro
en otro coto. Tu dictadura,
tu puta vida de asesino,
¡qué incendio de sangre! Podrido verdugo,
tendría que haberte zurrado la dura
oscuridad de los pueblos, dado a tortura,
colgado de un árbol al final de algún camino.

Gloria del buñuelo,
ha muerto el dictador más viejo de Europa.
¡Un abrazo, amor y alcemos la copa!

Rata de la peor delincuencia,
te hubiera sentado bien otra muerte con violencia,
el final de tantos desde aquel julio.
Pero la has tenido como un tirano español,
sol e hibernado, gargajo de la ciencia
y con tufo de sangre y mierda. !Su Excremencia!

Gloria del buñuelo,
ha muerto el dictador más viejo de Europa.
¡Un abrazo, amor y alcemos la copa!

24 dic 2009

Bien pagao


Intérprete: Diana Navarro
Título: Bien pagao
Autor: Ramón Perelló / Juan Mostazo
(Adapt.: Diana Navarro)
Disco: Camino verde
Año: 2008

"Nunca dejé de recrear 'La bien pagá'"

Miguel de Molina


Miguel de Molina afirmaba que durante la Guerra Civil Española, mientras en un bando se cantaban los “Ojos verdes”, en el otro no dejaba de sonar “La bien pagá”. Deducción de cada uno será relacionar qué bando se asoció a qué copla. Lo importarte es saber que durante el periodo republicano, este género ya estaba en auge y las connotaciones fascistas que el régimen dictatorial de Franco ejerció sobre la copla son injustas y se deben simplemente a una coincidencia cronológica.

“La bien pagá” es una pieza clásica del repertorio nacional nacida de la sociedad artística formada por Ramón Perelló y Juan Mostazo. Se dio a conocer a mediados de los años treinta, en plena República, por una olvidada intérprete llamada Pastora Solís. Fácilmente podríamos deducir que el estreno de tan exquisita pieza fuera un éxito, sin embargo, fue un rotundo fracaso. Tal fue así, que frente a esa situación sus autores decidieron tomar la iniciativa de modificar la obra. El éxito llegó cuando Miguel de Molina se adueñó de ella, retratándola desde sus peculiares facultades interpretativas y su innovadora visión de un género que revolucionó (no sin pagar por ello el duro golpe del fascismo, quien lo maltrató y exilió a Buenos Aires para nuestra desgracia en 1942, donde permaneció hasta su muerte). Desde que Miguel de Molina la incorporara a su repertorio, esta bella zambra se convirtió en uno de los emblemas musicales del artista malagueño y del género en cuestión.

Diana Navarro en su disco “Camino verde” (2008), nos sorprendió con un inédito “Bien pagao”. La artista malagueña afirma que en la sociedad actual es a la mujer a la que le toca pagar, por ejemplo, en cuestiones de divorcio. Durante la ideación de este trabajo se pidió permiso para realizar la adaptación, el permiso fue concedido y la innovación quedó registrada.

Los cambios y variables en esta pieza, con la que podemos considerar la matriz (la versión de Miguel de Molina), son muchos y muy diversos. Respecto a los estribillos hay tres derivas generales: la masculina (el hombre le canta a “la bien pagá”), la femenina (la propia intérprete es “la bien pagá”) y la nueva versión femenina (en la que el hombre es el “bien pagao”). Los estribillos de estas tres variables son los siguientes:

Bien pagá.
Si tú eres la bien pagá
porque tus besos compré,
y a mí te supiste dar
por un puñao de parné.
Bien pagá fuiste mujer.

(versión masculina de Miguel de Molina)

Bien pagá.
Me llaman la bien pagá
porque mis besos cobré,
y a ti me supe entregar
por un puñao de parné.
Bien pagá fuiste mujer.

(versión femenina de Sara Montiel, Rocío Jurado o Isabel Pantoja)

Bien pagao.
Si tú eres el bien pagao
porque tus besos compré,
y a mí te supiste dar
por un puñao de parné.
Bien pagao fuiste gaché.

(versión femenina de Diana Navarro)

También surgen conflictos en la segunda estrofa dependiendo de si la canta un hombre o una mujer. Diana Navarro cambia las joyas (de mujer) por el reloj (de hombre). Veamos entonces la diferencia entre algunas de las versiones:

Entre esas paredes dejo sepultadas
penas y alegrías que te he dado y me diste,
y esas joyas que ahora para otro lucirás.

(versión de Miguel de Molina)

Entre estas paredes todo me lo dejé,
joyas y vestidos que tú me compraste,
mi nombre y mi vida que yo te entregué.

(versión de Rocío Jurado)

Entre esas paredes dejo sepultadas
penas y alegrías que te he dado y me diste,
y el reloj que ahora para otras lucirás.

(versión de Diana Navarro)

Versiones de todo tipo, sanguíneas y epidérmicas, nos las han legado entre otros Miguel de Molina, Concha Piquer, Sara Montiel, Angelillo, Antonio Molina, Marifé de Triana, Manolo Escobar, Chavela Vargas, Juan Legido y Los Churumbeles de España, Plácido Domingo, Raphael, Rocío Jurado, Isabel Pantoja, Carlos Cano, Martirio (con Chano Domínguez), Joaquín Sabina, Penélope Cruz (en “La Niña de tus ojos” de Fernando Trueba), Diego el Cigala (con Bebo Valdés), Clara Montes, Manuel Banderas, Hakim, Aurora Guirado (con Carlos Cano), Arcángel, La Shica, El Bicho, Joana Jiménez, Miguel Poveda o Diana Navarro.

La sirena malagueña vistió esta copla con una base de programaciones y destacados violines de Faiçal Kourrich. Los arreglos generales corrieron a cargo de Erik Nilson y en su final se reconoce un guiño a un giro que ya utilizó en “Mira lo que te has perdío”, procedente de ciertos dibujos vocales de María Callas. La versión en directo de esta pieza difiere con la registrada en que es interpretada con recortes más pronunciados, nuevos giros y la gesticulación empastada con los arreglos en el estribillo le aporta un grado canalla cuando Diana desde el rencor se dirige al “bien pagao”.

A destacar el tratamiento que la artista hace de su vesturio, rescatando ciertos elementos significantes de la tradición andaluza y trasladándolos a un nuevo código. Todo ello, trabajado conjuntamente con Carlos Cobos (con quien diseña alguno de sus trajes) o vistiendo creaciones de Melisa Zozano, Victorio & Lucchino, el diseñador vasco Ion Fiz o en su última entrega (Colección 2005-2009) dejándose llevar de la mano del estilista Paco Rus. El maquillaje y la peluquería corren siempre a cargo del admirable Juan Pacheco.

Del mismo modo, Miguel de Molina, que diseñaba y confeccionaba su propio vestuario, contaba con un traje específico con el que interpretaba "La bien pagá" (una chaquetilla roja, con chorreras negras, pedrería y brillantes).

Esta obra se encuentra entre esas canciones que alimentaron el gusto popular durante la larga posguerra. Tres o cuatro minutos de historias perfectas que enseñaron a amar y a sufrir a los supervivientes de la Guerra Civil. La realidad del amor venal en la que la amante, mercenaria, se enreda en sus propios sentimientos y exige derechos tras el abandono. El mercenario del siglo XXI es de sexo masculino y la mujer le paga bien; tan bien, que lo convierte en “bien pagao”.

En una variante dialectal andaluza que respeta la pronunciación fonética de la pieza, viene escrita esta letra en el libreto de “Camino verde” (2008). Como buen defensor de lo “glocal”, término vanguardista derivado de “glocalización” (que se contrapone a la idea de lo global, de la globalización…, y defiende globalizar lo local y la intrahistoria), quiero respetar esta variante dialectal.

Con esta entrada celebramos las 10.000 vistas recibidas en el blog desde que se abriera hace 6 meses. Agradezco profundamente cada una de las visitas a quienes frecuentáis este escenario, por amar la copla sin prejuicios, respetarla y defenderla por sentirla como vuestra.

Ná te debo. Ná te pío.
Me voy de tu vera orvíame ya,
que he pagao con oro
tus carnes morenas,
no mardigas payo que estamos en paz.

No te quiero. No me quieras.
Si tó me lo diste yo ná te peí.
No me eches en cara que tó lo perdiste,
también a tu vera yo tó lo perdí.

Bien pagao.
Si tu eres el bien pagao,
porque tus besos compré,
y a mí te supiste dá,
por un puñao de parné.
Bien pagao. Bien pagao.
Bien pagao fuiste gaché.

No te engaño. Quiero a otro.
No creas por eso que te traicioné.
No caí en sus brazos, medio sólo un beso,
el único beso que yo no pagué.

Na te pío. Na me levo.
Entre esas paredes dejo sepultás
penas y alegrías que te he dao y me diste,
y el reloj que ahora pa’ otras lucirás.

Bien pagao.
Si tu eres el bien pagao,
porque tus besos compré,
y a mí te supiste dá,
por un puñao de parné.
Bien pagao. Bien pagao.
Bien pagao fuiste gaché.


Web de Diana Navarro
Video de Diana Navarro cantando “Bien pagao” (directo)

23 dic 2009

10.000 visitas


¡Diezmil!

Aun recuerdo a quienes me animaron a crear un espacio en la red en el que volcar los conocimientos que el tiempo y las circunstancias me han ido legando respecto a este género. Por entonces el único espacio que había en internet para desarrollarse en la copla era un chat casero (ya desaparecido). Hablábamos de coplerías. Entre los pocos que allí nos reuníamos, una ínfima parte nos dedicábamos a tratar piezas, novedades, artistas noveles, versiones o a compartir anécdotas interesantes. La gran mayoría, se cegaba defendiendo o destripando a unos u otros artistas.

Mi placer, ha estado invertido durante mucho tiempo, en estudiar la copla y las discografías de artistas relativos a ella: desde Raquel Meller (1888-1962) hasta los vigentes. Un análisis desde la raíz, para forjar una opinión consistente y actuar consecuentemente en defensa de un género que amo.

Un buen día descubrí un exitoso blog llamado “Reminiscencias de la copla”. Como buen amante empecé a contribuir en él aportando opiniones y comentarios, desde una visión más o menos progresista, pero valorando al máximo la pureza de la copla pretérita; la racial, que es la que se muestra en ese fantástico escenario virtual. No tardaron en llegar los puristas con sus afiladas opiniones para acribillarme a comentarios despectivos y frases rociadas de veneno, sumergidas en opiniones poetizadas (a veces hasta el mal gusto). Defendí mi visión. Puse en valor el magnífico trabajo de decodificación que ciertos artistas contemporáneos de copla están realizando: Pasión Vega, Miguel Poveda, Clara Montes, Diana Navarro… pero la jauría enfureció, el veneno se convirtió en hiel y no tardaron en abalanzarse sobre mí para invitarme a salir por la puerta de atrás.

Tal fue la impotencia que sentí que en a penas unos segundos cree “Retratos de la nueva copla”, la odisea más apasionante que este género me ha hecho vivir.

Podía haberme decantado por dar vida a un espacio en el que analizar piezas del repertorio clásico. Quizá, tratar biografías de artistas específicos, autores, diseñadores, indumentarias o discografías. Pero decidí arriesgarme a poner en valor las conclusiones de mi etapa analítica y atreverme a escribir sobre un tema respecto al cual nadie se había pronunciado hasta el momento; una etapa de la copla que abarca desde el final del Franquismo hasta la actualidad.

Las primeras entradas fueron encaminadas hacia piezas clásicas retratadas por artistas actuales. Rápidamente entendí que debía arriesgarme a traer al escenario títulos nuevos para la copla: “Horas bajas”, “La calle del almíbar”, “Árboles de agua”, “Tú me abandonarás”, “La sortija” o “Mi niña Tadea”. A día de hoy sigo desarrollándome en esa idea, esa es mi línea de investigación y estudio para ofrecer lo mejor de esta circunstancia.

Tras ciertas licencias navideñas, comienza una nueva etapa, más interesante e intensa a la vez que compleja, con curiosas novedades y sorpresas que se irán desvelando cada semana sobre las tablas. No puedo irme sin agradecer el apoyo a todas aquellas personas que diariamente entráis a disfrutar, a descubrir, a investigar y a comentar las coplas. Gracias también a todos los que me escribís e-mails (retratosdelanuevacopla@hotmail.com) haciendo propuestas, opinando o simplemente queriendo compartir un rato agradable de charla y experiencias; de medio a lo que pueda seguiré contestándoos. Mi gratitud sincera también a los artistas que os habéis puesto en contacto conmigo y que seguís este blog, por vuestra amabilidad: los datos que me ofrecéis son de mucho valor para mí y los que aquí nos reunimos, espero que las entradas que os dedico (y las que estén por venir…) sean de vuestro agrado. Y sobre todo gracias a todos aquellos que defendéis la copla sin prejuicios y la sentís como vuestra.

Si os apetece, nos seguimos viendo por el escenario; vuestras visitas y comentarios son el sostén de mi trabajo.

Un abrazo grande de Limosna de amores.

20 dic 2009

Su carita divina


Intérprete: María José Santiago
Título: Su carita divina
Autor: Antonio Gallardo Molina
Disco: Villancicos de Jerez a Belén
Año: 2003



“El villancico 'Su carita divina' hace la navidad más nuestra.”

María José Santiago

Dentro de la generación de artistas que se iniciaron en los difíciles momentos de La Transición y que a lo largo del último cuarto del siglo XX han luchado a pies juntillas por un género que se encontraba en su máxima decadencia, está María José Santiago. Hija del admirado cantaor solearero Diego Santiago Vargas, María José nació en Jerez de la Frontera. Desde muy niña se impuso en concursos de cante obteniendo la excepcional circunstancia de reunir por ello tres premios nacionales.

Junto a ella Charo Reina, María Vidal, Eva Santa María, Merche Cuadrado, María de Gracia, Esther Quirós, Isabel Cabrera o Estrella de Cádiz, forman una de las generaciones más complejas de intérpretes de copla que en aquellos momentos críticos para el género florecieron en el panorama nacional, siguiendo una línea más o menos purista (aunque irremediablemente adaptada) y utilizando el trampolín popular que les brindaban los reconocidos programas “Gente joven” o “Mira la vida” de TVE.

En 1981 María José Santiago ganó la edición anual de “Gente joven” en la modalidad de copla. Aquel éxito le supuso iniciarse en el mundo de la música e iniciar una vereda apoyada sobre el cayado de la copla y el flamenco. En poco tiempo grabó su primer disco: “El silencio de tu voz” (1982). En él se incluía un preciado villancico titulado “Su carita divina”. Durante estos años también, colaboraría con esta pieza en otro disco llamado “Tierra de Jerez”. En él compartiría nombre con Lola Flores, La Paquera de Jerez, José Mercé o La Macanita.

“‘Su carita divina’ se ha convertido en la banda sonora de la navidad en Andalucía y en España. Y fuera también. Es un villancico que gusta mucho. Sé que suena en miles de hogares españoles.”

María José Santiago


El poeta y compositor jerezano Antonio Gallardo Molina compuso para María José Santiago este popular villancico que grabó junto al Coro de la Hermandad de la Hiniesta de Sevilla. La pieza se editó en “El silencio de tu voz” (1982), obteniendo con su edición igual popularidad villancico e intérprete. Fue estrenada una Nochebuena tras el habitual mensaje del Rey Juan Carlos. El éxito, la llevó a actuar en reiteradas ocasiones para TVE. La jerezana consiguió entonces uno de sus triunfos más destacados, vigente en la actualidad.

Este villancico jerezano, de marcado carácter flamenco, ha recibido numerosas versiones, sobre todo por parte de coros populares, pero también de grupos o artistas como Raya Real, Requiebros, La Húngara o el grupo de rock andaluz Arábiga.

La propia artista volvió a versionarlo en el disco “Teatro” (1993) y de nuevo diez años más tarde en un trabajo titulado “Villancicos de Jerez a Belén” (2003), un cedé con nueve coplillas navideñas entre las que se incluía una tercera versión de “Su carita divina”, que también sería editada en “Zambomba flamenca” (2010). La letra se inicia con el conocido estribillo y presagia el fin del redentor divino advirtiendo el trágico final de su vida. El augurio dice que “el niño que está en la cuna, en una cruz morirá”.

Nuestro escenario, cubierto por las primeras nieves, se impregna hoy de esta rumba invernal agradeciendo a María José Santiago su amabilidad por el trato y la valiosa información facilitada.

Envidia tiene la fuente
del color de su carita divina,
de su carita divina.
Y yo estoy viendo en la frente de mi Dios
una corona de espinas.
Qué dolor. ¡Qué dolor!
¡Una corona de espinas!

Pastores de la laguna,
ponerse todos a llorar
que el niño que está en la cuna
en una cruz morirá.

Envidia tiene la fuente
del color de su carita divina,
de su carita divina.
Y yo estoy viendo en la frente de mi Dios
una corona de espinas.

Qué dolor. ¡Qué dolor!
¡Una corona de espinas!
María dale cobijo
y cúbrelo con tu manto
para que no vea a tu hijo
la tarde del Viernes Santo.

Envidia tiene la fuente
del color de su carita divina,
de su carita divina.
Y yo estoy viendo en la frente de mi Dios
una corona de espinas.
Qué dolor. ¡Qué dolor!
¡Una corona de espinas!

Pastores de la laguna,
ponerse todos a llorar
que el niño que está en la cuna
en una cruz morirá.

Envidia tiene la fuente
del color de su carita divina,
de su carita divina.
Y yo estoy viendo en la frente de mi Dios
una corona de espinas.
Qué dolor. ¡Qué dolor!
¡Una corona de espinas!


Web de María José Santiago
Video de María José Santiago cantando “Su carita divina”

13 dic 2009

Alacena de las monjas


Intérprete: Carlos Cano
Título: Alacena de las monjas
Autor: José Carlos Cano Fernández
Disco: Quédate con la copla
Año: 1987

Nunca sabremos si en el Convento de las Esclavas de Santa Rita, la alacena de las mojas volvió a impregnarse de más olores y sabores que los que Carlos Cano le sentenció el día que escribió este verso. La rutina invernal de unas Hermanas que se ganaban los cuartos trabajando en el frío invierno elaborando los dulces con los que intentaban sobrevivir, sirvió al granadino para legarnos una de las coplas más entrañables de su repertorio.

Cuenta la leyenda que a la Madre Superiora, se le apareció la Virgen en sueños para confesarle la receta divina. Con estos seis ingredientes, las Hermanas del Convento tenían asegurado el éxito de sus productos:

- ½ kilo de azúcar blanca.
- Agua del avellano.
- Calabaza.
- Tres Salves.
- Un padre nuestro.
- La gracia de sus manos.

La clientela gozaba de su alacena de productos, llena de tortas de chicharrones, pestiños, dulces de calabaza, de leche frita o pastelillos de toronja. Pero la bendición se tornaba castigo para las religiosas que cometían pecado. Dice la letra que por mala conducta, la Virgen Santa le retiró el don del almíbar a una de ellas. Carlos define a la pobre con “bulanicos” en la cabeza, un término muy utilizado por los jienenses que deriva de “bulano”; la flor del cardo borriquero, con la que tan irónicamente, el cantautor, describe a la pecaminosa mujer. La tornera “espía de Satanás”, quiso robar la receta del dulce navideño y La Virgen pura, la castigó retirándole el don a sus pastelillos.

El revolucionario Cano editó esta copla, de su puño y letra, en un disco titulado “Quédate con la copla” (1987). En él compagina tres clásicos (“Chiclanera”, “Ay, Maricruz” y “Falsa monea”), con títulos propios y relevantes como “Coplas de la violeta”, “Proclamación de la copla” o su popular “María la portuguesa”.

Pero la raíz de esta obra, curiosamente, la encontramos en un restaurante situado en pleno casco histórico de Granada, llamado “Alacena de la monjas”. Las bóvedas de este restaurante, del siglo XVI, sirvieron de alacena a un antiguo convento. Carlos Cano se sirvió de su historia para escribir en los años 80 esta copla, que no escasea en hermosas ironías.

Dedico esta entrada a mi amigo José Alboix, por su admiración hacia el artista de copla más interesante que ha tenido La Transición y el último cuarto del siglo XX: Carlos Cano. Un abrazo desde el cariño; la admiración, también vuela de mi parte.

En el convento de las esclavas de Santa Rita
andan las monjas dale que dale por la cocina.
Con las sartenes y las perolas en los fogones
y las tinajas llenas de tortas de chicharrones.

El torno rueda, rueda que rueda, "Ave María…”,
y la tornera pues, sin pecado fue concebida.
- ¿Que quieres niño?
- ¿Tiene usted dulce de calabaza?
- ¡Recién salidos, da gloria verlos, como la escarcha!

A freír ya los pestiños, Hermanas, que es Navidad,
vamos a cantarle al Niño con cariño y humildad.

Alacena de las monjas que te dan gloria bendita,
pastelillos de toronja y dulces de leche frita.
Se dice que fue la Virgen que en sueños se apareció
a la madre superiora y esta receta le dio:

Medio kilo azúcar blanca,
agüita del avellano
y al perol la calabaza.
Tres Salves y un Padrenuestro,
y la gracia de tus manos.

En el convento de las esclavas, ¡Jesús que pena!,
hay una monja con bulanicos en la cabeza,
que por ser mala, la Virgen pura como castigo
le ha retirado el don del almíbar a sus pastelillos.

L
os niños juegan en Plaza Nueva a la rueda rueda,
igual que rueda la cabecita de la tornera,
que por un dulce de calabaza, dice la copla,
que por un dulce de calabaza, se volvió loca.

Que era la Hermana tornera, espía de Satanás
y fue a robar la receta del dulce de Navidad.

Alacena de las monjas que te dan gloria bendita,
pastelillos de toronja y dulces de leche frita.
Se dice que fue la Virgen que en sueños se apareció
a la madre superiora y esta receta le dio:

Medio kilo azúcar blanca,
agüita del avellano
y al perol la calabaza.
Tres Salves y un Padrenuestro,